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Recesión confirmada: la economía de Brasil cayó un 3,8% el año pasado

La caída de 2015 estuvo empujada por la producción industrial, que tuvo una contracción de 6,2%

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LA NACION
Jueves 03 de marzo de 2016 • 10:23
Dilma Rousseff, presidenta de Brasil
Dilma Rousseff, presidenta de Brasil. Foto: Reuters
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RÍO DE JANEIRO.- Ya es oficial: la economía de Brasil se desplomó un 3,8% en 2015, en el peor desempeño anual desde 1990, reveló esta mañana el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que confirmó así la profunda recesión que atraviesa el gigante sudamericano, principal socio comercial de la Argentina.

El desastroso panorama ya se preveía desde 2014, cuando la actividad económica quedó prácticamente estancada, con un mero avance del 0,1%, y ahora el dato oficial reafirma los pronósticos negativos de los analistas del mercado y hasta del propio gobierno de la presidenta Dilma Rousseff de que este año el Producto Interno Bruto continuará en declive, con una retracción de entre 2,9 y 3,5%. Se tratará de la primera vez desde los años '30 que la economía brasileña sufre una recesión por dos años.

La caída del año pasado estuvo empujada por la producción industrial, que tuvo una contracción del 6,2%, seguido por los servicios (-2,7%); el único de los sectores analizados por el IBGE que registró crecimiento fue el agropecuario, con una expansión del 1,8%. Las inversiones se precipitaron un 14,1%, mientras que el consumo de las familias, otrora motor de la economía de Brasil durante la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, se redujo un 4%, y el consumo por parte del gobierno cayó un 1%.

Dilma Rousseff, presidenta de Brasil
Dilma Rousseff, presidenta de Brasil. Foto: Reuters

Desde que Lula dejó el poder a finales de 2010, todavía en medio de una pujante actividad y un PIB que cerró ese año con un crecimiento del 7,5%, la economía de Brasil ha venido barranca abajo. En 2011, el primer año de Rousseff al mando del Palacio del Planalto, el PIB aumentó un 3,9%, y el año siguiente un tímido 1,9%; ya en 2013 subió un 3%, y terminó su primer mandato con el decepcionante 0,1% de 2014, año del Mundial de Fútbol y también de los comicios en los que ganó la reelección por tan sólo tres puntos porcentuales frente al senador Aécio Neves, en la menor diferencia en la historia del país.

Desde entonces, el gobierno se encuentra prácticamente paralizado, acorralado por la situación económica que empeora día a día (con una inflación y una tasa de desempleo ambos en torno al 10% mientras el real se ha devaluado un 40%), y acosado tanto por la crisis con sus aliados en la coalición gobernante como por las investigaciones del escándalo de corrupción en Petrobras que han golpeado a varias figuras del oficialista Partido de los Trabajadores (PT). El año pasado, la mandataria enfrentó duros embates de la oposición y ex socios de la alianza gubernamental que buscaron someterla a un impeachment en el Congreso por la manipulación de datos contables, y este año, además del riesgo del juicio político, está bajo investigación en el Tribunal Superior Electoral por presuntas irregularidades en su campaña de reelección. De comprobarse que su campaña se financió con dinero desviado del esquema de sobornos del "petrolão", tanto Rousseff como su vicepresidente, Michel Temer, podrían ser destituidos.

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