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Carreras e historias para siempre a través de la gran pantalla

Son muchos los films sobre corredores, documentales o biográficos; el más reconocido de todos acaso sea Carrozas de Fuego, con la más famosa y bella escena de running jamás filmada

Jueves 25 de febrero de 2016 • 01:38
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El running y el cine han estado vinculados desde siempre. Desde las películas mudas, los cómicos han corrido de un lado a otro, escapando o persiguiendo a alguien. También en los films de acción, donde el rescate a último momento era algo que muchas veces se hacía corriendo, y aún hoy lo es. Muchos han corrido desde entonces y siguen corriendo. Pero desde que el running se ha transformado en un fenómeno mundial, algunos títulos han brillado por encima de otros.

Cualquier corredor sabe que más tarde o más temprano alguien le dirá, le gritará, se burlará o alentará diciéndole: "Run, Forrest, run". Sí, porque aunque no sea un film sobre running, Forrest Gump (1994) es hoy, a nivel mundial, el film más evocado a la hora de hablar de running. El protagonista tiene un don extraordinario para correr y esto le ayuda a escaparse de otros chicos que lo persiguen. La famosa frase se la dice su amada Jenny. Y luego, en el mismo film, y como muchos corredores, un día Forrest sale a correr. Y corre, corre, corre de una punta a la otra de su país. La versión femenina de esa frase que nos gritan está la película alemana Corre, Lola corre. En aquella película una carrera contra reloj tiene diferentes opciones que, como en un video juego (donde se corre también, por cierto), deberá aprender si quiere cumplir su objetivo.

Claro que la historia de las películas sobre corredores son muchas más, ya que hay biografías y films específicamente sobre ellos. Dejando de lado -esta vez- el enorme espacio de los documentales, para las biografías cinematográficas el favorito, sin duda, es Steve Prefontaine. En 1997 con Prefontaine, interpretado por Jared Leto, y en 1998 en Sin límites interpretado por Billy Cudrup. Lo interesante de este film es que el director es Robert Towne, quien también dirigió otro gran film de atletismo: Personal Best (1982) una de las pocas películas sobre atletas mujeres. En Sin límites, obviamente ambientada en Oregon, Donald Sutherland interpreta a Bill Bowerman, entrenador de Prefontaine y creador de Nike.

Siguiendo con las biografías, pero ahora literarias, el más famoso maratonista, Emil Zatopek, tuvo una biografía novelada en Correr (2008), de Jean Echenoz, quien cuenta de forma emocionante la vida de La locomotora humana a la vez que hace un descarnado retrato de la Europa del Este durante la Guerra Fría.

En un tono mucho más oscuro, también se puede destacar el film alemán y austriaco Sin escape, que cuenta la insólita pero real historia de Johann Kastenberger, un extraordinario corredor austríaco de la década del ochenta que paralelamente a sus competencias como maratonista se dedicaba a robar bancos. No es un canto a la vida, digamos. Otro gran drama sobre un corredor fue protagonizado por Michael Douglas en 1979 con el título de Running. Algo de los conflictos que aparecen en este film reaparecen en una adorable y poco verosímil comedia llamada Corre, Gordo, corre (2007), donde el nada deportista Simon Pegg termina participando del maratón de Londres por la mujer que ama. En realidad no es el verdadero maratón, sino un maratón inventado para el film llamado The Nike River Run, que sale de Londres y no de las afueras, como lo hace el verdadero maratón de dicha ciudad.

Algunos títulos han quedado en el imaginario sin tener corredores en la historia. Woody Allen corriendo al final de Manhattan (1979) o Jean Pierre Leaud en su inolvidable trote al final de Los 400 golpes (1959) han quedado en la historia grande del cine. Dentro de los films con protagonistas corredores, otro ha quedado en el imaginario popular. Por un lado Maratón de la muerte (1976), donde Dustin Hoffman era un maratonista que incluso miraba videos de Abebe Bikila, el legendario ganador del maratón de los Juegos Olímpicos de Roma en 1960. A Hoffman lo veíamos correr por el Central Park (en muchísimos films vemos gente que corre allí) y huir de un criminal de guerra nazi interpretado por Lawrence Olivier.

Pero tal vez la más famosa y noble de las películas de corredores sea una basada en una historia real: Carrozas de fuego (1981), inspirada en el equipo olímpico británico en los Juegos de París de 1924. Esta emocionante película tiene la más famosa y bella escena de running jamás filmada. Aquella en la cual los corredores corren entrenando por la playa mientras suena la inolvidable música de Vangelis. Si el lector corredor no la ha visto desde que empezó a correr, le sugiero que lo haga, porque las lagrimas estarán aseguradas. La escena es la felicidad misma del running, sumada a una clara nostalgia. En el año 2012, y como homenaje al equipo olímpico de Londres de ese mismo año, Carrozas de fuego se transformó en una obra de teatro. Con destreza e ingenio (y música de Vangelis en el clímax) la obra captaba el efecto del running en un escenario particularmente original adaptado para ello.

El running también aparece en historias de carácter político. En Gallipoli (1981) de Peter Weir, protagonizada por Mel Gibson, dos jóvenes australianos con talento para el running terminan en el ejército y presencian la masacre del título. Su habilidad para correr los coloca como correos humanos en el frente de batalla. Otra película política, famosa e imprescindible, está basada en un libro también famoso: La soledad del corredor de fondo. Este libro, una vez más de carácter claramente político, se publicó en 1959 y tuvo una legendaria adaptación cinematográfica en 1962, que es un clásico fundamental del Free Cinema inglés.

Muchas, pero muchas más películas hay que podrían incluirse en este listado y es una pena no hacerlo. Este repaso veloz es sólo la punta de un gran iceberg. Películas, libros, obras de teatro, programas de televisión y videojuegos incluyen el running. Pero si para muestra basta un botón, acá hay suficientes botones. Quedará para otra oportunidad analizar una por una como se merece. Pero con esta lista ya se puede hacer un maratón de cine y running y sumarle una buena lectura extra.

Por Santiago García, crítico de cine y maratonista.

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