Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Símbolo de la masculinidad, el cromosoma Y se degrada y podría desaparecer

Domingo 06 de marzo de 2016
Foto: Alma Larroca
0

Algún día tenía que pasar. Un artículo de la revista Science reportó que ratones sin un cromosoma Y fueron capaces de ser orgullosos papás de ratoncitos perfectamente sanos. Sí señores: el mismísimo símbolo de la masculinidad, eso que nos hace hombres. no es necesario.

Vamos de a poco, con juego previo. Los genes -esas instrucciones de ADN que tienen las células para fabricar herramientas- se agrupan y retuercen en los cromosomas; en la mayoría de los mamíferos existe un par de cromosomas sexuales; dos XX es nenita y un X y un Y harán gritar varón a la partera. El Y es más pequeño que el X, y entre sus muchos genes cuenta con el gen macho por excelencia, llamado sry (por las siglas en inglés, región determinante del sexo en Y), encargado de masculinizar al embrión y que tiene mucho que ver en el desarrollo de los testículos. ¿Cómo que masculinizar? Pues sí: todo embrión es hembra (al menos en su forma) hasta que se demuestre lo contrario: hasta más o menos las 7 semanas de gestación, todos parecemos nenas (detrás de todo gran hombre.) y, si están presentes el cromosoma Y y su gen favorito, se va desarrollando la genitalia hombruna. No es el único gen aparentemente imprescindible: además del sry se necesita otro llamado eif2s3y (y no se me pongan cachondos con estos nombres), que se relaciona con el desarrollo de los espermatozoides.

Ni dios, ni patrón, ni marido, ni cromosoma Y: hace unos años el equipo de Monika Ward de la Universidad de Hawái produjo ratones X0, o sea con un cromosoma X y nada más, y como buenos alquimistas genéticos les agregaron los dos genes del cromosoma Y necesarios para la paternidad. Todo bien: padres felices y, hasta entonces, el cromosoma Y a salvo, porque al menos se necesitaban dos de sus genes. Pero ahora, temblad tiranos, que los mismos investigadores lograron la reproducción ratonil sin nada de este cromosoma. Para ello, activaron un gen de otro cromosoma que normalmente responde a sry, llamado sox9, y también uno parecido al eif2s3 presente en el cromosoma X (¡horror!). Chau cromosoma Y y chau sus genes esplendorosos.

Foto: Alma Larroca

Aunque estos ratones produjeron espermatozoides (raros, pero espermatozoides al fin), necesitaron técnicas de fertilización asistida (hubo que inyectar estas gametas en los óvulos de las ratonas, de manera de lograr ratoncitos de probeta). ¿Entonces, muchachos? La situación es aún más compleja: hay quienes afirman que el cromosoma Y se está degradando y hasta podría desaparecer con el curso de la evolución (no se preocupen, eso implica unos 5 millones de años, día más, día menos). La buena noticia, quizá, es que al menos algunos de sus elementos son reemplazables por otros, y esto podría tener implicancias en tratamientos para la infertilidad.

Calma, machos: esto no implica la inminencia de un planeta sin hombres. Por ahora (¡por ahora!) somos necesarios, ya que hay más genes en el cromosoma Y que lo que puede nuestra filosofía y, además, la estrategia natural es más eficiente que la de la ingeniería genética. Claro que, para ponernos nerviosos, sabemos que hay especies que se reproducen por partenogénesis, sin la participación del insecto, pez o reptil machito: todo lo hacen ellas.

Todo esto nos lleva a pensar en qué determina al sexo. ¿Un par de cromosomas? Mmm. parece que no, no sólo por este estudio sino por la presencia de individuos XXY o X0. ¿Hormonas específicas? Tampoco: no es la presencia de estrógeno o progesterona -entre otras- las que hacen nenes o nenas sino, en todo caso, sus concentraciones relativas. ¿Genitales? Puede ser, pero esto se relaciona con los genes de los cromosomas sexuales y, además, a veces pueden ser relativamente ambiguos. ¿Portarse como nene o como nena? Seguro que no: la diversidad de comportamientos sexuales va mucho más allá que la determinación de género. Seguimos participando.

Creced y multiplicaos, decía la Biblia. Claro que nunca mencionó las técnicas para llevarlo a cabo.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas