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Los countries del corredor Bancalari sufren una ola de secuestros virtuales

Los jefes de seguridad de los barrios privados admiten que hay al menos cinco casos por día; los vecinos dicen que son hasta 40; alta tasa de pago

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PARA LA NACION
Lunes 29 de febrero de 2016
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Pacheco, tradicional zona de quintas, en épocas pasadas era visitada los fines de semana por familias que vivían en la Capital y buscaban escaparse "al verde". Hoy, el protagonismo se lo llevan los barrios cerrados que en los últimos años transformaron ese sector de Tigre en enormes urbanizaciones con miles de vecinos que buscaban aunar seguridad con un entorno de naturaleza. Pero la tan buscada y costosa tranquilidad se vio alterada en los últimos meses por una serie de secuestros virtuales.

Aunque sólo hay registradas seis denuncias formales, jefes de seguridad de los barrios cerrados afirmaron que hay un promedio de cinco casos por día. Y los vecinos se animan a triplicar o cuadruplicar esa cifra. Otro dato preocupante: en muchos de los hechos las víctimas pagaron el "rescate". Esos "éxitos" de los extorsionadores, sumados a la falta de denuncias, alimentan el auge de esta modalidad criminal.

Antonella vive en Santa Bárbara, una enorme urbanización con tres lagunas donde más de 1300 familias viven de manera permanente. En los primeros días de enero, 10 minutos después de que ella salió a hacer un trámite, su empleada atendió el teléfono de la casa; la persona del otro lado de la línea le informaba que el marido de Antonella había sufrido un accidente. Dos minutos más tarde, una segunda llamada anunciaba el secuestro.

"Dieron el nombre de mi marido y simulaban que lo estaban torturando; en un momento atendió mi hija y la llamaron por su nombre. Todo con insultos; decían que le iban a cortar un dedo al padre si no pagábamos. Una pesadilla", relató Antonella. Mandaron a las mujeres a buscar dinero "al vestidor", mientras a los gritos les prohibían que cortaran la llamada. La odisea terminó cuando Antonella volvió y pudo llamar a su marido, que estaba trabajando.

La mujer hizo la denuncia en la administración del barrio y descubrió que no era la primera en sufrir esta extorsión: más de 20 personas habían sido víctimas sólo ese día. Pero los casos se multiplicaban, allí y en otros complejos. La modalidad era siempre la misma: dos llamados; en el primero tanteaban si quien atendía era el dueño de casa y tentaban con la farsa del accidente; el segundo era el llamado extorsivo.

Por la tarde

Domingo Giordano, jefe de seguridad de Pacheco Golf, en el corredor Bancalari, reconoció que desde mediados de noviembre pasado se reciben cinco llamados diarios, cifra que los vecinos multiplican por tres. Son entre las 11 y las 14, cuando las casas suelen quedar al cuidado de las empleadas domésticas.

Ariel Naguirner, consultor de seguridad que tiene como clientes a más de 15 barrios privados de la zona, opina que los countries funcionan como una caja de resonancia, donde cada caso replica entre los vecinos y da la sensación de multiplicidad.

"Muchos creen que las guardias son las que pasan el dato de quién se fue de tal casa y el nombre de los dueños, pero hay que entender que se trata de organizaciones muy bien armadas, preparadas para atacar psicológicamente a la víctima para que ésta brinde datos sin darse cuenta, lo que se conoce como «ingeniería social»", opina Naguiner. Agrega: "El verano es temporada alta de delitos; muchas casas quedan solas y hay mucho movimiento de gente que trabaja en el barrio, como jardineros u obreros, que pueden pasar información". Y reconoce: "Hubo casos en que se han llevado 10 o 20.000 dólares; aunque no lo denuncien, sí, muchos pagan".

En Laguna del Sol, frente a Pacheco Golf, los llamados fueron hasta 40 por día. Belén, embarazada de 8 meses, fue víctima hace un par de semanas. Llegó a su casa y se encontró con un cuadro dantesco: las puertas abiertas, su placard revuelto y su pequeña caja de seguridad arrojada por el balcón, hecha añicos: su hijo había caído en la trampa y había llevado la plata que tenían ahorrada a la estación Petrobras de Panamericana y ruta 197, punto señalado por los supuestos "secuestradores" para casi todos los casos. El primer llamado fue cinco minutos después de que saliera de la casa.

Lucas Borges, comisario de la DDI de El Talar, admite que se hacen investigaciones, pero afirma que sólo recibieron 6 denuncias. "La herramienta más eficaz para combatir este fraude es la información: la gente tiene que saber que se trata de una estafa, y cortar inmediatamente", explica.

Coincidió Naguirner: "Organizamos reuniones con la policía para alertar y asesorar a los vecinos, pero no tienen mucha convocatoria". Recomienda que las familias tengan una palabra clave para protegerse ante estas llamadas que les quitan el sueño de la seguridad.

Datos y claves de las estafas

20

casos en un solo día

Se vivieron en Santa Bárbara, en los primeros días de enero. Es la cifra que le dieron a una vecina en la administración del barrio cuando fue a denunciar su caso

40

hechos en una jornada

Llegaron a ocurrir en Laguna del Sol, frente a Pacheco Golf, según los propios vecinos del lugar

Franja horaria

Los jefes de seguridad de los barrios sostienen que la mayoría de los casos se concentra entre las 11 y las 14, cuando en las casas quedan las empleadas y los hijos de los propietarios

Ardid recurrente

Personas que se hacen pasar por guardias llaman a las casas y piden "ubicar al dueño" (que saben que no está), para lo cual solicitan a quien atiende que provean los números de celular. De esa forma, "bloquean" tanto los teléfonos fijos como los móviles a la hora de hacer las comunicaciones extorsivas

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