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Cerco judicial sobre Lula: pidieron prisión preventiva

La fiscalía de San Pablo lo acusa de lavado; Dilma le habría ofrecido un ministerio

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LA NACION
Viernes 11 de marzo de 2016
Lula, anteayer,luego de un desayuno con senadores en Brasilia
Lula, anteayer,luego de un desayuno con senadores en Brasilia. Foto: EFE / Fernando Bizerra
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RÍO DE JANEIRO.- El líder más popular de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quedó ayer a un paso de ir a la cárcel. En una medida sin precedente, que subió la temperatura al de por sí ya caldeado ambiente político del país, el Ministerio Público del estado de San Pablo pidió la prisión preventiva del ex presidente.

Una jueza paulista debe determinar ahora si acepta la solicitud; la decisión no tiene fecha.

Lula está acusado de lavado de dinero a través del ocultamiento de patrimonio, y de falsedad ideológica por fraguar documentos oficiales, en relación con la propiedad de un tríplex en el balneario de Guarujá.

Al divulgar ayer por la tarde la denuncia contra Lula, que ya habían adelantado la víspera, los fiscales Cassio Conserino, José Carlos Blat y Fernando Araújo señalaron que es "imprescindible el decreto de prisión preventiva" del ex presidente (2003-2010) para garantizar "el orden público, la instrucción del proceso y la aplicación de la ley penal". Advirtieron que si es dejado en libertad, Lula podría destruir pruebas, "movilizar su red violenta de apoyo" para blindarlo y "hasta con el respaldo de la presidenta", Dilma Rousseff, intentar bloquear el proceso criminal.

Según O Globo, ante la posibilidad de la inminente detención de Lula, Dilma le habría ofrecido al ex presidente la jefatura de Gabinete, pero éste la habría rechazado, por ahora. Ya desde comienzos de la semana corrían rumores acerca de un posible cargo para garantizarle inmunidad a Lula.

Sólo el Supremo Tribunal Federal (STF) podría en ese caso autorizar su arresto. Fuentes del Palacio del Planalto dijeron que el ex presidente se resistía a esa alternativa, que sería un virtual reconocimiento de culpa. En el pasado, Lula repetía: "Cuando un pobre roba, va para la cárcel; cuando lo hace un rico, se vuelve ministro".

El caso será analizado por la jueza María Priscilla Ernandes Veiga Oliveira, del 4º Tribunal Criminal de San Pablo, que puede admitir ni rechazar la denuncia y el pedido de prisión preventiva. No hay plazo para que tome una decisión, pero en caso de aceptar la denuncia Lula quedaría procesado y enfrentaría penas de reclusión de entre cuatro y 13 años.

En la denuncia de ayer fueron también acusados la esposa del líder del PT, Marisa; su hijo mayor, Fabio Luis "Lulinha" da Silva; el ex presidente de la constructora OAS Leo Pinheiro, y el ex presidente de Bancoop, la cooperativa de vivienda del Sindicato de Empleados Bancarios, João Vaccari Neto, además ex tesorero del PT.

Lula ya se encuentra bajo sospecha del Ministerio Público Federal en el estado de Paraná, donde el juez Sergio Moro lleva adelante las investigaciones relacionadas con el gigantesco esquema de corrupción que imperó dentro de Petrobras. Los fiscales allí creen que Lula se benefició de la multimillonaria trama por la cual grandes constructoras pagaban coimas a directivos de la petrolera estatal y a políticos oficialistas para garantizarse contratos. El viernes último, el ex presidente fue llevado compulsivamente a declarar ante la justicia por el petrolão, que tiene algunos puntos en común con la nueva denuncia del Ministerio Público en San Pablo.

Los fiscales que llevan adelante la causa, ayer, antes de la presentación
Los fiscales que llevan adelante la causa, ayer, antes de la presentación. Foto: AP / Andre Penner

En el eje de este nuevo proceso está el tríplex 164-A del edificio Solaris, en la playa de Asturias de Guarujá. En 2006, cuando fue reelegido, Lula declaró que tenía una participación en Bancoop por 30.000 dólares para comprar un departamento simple en el edificio en obras. Pero la cooperativa quebró en 2009 y sus proyectos inmobiliarios fueron adquiridos por OAS. Mientras muchas otras personas que habían comprado viviendas a través de Bancoop se quedaron sin nada -por lo que los fiscales acusan a parte de los sospechosos de estafa y asociación ilícita-, el tríplex fue acabado, refaccionado por US$ 270.000 y se le instalaron muebles por US$ 86.000, presuntamente para la familia del ex presidente.

La defensa de Lula alega que nunca tuvo la propiedad de ese departamento y que desistió de adquirir el inmueble el año pasado por considerar que no tendría privacidad para ir a la playa. "La investigación se basó en pruebas documentales y de testigos. Dos decenas de personas relataron que el tríplex de Guarujá estaba destinado al ex presidente Lula", afirmó el fiscal Conserino.

