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España sigue sin poder formar gobierno

El Congreso rechazó la candidatura del socialista Pedro Sánchez como jefe del Gobierno español; si no lo logra el viernes, el rey Felipe VI deberá llamar a otro candidato

Miércoles 02 de marzo de 2016 • 16:18
El Congreso de España rechazó la candidatura del líder del PSOE
El Congreso de España rechazó la candidatura del líder del PSOE. Foto: EFE
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MADRID.- La parálisis política se eterniza en España: el socialista Pedro Sánchez sufrió esta tarde una contundente derrota en la sesión de investidura a la que se presentó como candidato a la presidencia del gobierno.

Los gestos de ruptura superaron con creces las señales de concordia en el debate legislativo de nueve horas al que se sometió Sánchez. Su programa consiguió nada más que el apoyo de los 90 diputados del PSOE y de los 40 de su reciente aliado Ciudadanos (liberales de centroderecha), muy lejos de los 176 que como mínimo necesitaba para ser elegido en la primera votación.

El rechazo terminante del Partido Popular (PP), de los indignados de Podemos y de otras fuerzas menores que integran el Congreso se tradujo en 219 votos en contra. Hubo una abstención, de Coalición Canaria.

Pedro Sánchez no logró los 176 votos necesarios para formar gobierno
Pedro Sánchez no logró los 176 votos necesarios para formar gobierno. Foto: EFE

Sánchez tendrá una segunda oportunidad el viernes, en la que podría ser designado si suma una mayoría simple, pero las posturas expresadas por los líderes en el hemiciclo impiden imaginar que pueda revertir el resultado.

Riesgo de volver a las urnas

De cristalizarse el fracaso, la candidatura de Sánchez caducará y el rey Felipe VI tendrá que decidir si le encomienda a otro dirigente la formación de gobierno. Cualquier eventual acuerdo debería aprobarse en el parlamento antes del 3 de mayo. Si no, habrá que repetir las elecciones generales el 26 de junio; un escenario extremo sin precedente en casi 40 años de democracia.

El actual presidente, Mariano Rajoy, líder del Partido Popular (PP), sobrevive en el poder. Seguirá gobernando con funciones limitadas hasta tanto alguien construya una nueva mayoría. A él le tocó abrir el debate. Pronunció un durísimo discurso contra el programa de Sánchez, al que acusó de "bluf" y descartó cualquier posibilidad de facilitar un gobierno que no esté encabezado por su partido, ganador con margen escaso de los comicios del 20 de diciembre.

Sánchez salió segundo, con el 22% de los votos, y se propuso al rey coordinar una coalición transversal que le permitiera superar el complejo panorama que arrojaron las urnas. Para eso, pactó con Albert Rivera, líder de Ciudadanos, y presionó a Podemos para que lo dejara gobernar.

No lo consiguió. Pablo Iglesias, fundador del partido de los indignados, le dedicó hoy un discurso cargado de reproches, con el que pareció descartar cualquier opción futura de acuerdo. "Usted, señor Sánchez, ha claudicado ante la oligarquía y los poderes fácticos", le dijo desde el estrado. Calificó el pacto con Rivera como una "versión light de la austeridad".

Además, hirió a los socialistas al señalar al ex presidente Felipe González como un político "con las manos manchadas de cal viva". Aludía así a los crímenes de los grupos parapoliciales que en los años 80 secuestraron, asesinaron y enterraron a miembros de ETA.

"Ustedes tendrán que explicarles a sus votantes por qué se convirtieron en la tabla de salvación del señor Rajoy e impiden que arranquemos el cambio que piden los españoles", retrucó Sánchez en unas de sus más de 20 intervenciones durante el debate.

Tensa sesión

La sesión también enfrentó brutalmente a Rivera con Rajoy, hasta hace poco considerados aliados naturales. El líder de Ciudadanos sostuvo que el actual presidente "no está en condiciones de liderar una nueva etapa en España" y le pidió que diera un paso al costado para permitir una regeneración del PP.

Rajoy lo acusó de traicionar a sus votantes al pactar con la izquierda. "Esto que nos presentan aquí es un acto de campaña, una tomadura de pelo a los españoles. No se puede venir aquí sin votos suficientes, a ver si sale", denunció.

Desde la sanción de la Constitución, en 1978, Sánchez es el tercer candidato a la presidencia que pierde la primera votación de investidura presidencial: antes lo habían hecho Leopoldo Calvo-Sotelo, en 1981, y José Luis Rodríguez Zapatero, en 2008. Ambos se impusieron después en el segundo intento.

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