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El Servicio Penitenciario Bonaerense será auditado por el Ministerio de Justicia

Ya no será el propio organismo el que revise la actuación de los guardiacárceles; hasta ahora sólo investigaban faltas menores; la unidad está a cargo de un ex defensor oficial

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PARA LA NACION
Lunes 14 de marzo de 2016
La cárcel de General Alvear, una de las primeras en ser auditadas
La cárcel de General Alvear, una de las primeras en ser auditadas. Foto: Archivo
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LA PLATA.- El Servicio Penitenciario Bonaerense ya no se auditará a sí mismo. A partir de ahora, un civil, el abogado Rafael Héctor Paita, antes defensor oficial, será el encargado de llevar adelante el área de Asuntos Internos, que dependerá de la Subsecretaría de Control Penitenciario del Ministerio de Justicia provincial. Con su propia flota de vehículos -cinco para toda la provincia-, los allanamientos en los penales serán por sorpresa. El gobierno espera, así, "desarticular los bolsones de corrupción de los que está sospechado parte del servicio".

En los últimos dos años, según datos del Ministerio de Justicia, sólo se habían hecho diez sumarios en total al personal penitenciario. Por faltas menores, relacionadas con trato indebido a los superiores o con cuestiones de logística. "Ninguna era por un hecho de corrupción", explicaron fuentes del ministerio.

Por decisión del ministro de Justicia bonaerense, Carlos Mahiques, Asuntos Internos será ahora una dirección general. Antes era un organismo dentro del SPB y estaba a cargo de su propio personal. Auditaban las acciones que ellos mismos ejecutaban. Y las "instrucciones sorpresa" no eran tan sorpresivas, ya que debían usar las mismas camionetas para ir a cualquier penal de la provincia.

"Encontramos una auditoría muy inactiva. Tal vez sea atribuible a que estaba bajo la misma órbita del Servicio Penitenciario: quienes tenían que controlar dependían del mismo servicio", dijo Paita a LA NACION.

Tras la fuga de los hermanos Lanatta y de Víctor Schillaci, la gobernadora María Eugenia Vidal echó a la cúpula del SPB. Vidal prometió más cambios. La triple evasión de la cárcel de General Alvear es, justamente, uno de los primeros casos a los que se abocó la nueva auditoría.

A diez días de conocerse detalles sobre los sumariados por la triple fuga, Vidal habló el sábado a la noche, en el programa de Mirtha Legrand, sobre las reformas en la policía y en el Servicio Penitenciario. "Todos los policías, de subcomisario hacia arriba, tienen que presentar su declaración jurada. También los penitenciarios, ministros y la gobernadora. No hay nada que ocultar, cualquiera puede verlos, hay que publicarlos y todos tenemos que rendir cuentas", explicó.

A partir de la creación de esta nueva área de Asuntos Internos, tal como la tienen las fuerzas policiales, un civil estará a cargo de auditar y, en caso de que sea necesario, sumariar a quienes sean hallados en falta o en situaciones de corrupción. Paita llevará adelante esa tarea bajo el mando de Fernando Manzanares, subsecretario de Control Penitenciario.

Jefes sumariados en Campana

El penúltimo viernes de febrero, en un allanamiento sorpresa al penal de Campana, donde hay cerca de 700 internos alojados, se encontró un stock de 90 kilos de carne en un freezer con candado. En los penales no existe stock de comida. O no debería existir. Cada proveedor lleva la comida exacta para la cantidad de internos que hay. A la mañana llevan los desayunos, al mediodía los almuerzos, a la tarde las meriendas y a la noche las cenas. Sólo para ese día.

Por eso, el hecho de que hubiera carne en un freezer es, por lo menos, una "anomalía". A partir de ese allanamiento fueron desafectados el director del penal de Campana, el jefe y el encargado de depósito. La excusa del personal penitenciario fue que era un "refuerzo de stock, por las dudas". El almuerzo de ese día eran fideos con estofado, y la carne para el estofado llegaba al mediodía. Eso fue un viernes. Entre el lunes y el jueves de la semana siguiente, Asuntos Internos recibió 12 denuncias sobre diferencias entre el remito y la cantidad de carne que llegaba a los penales desde los distintos proveedores. En el ministerio sostienen que "un procedimiento bien hecho empieza a corregir el sistema. Curiosamente, ahora se empiezan a encontrar diferencias y las denuncian todas".

Esto originó, según Paita, un efecto en las restantes unidades y en autoridades del SPB, que empezaron a hacer un control más estricto en sus unidades para no estar fuera de la ley. "Cuando Asuntos Internos logra probar y desarticular maniobras que se realizan en forma sistemática, esto genera también un mecanismo de autocontrol en las autoridades que buscan evitar ser alcanzados", indicó Paita.

El objetivo del procedimiento en Campana fue "poner fin a un sistema que perjudicaba a los internos en su alimentación y al Estado", explicó el nuevo auditor. Y agregó: "No tengo forma de probarlo, pero creo que la carne, en su importancia, tiene un valor aproximado a la droga en las unidades carcelarias".

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