El tríplex está hoy registrado a nombre de OAS, una de las principales constructoras involucradas en el petrolão; Pinheiro, su ex titular, negocia con la justicia un acuerdo de delación premiada a cambio de una reducción en su condena. Los fiscales de Paraná analizan si en la construcción, la reforma y el pago de los muebles intervino dinero desviado de Petrobras a cambio de favores de Lula a OAS. También está bajo la lupa una chacra en Atibaia, que Lula usaba frecuentemente aunque no está a su nombre, y tuvo grandes obras de reforma a cargo de Odebrecht, otra de las compañías incriminadas en el escándalo de Petrobras.

De acuerdo con los fiscales en San Pablo, en el caso del tríplex no existe superposición de competencias con sus pares de Paraná, porque mientras ellos acusan a Lula y los otros sospechosos de participar de un fraude en la cooperativa para adquirir el departamento, los peritajes del petrolão se centran en el origen de los recursos.

Asimismo, rechazaron que su denuncia esté motivada políticamente: "El Ministerio Público no trabaja con calendario político, sino judicial, sin importar si éste u otro procedimiento tiene alguna repercusión política y social", resaltó el fiscal Blat.

De todos modos, la noticia llega en unos días muy crispados, después de la declaración forzada del ex presidente la semana pasada, y justo antes de la megamanifestación a la que convocaron para este domingo grupos civiles y los partidos de la oposición, que presionan al Congreso para que inicie un proceso de impeachment a Rousseff. Todo esto en medio de una aguda recesión económica y de una profunda crisis política.

A través de un comunicado, el Instituto Lula acusó anoche a los fiscales en San Pablo de "parcialidad". "Es otro triste intento de usar su cargo para fines políticos", aseguró.

En tanto, el presidente del PT, Rui Falcão, afirmó que la denuncia "carece de fundamentos" y es "un atentado al sentido común". El partido, que antes había convocado a una contramarcha en defensa de Lula para el domingo, decidió cancelarla. Anoche hubo un llamado de movimientos sociales para apoyar a Lula en el centro de San Pablo.

Por su parte, el líder en el Senado de la principal fuerza opositora, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Cassio Cunha Lima, prefirió llamar a la calma. "Es preciso que todos tengan conciencia de la gravedad del momento", advirtió.

Una complicada situación procesal

En una semana, Lula fue forzado a declarar por el petrolão y pidieron su prisión preventiva

A declarar por la fuerza

Sospechado de haberse beneficiado del colosal esquema de corrupción en Petrobras, el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva fue sacado de su casa el viernes pasado por la Policía Federal y llevado por la fuerza a declarar ante la justicia; también hubo allanamientos en su casa, en la de uno de sus hijos y en el Instituto Lula

Bajo la lupa

Los fiscales del petrolão pusieron a Lula bajo la lupa luego de que descubrieron sospechosos gastos realizados por dos de las constructoras implicadas en la red de coimas de la compañía estatal Petrobras, OAS y Odebrecht

Aclaración del juez

Un día después de que Lula fuera llevado a declarar, el juez federal Sergio Moro, que lleva desde Curitiba el caso por el escándalo de corrupción en Petrobras, afirmó que el interrogatorio policial no anticipaba la culpabilidad del ex presidente brasileño

Ocultamiento de bienes

Los problemas judiciales de Lula se agravaron aún más anteanoche, cuando el Ministerio Público de San Pablo presentó una denuncia por ocultamiento de patrimonio, bajo la sospecha de lavado de dinero y de falsedad ideológica en el caso del departamento tríplex en el balneario de Guarujá, que es atribuido al ex presidente, aunque él lo niega

Prisión preventiva

La fiscalía de San Pablo solicitó ayer la prisión preventiva de Lula por ocultamiento de bienes; los fiscales alegaron que era "imprescindible" ordenar su detención de forma preventiva ya que, en su opinión, el ex presidente podría movilizar grupos para interferir en la investigación

Cómo sigue

El pedido de la fiscalía será analizado por la jueza María Priscilla Ernandes Veiga Oliveira, del 4° Tribunal Criminal de San Pablo; todavía no se estableció un día para que la justicia se defina sobre la prisión preventiva de Lula

Los metros cuadrados que amargan a Lula

Le atribuyen ser el dueño de un lujoso tríplex en Guarujá

La propiedad se encuentra en el Edificio Solaris, un complejo en Playa de las Asturias, Guarujá, estado de San Pablo

215 m2

Lo construyó OAS, empresa que pagó sobornos para adjudicarse contratos

US$ 250.000

Se habrían gastado en su equipamiento y decoración

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