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"Que la gente esté tranquila: hay tenis argentino para rato"

El azuleño Delbonis dio el batacazo en el primer Masters 1000 de la temporada, eliminando en la 3a rueda a Murray, el número dos del mundo; el zurdo hizo un trabajo especial para mejorar su rendimiento sobre superficies duras

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LA NACION
Martes 15 de marzo de 2016
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Todavía estoy cayendo. Después del partido le estuve firmando autógrafos al público, me senté un poco en el vestuario, comí algo y no pensé demasiado... Cuando me serene voy a empezar a caer". Apenas había transcurrido una hora desde el batacazo provocado por Federico Delbonis en la 3a rueda del Masters 1000 de Indian Wells venciendo por 6-4, 4-6 y 7-6 (3), en 2h46m, a Andy Murray (2° del mundo), cuando el azuleño atendió el llamado de LA NACION. "Es uno de mis grandes logros de la carrera. También fue importante haberle ganado a (Roger) Federer y a (Stan) Wawrinka. Cada uno fue en momentos distintos. Pero este con Murray me llena de satisfacción y confianza porque fue sobre cancha rápida y no hace más que fortalecer el trabajo que realicé durante la pretemporada, haciendo hincapié en mejorar en estas canchas", explicó el zurdo, que en las semifinales de Hamburgo 2013 venció a Federer (por entonces, 5° del tour) y en los cuartos de final de Ginebra 2015 derrotó a Wawrinka (9°).

Delbonis sorprendió al escocés desde los primeros raquetazos. Consiguió el primer set tras quebrarle una vez el saque a Murray y lograr apenas tres puntos más que su rival (29 contra 26). En el segundo parcial, Murray llegó hasta el 4-4, Delbonis tuvo un break-point que le habría permitido sacar para el triunfo, pero lo desperdició y se marcharon al tercer set. Impulsado por haber escapado de una situación alarmante, el británico se adelantó 3-1, pero lejos de perder la moral, el jugador entrenado por Gustavo Tavernini y Diego Chuky Junqueira reaccionó y coronó una tarde fabulosa en el tie-break, precisamente cuando los cracks como Murray no suelen fallar. "Cuando se me fue la chance de quebrar en el segundo set no me frustré, estuve tranquilo -contó el número 53° del tour, de 25 años-. Ir al baño me ayudó a pensar, a bajar los decibeles y empezar de nuevo. Sabía que ser negativo sólo provocaría regalarle puntos. Empecé a ver las cosas más claras, traté de volver y lo logré".

Como es habitual antes de los partidos, el matemático deportivo Marcelo Albamonte le envió a Tavernini un detallado análisis sobre las virtudes y debilidades del rival, en este caso Murray, que luego de haber sido padre había regresado a la competencia en la serie de Copa Davis ante Japón. Y el patrón de juego era claro: atacarlo sobre el drive. "La idea era estacionarlo sobre la derecha, que es donde menos acelera el tiro y hacerle perder variedad con el revés, que es un gran golpe del escocés. Fede movió bien las piernas, tuvo intensidad y concentración, todo lo que necesitaba", dijo Albamonte, feliz por el progreso del hincha de Boca. "Yo sabía que Andy tiene un gran revés, que hace lo que quiere cuando se apoya en él y que te puede dejar parado, por eso tenía que buscarle la derecha, como para que no me hiciera tanto daño. Además, intenté ser agresivo, ser el que mandara en los puntos, tener el control de lo que pasaba. Porque cuando yo tenía el dominio del partido, todo era diferente. Por suerte, después de que me quebrara, volví a hacer mi juego. Los grandes jugadores tienen algo en común: la mentalidad y cómo prolongan la concentración en el tiempo. Van siempre un paso adelante. Si te fijás, cuando Andy se pudo afirmar en el segundo y tercer set, sacó diferencias y casi se lleva el partido. Pero estuve firme y me enorgullece", añadió Delbonis.

No es la superficie dura, la del desierto californiano donde se juega el primer Masters 1000 de la temporada, una condición favorable para Delbonis. Es más, apenas ostentaba el 26,3% de triunfos. Consciente de ello, Delbonis se enfocó en esa falencia durante su última pretemporada, a fines del año pasado, en el Club de Remo de Azul. Allí, en una cancha de cemento construida hace poco tiempo, ensayó distintos tiros mucho más arriesgados. Y empezó a notar los resultados. En el Abierto de Australia alcanzó la 3a rueda de un Grand Slam por primera vez y nunca antes había llegado a los octavos de final de un Masters 1000.

Sin tener en cuenta a Juan Martín del Potro, la de Delbonis ante Murray representó la primera victoria de un argentino frente a un Top 3 desde que en la final de París Bercy 2007 David Nalbandian venciera a Rafael Nadal (2°). "No voy mirando estadísticas, pero para el tenis argentino es un muy buen momento -sentenció el exponente de la generación del 90-. No hay un nivel como el de la Legión, pero sí hay buenos chicos que están metiéndose, gente que está viniendo como Facu Bagnis, otros que se afirman como Renzo Olivo y Trunge (Marco Trungelliti). En la Copa Davis tenemos mucha ilusión. Y ojalá que Juan Martín y Pico (Mónaco) puedan seguir mejorando con salud. Todo es alentador. Que la gente esté tranquila: hay tenis argentino para rato".

Pella y Mayer no lograron seguir

Leonardo Mayer y Guido Pella, los singlistas del equipo argentino de Copa Davis ante Polonia, cayeron en la 3a rueda de Indian Wells. El correntino perdió por 6-4 y 6-3 ante Marin Cilic (Croacia, 10°). Mientras que el bahiense fue superado por David Goffin (Bélgica, 15°) por 4-6, 6-3 y 6-2. Hoy, por la 2a rueda de dobles, Mayer y Juan Martín del Potro se medirán con los franceses Jeremy Chardy y Fabrice Martin.

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