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Día de la Mujer: seis cantantes latinoamericanas para escuchar en su día

Son nuevas referentes y figuras de la canción de raíz del continente, algunas de ellas tocarán en nuestro país, otras acaban de sacar discos imperdibles

Martes 08 de marzo de 2016 • 16:29
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Lila Downs. Con quince años de trayectoria, la cantante, compositora y productora es una de las artistas más influyentes de una nueva sonorida con raíces folklóricas y sonidos contemporáneos. En su último disco Balas y chocolate, la artista sigue resignificando el imaginario cultural y popular de la México actual, con un mensaje tan festivo como social. El mestizaje es su lengua para dialogar con los folklores de la región y los sonidos urbanos de América Latina. Su voz es capaz de mutar en cada canción, desde el sentimentalismo de la ranchera de la frontera que le valió el mote de la heredera de Chavela Vargas, pasando por el sabor festivo de las comadritas del mercado y el sonido nasal de la cumbia, hasta la gravedad testimonial que recuerda a Mercedes Sosa o la canción urgente y rapera de Calle 13. Debido a la repercusión de su último disco Balas y chocolate, la mexicana nacida en Oaxaca, regresa a la Argentina por cuarta vez para tocar el viernes próximo en el Teatro Gran Rex.

Mariana Baraj. Su fuerza es la musicalidad y su mirada hacia la raíz. Nacida en una familia de músicos (su padre es Bernardo Baraj del recordado trío Vitale-Baraj-González), tuvo una formación instrumental y un paso por bandas de rock y de jazz que le dieron un sonido particular a su búsqueda folklórica. Su reinterpretación de clásicos del género folklórico argentino combinado con nuevas creaciones, su particular fraseo interpretativo más cercano a la de las copleras del norte argentino, la fuerza rockera y la potencia rítmica, le dieron a Mariana Baraj un peso propio dentro de la escena musical. El reciente lanzamiento de su séptimo disco solista Vallista, no sólo reivindica una región, un repertorio, un modo de cantar y hasta una forma de ser de la mujer de los pueblos de altura, sino que vuelve a bucear en un sonido orgánico y cósmico como el de la baguala. Mariana recrea la atmósfera vallista desde la musicalidad de las maderas y parches, las semillas, las cañas, los loops y charangos, acompañada de amigos como Gustavo Santaolalla; y logra reflejar una voz esencial e imprescindible del mapa folklórico actual.

Natalia Lafourcade. Con su disco Hasta la raíz, la mexicana arrasó en la última ceremonia de los Grammy Latino llevándose cinco estatuillas. Para la artista el reconocimiento no fue sólo al disco sino a un repertorio de creaciones propias con pulso folklórico y cadencia pop, producido por Cachorro López. Como una figura ascendente del pop rock mexicano, la cantante encontró en su nuevo material, el sexto de su carrera, un rasgo de identidad que ensamblaba a la perfección con su sonoridad actual y su pulso urbano. Después de hacer un disco dedicado a la obra de Agustín Lara, la artista de Veracruz volvió a lanzar un puñado de obras de su cosecha que tienen la sonoridad actual de colegas como Café Tacuba, el espiritu indie de artistas como Carla Morrison, el sentir cancionero de Jorge Drexler y la raíz profunda de artistas como Violeta Parra, Simón Díaz y Chavela Vargas, que marcaron su camino. El álbum Hasta la raíz, que viene a tocar dentro de la celebración por el Día de la Mujer en el Planetario el próximo sábado, donde también estará Lauryn Hill, es el mejor documento sonoro de su actualidad pop, indie y folk.

Ileana Mercedes Cabra. La cantante, conocida dentro del grupo Calle 13 como PG 13, siempre fue el arma musical secreta detrás de la apabullante presencia de René y su hermano Visitante. Finalmente este año se conocerá su primer proyecto solista Ilevitable, con una fuerte incidencia de los boleros y una sonoridad caribe, inspirada en figuras emblemáticas y transgresoras como La Lupe. La cantante está preparando su nuevo material hace tres años sin prisa y sin pausa entre los compromisos con Calle 13. Sin embargo, ya sea desde su participación activa en el grupo de hip hop boricua, o los avances de sus particulares versiones de boleros desgarrados, iLe (tal cuál se rebautizó para su proyecto solista), la intérprete luce tan intensa y filosa como cuando canta en himnos de Calle 13 como "Latinoamérica". Nada más que en su nuevo formato solista, la cantante se inclina hacia una estética retro, entre el bolero y la figura folklórica de antaño de los años cincuenta, pero que en el fondo tiene una actitud salvaje y actual.

Camila Moreno. Intima y ruidosa. Justiciera y poética. Camila Moreno apareció en la escena chilena para despertar conciencias y enamorar, todo al mismo tiempo. Sus rasguidos folklóricos con pulso a cueca y su fraseo ahogado que recuerda a la joven Violeta Parra, su melodismo y cadencia pop hipnótica con referencias a Juana Molina y sus conjuros sónicos que reflejan las nuevas tendencias musicales de la aldea global, la ubicaron como una de las icónicas figura de la nueva canción chilena. Recientemente, el último fin de semana, fue la cabeza de serie del festival Ruidosa, que reunió al rock femenino trasandino, impulsado por Francisca Valenzuela y donde participaron, entre otras, Fakuta, Marineros, Paz Court, Natisú, Planta Carnivora y Javiera Mena. Su último disco Mala madre (2015), acentuó ese camino de proyección internacional que tomó su carrera desde la recepción que tuvo su disco debut Almismotiempo de 2009. nominado al Grammy y que impulsaba uno de sus primeros himnos y hits "Millones", en contra de las corporaciones. Camila Moreno sigue sorprendiendo: en el arte de tapa de su último disco aparece desnuda, liberó el álbum por un día en la red y sus potentes canciones no pasan inadvertidas, a veces escritas como diario personal y otras denunciando el contexto social. Hay una intensidad poética en esas melodías folk, una verdad artística que trae una brisa fresca desde la cordillera.

Totó la Momposina. Desde hace cincuenta años, es la pionera y mayor representante de la música tradicional de Colombia en el mundo. Totó y sus músicos trabajan en recuperar, mezclar y crear nuevas expresiones de la música tradicional, a través de la mezcla de instrumentos y sentimientos de las diferentes regiones del país en un sonido, en un solo canto de identidad cultural colombiana. La cantadora colombiana, oriunda de la isla de Mompox, aprendió de sus padres el arte de la música, el canto y el baile y desde muy niña se convirtió en Totó cuando escuchaba el sonido del tambor al cual respondía rítmicamente "To-tó". Ella proviene de una familia de músicos, artistas y zapateros y con ellos conforma, en el año 1964, el primer grupo musical con el que empieza una larga trayectoria llena de triunfos y satisfacciones. La artista viene a presentar Tambolero, una revisión de la obra de Totó, la musa afro-indígena, que cautivó a Peter Gabriel que la presentó al mundo a través de su sello RealWorld en 1991 y donde estaban himnos de su carrera como "El pescador". En sus conciertos en Niceto Club, el sábado 19 y el domingo 20 de marzo, estará acompañada por la orquesta de cumbia La Delio Valdéz y la banda de salsa Quientekita Lobailao.

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