Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El invierno ruso de Maria Sharapova

LA NACION
SEGUIR
Sebastián Fest
Miércoles 09 de marzo de 2016
0

La caída de Maria Sharapova es paradoja pura: tras toda una vida alejándose de Rusia, tras tanto buscar la desrusificación, es precisamente una sustancia creada en los tiempos de la Unión Soviética lo que deja su carrera al borde del nocaut.

Y no hay que engañarse: el meldonio no es una sustancia más. El que la toma, lo hace para mejorar el rendimiento deportivo, para sacar una ventaja ilegítima (y desde este año ilegal) sobre sus rivales. Incrementa la resistencia, protege contra el estrés, activa el sistema nervioso central y acelera la recuperación tras esfuerzos físicos. Un sueño para cualquier deportista desesperado por arañar centésimas, ganar centímetros o meter sobre el fleje lo que normalmente aterriza dos dedos afuera.

Por eso es que la Agencia Mundial Antidoping (AMA) lo incluye en su lista de sustancias prohibidas desde el 1 de enero de este año. Increíblemente, el equipo técnico de Sharapova no revisó las novedades de la lista. ¿O quizás calculó mal el tiempo necesario hasta que la sustancia se volviera indetectable en los controles? En el primer mes de competencias del año, la rusa cayó. Lo mismo le había pasado desde el inicio de 2016 a una decena larga de deportistas, en su mayoría rusos, etíopes y georgianos, todos tentados por los beneficios de la sustancia de moda.

Ninguno de ellos tiene ni por asomo la entidad deportiva, la potencia comercial y la popularidad de Sharapova. Lo de la rusa es una bomba para un tenis que viene sacudido en 2016: primero con el revitalizado escándalo de las apuestas, ahora con el derrumbe de la deportista que más factura(ba) en el planeta. Eje de una maquinaria comercial y publicitaria de primer nivel, Sharapova siguió el lunes un guión cuidadosamente preparado al dar a conocer el positivo de doping. "Cometí un error enorme" es una frase conveniente para atenuar la pena; "lo tomo desde hace diez años" contribuye a crear una historia para defenderse; "no quiero terminar mi carrera de esta manera" apela al sentimiento de quienes la juzgarán y a la empatía con los fans.

Ya se sabe que los tratamientos con meldonio duran entre cuatro y seis semanas. Llamativo, porque Sharapova dio a entender que lo toma desde hace una década. Compleja situación la de la ex número uno, porque más allá de que Nike, Tag-Heuer y Porsche la abandonaran apenas horas después de conocerse el caso, lo que se perfila es el final de su carrera. La sanción será, forzosamente, importante. ¿Un año, dos? Regresar al tenis ya pasados los 30 no le será sencillo. Si es que le permiten regresar, si es que le quedan ganas y fuerzas.

¿La extrañará el circuito? Mucho en el aspecto comercial, porque la WTA se beneficiaba de su imagen como quizás de ninguna otra jugadora. Menos en lo tenístico, porque hace ya un tiempo que la rusa no manda como mandaba en la cancha desde que en 2004 sacudió al mundo con la conquista de Wimbledon a los 17 años.

Pero es su faceta personal la más frágil. A diferencia de la serbia Ana Ivanovic, que combina el atractivo físico con un carácter y una sonrisa luminosos, Sharapova es pura frialdad. Fría para sonreir, fría y cerebral para manejar su relación con los medios, fría con sus compañeras de circuito.

Fría como un invierno ruso, que es el que ahora se le viene encima tras años de sol en La Florida.

@sebastianfest

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas