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La elección de Barovero tiene en vilo a River

El arquero parece haber decidio irse, pero demora su anuncio; los hinchas le suplican

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PARA LA NACION
Domingo 13 de marzo de 2016
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SANTA FE.- Su futuro es incierto. Las preguntas, en este momento, contienen una dosis de ansiedad y las suspicacias abundan por sobre las certezas. Quizás, al cabo de este torneo no juegue más en River. Quizás su destino sea México, o España. O quizás, en junio, los dirigentes logren el milagro de convencerlo de que se quede... Por lo pronto, en medio de tantas dudas, Marcelo Barovero vive un presente placentero: es el nuevo referente del arco de River.

En silencio y con grandes atajadas, en un lapso de cuatro años se convirtió en uno de los ídolos de los hinchas de River, que corean su apellido cada vez que juega en el Monumental. Desde que Barovero llegó, en 2012, su presencia se volvió imprescindible. "Siempre tiene atajadas clave que nos permiten mantenernos en partido", comentó hace poco Marcelo Gallardo. Tal es la confianza que le tiene el DT que el arquero es el único jugador que en lo que va del año, en competencias oficiales, protagonizó todos los partidos de River, sin participar en la rotación a la que invita el frenético calendario.

Más allá de lo que sucedió futbolísticamente en el duelo copero contra San Pablo, del pasado jueves, hubo un hecho que Barovero jamás olvidará: los hinchas acudieron en gran número al estadio vestidos de verde para mostrarle su cariño y pedirle que se quedara. Emocionado, el arquero tomó nota y abrió una leve esperanza al expresar que lo determinará una vez finalizado el semestre: "Es muy lindo el reconocimiento cuando uno está en plena competencia. Pero estoy muy metido en el presente de River y no quiero pensar en mi continuidad. Más adelante lo decidiré; ahora no es momento de definir nada, estoy en competencia. River es enorme y hay que cumplir los objetivos. Esperemos pelear por algo más", advirtió.

Sin embargo, el pasado viernes, en un programa de televisión, Marcelo Fransceschini, su representante, fue contundente al decir que la decisión ya estaba tomada, que excedía lo deportivo e incluía un asunto personal."Hay muchas cosas que la gente no sabe. Realmente necesita un cambio de aire, no es que se va a otro club para ganar más dinero. Después del superclásico del gas pimienta, su familia la pasó muy mal en Porteña, Córdoba. Aquella noche tuvo una charla y ésa fue una de las causas", dijo Fransceschini. Y agregó:"Marcelo tiene la necesidad de salir del mundo River. Hace un año les dio los motivos a los dirigentes y ellos lo entendieron. La oferta de River es excelente, los dirigentes se han portado 10 puntos, pero él pidió irse. No puede más. Él resignará plata".

Serio hasta incomodar, solidario sin grandilocuencias y profesional ciento por ciento, Trapito, a los 31 años, se convirtió en una suerte de héroe para los simpatizantes, que hasta exhibieron una bandera en alusión al penal que le contuvo a Emmanuel Gigliotti en una semifinal por la Copa Sudamericana, en 2014. Lejos de tomar represalias por su anuncio de principios de año, los hinchas reconocieron al cordobés. Para ellos la presencia de Barovero en el club (suma 154 partidos desde su debut, del 11 de agosto de 2012 ante Estudiantes en La Plata) es digna del legado de Amadeo Carrizo, la gloria más importante de la historia del arco de River.

La continuidad de Trapito es una incógnita y un dolor de cabeza para el entrenador. Sevilla, de España, y Veracruz, de México, ya formalizaron propuestas económicas. Él ya tiene tomada la decisión, pero la anunciará en junio. Quizás...

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