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Pavor y retroceso

PARA LA NACION
Lunes 07 de marzo de 2016
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MADRID.- Crónica del seguimiento de Leo Messi en un párrafo breve: dio el pase del primero, marcó el segundo y el tercero; en el cuarto le dio risa y descansó.

En el segundo hay que detenerse un poco más por lo que tiene de simbólico, porque retrata el efecto de Messi en la defensa aterrorizada. El argentino recogió el balón en el círculo del centro del campo y echó a correr hacia el arco rival. Lo esperaban dos contrarios escalonados, como es habitual cuando el tercero está despistado. En circunstancias normales, Messi hubiera tenido que sacárselos del medio, pero el pavor instalado en la Liga obligó a los defensas al repliegue. En cierto modo, recordó a una jugada del Mágico González contra Alexanco y pretorianos, defensas entonces del Barça, hace 30 años. El salvadoreño Mágico, que era un genio absoluto, tomó la pelota y embistió la defensa literalmente: todos echaron a correr para atrás porque a nadie quería salirle al cruce. Hasta Alexanco, haciendo carrerita sin dejar de mirar el balón, le señalaba a Mágico un compañero como sugiriéndole que ataque sobre el otro y no sobre él.

Mágico, del Cádiz, resolvió por la puerta grande: atragantándolos a todos. Messi no tuvo ni que regatear. Cuando tuvo a la defensa del Eibar al borde del área, cuando ni siquiera los defensas sabían ya dónde meterse para evitar al 10, cambió el sentido de la carrera y buscó su perfil zurdo. "De todos los perfiles del mundo", pensó el arquero, "el boludo fue a buscar el izquierdo". Los contrarios se almacenaron persiguiendo a Messi, que por arte de magia los tenía detrás y no delante.

Llegado el momento, con el arco entero para él, el barcelonista disparó al palo en un movimiento de billar. Entró sin necesidad. Entró como un relámpago esquinado que se cuela en la casa por la chimenea y achicharra al deshollinador. Entró como entra la vida cuando se abren las ventanas en víspera de primavera, con el ruido de las chicas por la calle, los vendedores ambulantes, el chavalito del skate, los goles de Messi, un poco también el amor.

Escritor y periodista

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