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Remate

Cinco últimas ideas antes del final

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PARA LA NACION
Domingo 13 de marzo de 2016
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La idea de posteridad suena retrógrada, un artefacto del pasado. ¿Quién se cachondea hoy con el deseo de ser leído, recordado o incluso homenajeado después de muerto? Un proyecto moderno, acorde con los tiempos que corren, es encariñarse con los próximos cinco minutos, paladearlos como si en ellos nos fuera la vida, subirlos a una balsa y despedirlos. Después, hacer lo propio, con los siguientes cinco minutos y así, hasta que el reloj diga basta. Disfrutar de a trechitos parece bastante... juicioso.

De muy chico, Oleg Karavaichuk pulsó un Blüthner frente a Stalin y salvó a sus padres de terminar en un campo de trabajos forzados. En el festival pamplonés Punto de Vista, Oleg y las raras artes, del caraqueño Andrés Duque, se llevó el Gran Premio. El documental se hamaca sobre la vida del pianista de 88 años que elige los cuartos de hotel de acuerdo con su acústica (los testea con un cantito de cisne agonizante). En YouTube se lo ve tocando el piano imperial del Hermitage con facha de abuelita anglosajona.

Ai Weiwei como hologramado y en tapa de mil periódicos. ¿Hasta dónde es paradójico que un artista chino perseguido en su país circule por Europa -hace unos meses recuperó su pasaporte confiscado y lo mostró en las redes, donde documenta su vida- denunciando el drama de los refugiados que llegan a ese continente? Catorce mil chalecos salvavidas en Berlín, dibujos en Le Bon Marché parisino, una foto en la isla de Lesbos con la que recrea la muerte del niño sirio, sus obras retiradas de Copenhague y mantas térmicas en Praga.

Me pregunto si es posible hacer una película que gire en torno a una formidable comilona que se extienda durante un día. El rodaje se llevaría a cabo frente al mar, en una mesa de proporciones colosales llena de gente piola -jóvenes, adultos y ochentones- compartiendo pláticas regadas por alcohol del bueno, drogas y un banquete pantagruélico. La idea se me acaba de ocurrir, pero se la regalo a cualquier director que quiera filmarla y usarme, eso sí, como guionista y/o actor (secundario o terciario: da igual).

Moto. Semáforo. Blanco del sol. Camina enclenque una mujer. Ajusto diafragma, no erro: tiene 76. Se acerca a la esquina. Mitad cojeando, mitad flotando. Pisa sin el talón del pie izquierdo; el derecho, normal. Cola de caballo, pelo iracundo y canoso. Vestido de algodón almidonado. Esta dama no fue bonita: repele la conjugación en pasado porque lo sigue siendo. Luz verde. Apago el motor. Ella espía los locales. Su cadencia se vuelve danza contemporánea. En la mano lleva el taco del botín izquierdo. Busca zapatería.

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