Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Carrera de obstáculos: de Katmandú a Pokhara

Una carretera surcada por precipicios, curvas y terrenos sinuosos

SEGUIR
LA NACION
Domingo 13 de marzo de 2016
0

Diwakar se aseguró que me despertara temprano y tomara un frugal desayuno para comenzar nuestro periplo en auto de Katmandú a Pokhara, en Nepal.Tan sólo doscientos kilómetros separaban la capital con la tercera ciudad en tamaño del país y cabecera del distrito de Kraski, perteneciente a la zona conocida como Gandaki. El prospecto era inmejorable. Cambiar un poco el aire, salir de la gran ciudad y conocer un valle que comanda una de las vistas más espectaculares del mundo. La ciudad está ubicada en parte sobre el margen del lago Phewa y, debido al gran incremento de altura de la topografía de la zona en una reducida distancia, pasa prácticamente de un poco más de mil metros a 8000 en una veintena de kilómetros, hace que todo literalmente se te venga a la cara. Y si encima estas vistas están coronadas por dos montañas que forman parte del folklore, no sólo local sino también mundial, mejor todavía. Estoy hablando del Dhaulagiri (deriva del sánscrito, significa "montaña deslumbrante") con 8167 metros de altura y el Annapurna ("diosa de las cosechas"), mito del alpinismo mundial y la montaña más peligrosa para escalar (tal vez con la mayor tasa de mortalidad del mundo). Esto sumado a cuevas, cataratas y la oportunidad de realizar uno de los trekkings más demandantes del mundo era, como ya lo dije y ustedes estarán de acuerdo, un buen prospecto.

Pero volvamos a mi despertar en la capital nepalí. El reloj marcaba las seis de la mañana y ya había recibido un par de llamadas de la recepción donde me anunciaban que mi amigo ya estaba allí esperándome con el auto en marcha. En cuestión de minutos, veloz ducha de agua fría y un té en la mano, bajé rápidamente por las escaleras para no ofuscar los humores de Diwakar. Mi impaciente compañero de viaje, como pude observar en mi salida a la calle, miraba su reloj inquieto. Una sonrisa en su rostro al verme me indicó que, o había estado a la altura de sus expectativas, o se regodeaba con mi apariencia: pelo mojado, ojos dormidos, cara de apurado y con la mano libre abrochándome los botones superiores de la camisa. Con Diwakar siempre había dos maneras de ver las cosas.

El vehículo que nos esperaba era una desvencijada 4x4 noventosa, la cual era motivo de orgullo de Diwakar porque nunca, según él, lo había dejado a pie. De esta manera comenzaba el viaje. Para nuestras mentes occidentales y citadinas, si hablamos de 200 kilómetros es hablar de un par de horas por una casi lineal carretera. Aquí iba a ser todo lo contrario. Confortablemente sentado en el asiento de acompañante observaba como la ruta se elevaba y enroscaba a medida que realizábamos el camino. El verborrágico Diwakar me explicaba todos y cada uno de los puntos que cruzábamos, como si lo que viniese adelante no importara.

El tránsito era copioso. Autos particulares, motos, colectivos y enormes camiones poblaban la angostísima calzada teniendo como límites, por un lado, la ladera de la montaña y, por el otro, dramáticas caídas al vacío con la consecuencia de verme en la necesidad de que cada 50 metros agitara mis brazos pidiéndole atención al camino, lo cual él desmerecía con un movimiento de su mano mientras señalaba alguna particularidad del terreno.

Ya ni me acuerdo de cuántas curvas tomamos, cuántos camiones nos soplaron la cara. Tal era la belleza del paisaje que en un momento del viaje me abstraje de lo que sucedía en la ruta. Sabía que todavía nos quedaban más de tres horas de viaje pero estaba maravillado. O me había dado cuenta de que lo importante radicaba en no perderme el increíble paisaje o confiaba ya en la pericia al volante de mi amigo. Con Diwakar siempre había dos maneras de ver las cosas...

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas