Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Luego del fracaso de la votación, España se pregunta ¿y ahora qué?

Tras la derrota aplastante del proyecto presidencial del socialista Pedro Sánchez, se avecina un proceso engorroso sin antecedentes

Jueves 03 de marzo de 2016 • 11:23
Pedro Sánchez, ayer en el Congreso
Pedro Sánchez, ayer en el Congreso. Foto: EFE
0

MADRID.- ¿Y ahora qué? La pregunta se repite hasta el infinito en España a medida que se ahonda la parálisis política que impide formar un gobierno estable desde diciembre.

El estrepitoso fracaso que sufrió ayer el socialista Pedro Sánchez en la primera votación de investidura y la extrema tensión reflejada en el debate parlamentario dejó mínimas esperanzas de que mañana pueda triunfar en el segundo intento. Se avecina un proceso engorroso, sin antecedentes y que nadie es capaz de pronosticar cómo terminará.


¿Por qué se llegó a esta situación?
Compartilo

Las elecciones del 20 de diciembre definieron un Congreso fragmentado entre cuatro partidos, algo jamás visto en la España moderna. El Partido Popular (PP) del presidente Mariano Rajoy salió primero, con el 29% y muy lejos de la mayoría. No consiguió ningún aliado y rechazo la oferta del rey Felipe VI para intentar la formación de gobierno. Sánchez, segundo con 22%, aceptó probar suerte. Se negó a negociar una coalición con Podemos y, en cambio, decidió pactar con Ciudadanos (liberales de centroderecha). Pero suman apenas 130 diputados, 46 menos que el mínimo necesario. Cualquier composición de un gobierno requiere la participación de tres de las fuerzas principales; suena a utopía pura.


¿Cómo sigue el trámite?
Compartilo

Mañana por la tarde se reanuda la sesión de investidura con un breve debate en el Congreso entre el candidato y los jefes de bloque. Luego se pasará a votar: a Sánchez le alcanza una mayoría simple (más votos positivos que negativos) para ser elegido presidente. El PP y Podemos descartan apoyarlo y también abstenerse. Si cumplen y votan no otra vez, la derrota del líder socialista está garantizada.


¿Qué pasaría entonces?
Compartilo

La candidatura de Sánchez se cae. Nunca había ocurrido desde que rige la Constitución de 1978. El rey Felipe VI vuelve a tener la responsabilidad de consultar a los jefes políticos para resolver a quién le pide que intente formar gobierno. Podría ser Sánchez otra vez. También tiene la opción de no designar a nadie para ahorrarse otro fracaso. Si el 3 de mayo el Congreso no hubiera investido a un nuevo presidente, el rey estaría obligado a disolver las Cortes y a convocar nuevas elecciones para el 26 de junio.


¿Quién gobierna mientras tanto?
Compartilo

Rajoy sigue al frente del Poder Ejecutivo, aunque con funciones limitadas. No puede promover leyes ni decretos, salvo que estuvieran motivados por una situación de emergencia. Su papel se limita a mantener el desarrollo de la administración pública, la ejecución del presupuesto y la representación exterior de España.


¿Por qué Rajoy no consigue apoyos?
Compartilo

Quedó acorralado. Tiene el bloque más numeroso -123 diputados- pero nadie quiere negociar con él. La corrupción en el PP es una carga pesada sobre sus hombros. Sánchez y el PSOE juraron que no le permitirán gobernar, ni con el voto ni con la abstención. Albert Rivera, de Ciudadanos, dijo que Rajoy es "un obstáculo" para España y le pidió al PP que cambie de líder. Podemos ofrece un proyecto político que es la antítesis del impulsado por los conservadores.


¿Puede Sánchez cosechar más adelante los apoyos que ahora le faltan?
Compartilo

Suena difícil. Podemos parecía su aliado natural, pero su líder, Pablo Iglesias, escenificó en el Congreso un ataque visceral hacia la historia y el presente del socialismo. Se resiste por todos los medios a negociar con Sánchez si éste primero no rompe el pacto firmado con Rivera. Podemos y Ciudadanos se consideran mutuamente incompatibles. El problema de Sánchez es que los necesita a ambos para que lo elijan presidente.


¿Qué podría reacomodar el tablero?
Compartilo

Los líderes políticos anuncian nuevas rondas de llamadas y ofertas a partir de la semana próxima, sin que imagine que vayan a prosperar. La repetición de las elecciones sería un enorme fracaso colectivo para el sistema político y se esperan medidas drásticas en los dos meses que quedan para negociar. Un cambio de liderazgo en el PP o en el PSOE podría reconfigurar el escenario. La renuncia de Rajoy, por ejemplo, podría revitalizar la idea de una Gran Coalición moderada entre conservadores, socialistas y liberales. Ya se sienten fuertes reclamos del mundo económico y de la Unión Europea para que los partidos tradicionales encuentren una solución a la crisis, aunque eso implique sacrificios. A medida que se acerque la fecha límite se agigantará la presión.


¿Las nuevas elecciones pueden traer la solución?
Compartilo

El drama de repetir los comicios es que podría darse un resultado similar. Que abriría otro proceso idéntico, largo e incierto. Ninguna encuesta conocida hasta ahora permite suponer un drástico movimiento en el electorado. En las últimas semanas la opinión pública parece premiar a Sánchez y a Rivera por intentar un acuerdo, mientras castigan sobre todo a Rajoy por su inmovilismo. Pero el PP sigue primero en intención de voto e incluso muchos analistas consideran que Podemos podría terminar segundo.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas