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Lucha pareja: oscilaciones de los grandes y varias sorpresas

Hay 7 equipos separados por 4 puntos en la Zona 1; los poderosos todavía están en deuda; mientras tanto, algunos clubes que se prepararon para mantener la categoría o llegar a junio sin contratiempos, ahora se animan a soñar

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LA NACION
Miércoles 16 de marzo de 2016
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Antes de que comenzara el torneo, se había marcado una gran diferencia entre el potencial que habían adquirido los grandes del fútbol argentino con respecto al resto. Se habían reforzado en cantidad y calidad, hasta se podían dar el lujo de poder armar dos equipos con tinte protagonista, teniendo en cuenta que la prioridad iba a estar en la Copa Libertadores, la gran obsesión. Pero, disputadas siete fechas, la realidad muestra otra cosa: un Torneo Transición parejo, entre la oscilante performance de los poderosos y la sorpresa generada por varios equipos que ahora se animan a soñar a lo grande.

En la Zona 1, dominada por Rosario Central y Godoy Cruz, hay siete equipos separados por cuatro puntos: a los líderes, con 14 unidades, le siguen Arsenal (13), San Lorenzo (12), Colón (12) e Independiente (11). Y en la Zona 2, hay siete equipos separados por cinco puntos: al líder Lanús (16), lo persiguen Defensa y Justicia, Estudiantes y Atlético Tucumán (los tres, con 13), San Martín de San Juan (12), Boca y Racing (con 11 cada uno).

Las expectativas de los grandes eran fundadas: Boca venía de ser bicampeón y encima recuperaba a Daniel Osvaldo; River finalizaba un ciclo en Japón, pero con un conductor como Marcelo Gallardo con las ideas claras y refuerzos pedidos a su antojo; Racing se potenciaba con el estilo ofensivo de Facundo Sava pero con una buena base que le había dejado Cocca; Independiente había sentado las bases con Mauricio Pellegrino en 2015 y, sin competencia internacional que lo desvíe, apostaba por sacar una ventaja física además de futbolística, y San Lorenzo también había invertido muy bien en refuerzos de jerarquía, además de la ilusión protagonista que había despertado Pablo Guede.

Pero... River acaba de ser goleado en Santa Fe y apenas ganó dos de los siete partidos; Boca echó a Rodolfo Arruabarrena y contrató de apuro a los Mellizos Barros Schelotto; Racing arrancó muy mal y ahora intenta recuperar terreno; lo mismo Independiente, que si bien ganó los últimos dos partidos, fue beneficiado por una última fecha en la que ninguno de los de arriba triunfó. San Lorenzo, pese a ser el que mejor está en función de lo que pretende su entrenador y lo que entrega el equipo en el campo de juego, el estilo Guede ya sufre cuestionamientos desde algún sector de la dirigencia.

El recambio por la doble competencia en algunos equipos puede influir, aunque hasta cierto punto: más allá de las rotaciones, por ejemplo, fue sorpresivo que River haya jugado mal ante Colón con un medio campo con Nicolás Domingo, Lucho González, Nacho Fernández, Andrés D'Alessandro y Gonzalo Martínez. Boca, si empataba anteanoche con Unión, también quedaba fuera de la lucha, aunque los xeneizes siguen en jaque: si el próximo domingo pierden con Lanús, igual estarán al margen demasiado pronto. Independiente vive una realidad de partido a partido, mientras que la Academia volvió a ilusionarse a partir de ganarle merecidamente al puntero Lanús en el Cilindro de Avellaneda.

El torneo es competitivo y emotivo, con un alto poder de goles: hasta la 6a fecha mostraba un promedio de casi tres goles por partido; hubo varias goleadas, cuando siempre se dijo que si un equipo argentino le marcaba cuatro a otro era una situación fuera de contexto, "desajustada" de la realidad.

La balanza la inclinan favorablemente un Lanús que desde lo táctico tuvo en Almirón una continuidad de lo que venía pidiendo Guillermo, con el valor agregado del regreso del ídolo José Sand; y un Defensa y Justicia que va al ataque (es el más goleador, con 18 tantos) y se reforzó inteligentemente con futbolistas descartados de equipos grandes, entre ellos Fabián Bordagaray y Lisandro Magallán; en la otra zona, un Rosario Central que va confirmando que el estilo Coudet no se trata sólo de un buen verano y un Godoy Cruz con sangre nueva de la mano del Gallego Méndez y el aporte goleador del doble 9: Santiago García y Jaime Ayoví.

Las grandes sorpresas de los grupos son Arsenal (el último batacazo lo dio en el Nuevo Gasómetro) y Atlético Tucumán, que mantuvo la base con la que ascendió de la B Nacional. Ambos se habían preparado para pelear por no descender y hoy están por encima de River y Boca. ¿Quién lo hubiera dicho?

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