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Catálogo de lugares comunes

Sobre La amiga estupenda, de Elena Ferrante

Domingo 20 de marzo de 2016
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PARA LA NACION
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Elena Ferrante es el fenómeno literario del momento. Su novela lleva por título La amiga estupenda. Se aclara además, en la tapa, que se trata del primer volumen de la serie Dos amigas. La cubierta del original italiano muestra a una pareja de recién casados, de espaldas y con fondo napolitano, que se aleja por la playa, seguida de tres pequeñas damas de honor casi idénticas. En la edición local optaron por un primer plano de la novia -o de otra novia-, una mujer bella cuyo gesto ligeramente melancólico no la privaría de ilustrar alguna de esas apasionadas aventuras que la crítica feroz y malintencionada encapsula dentro del genérico "novela rosa". Lo cierto es que si los prejuicios no tuviesen tan mala prensa, sería suficiente. Pero en este contexto es preciso ir más allá; hablar de un libro, y de un misterio.

El supuesto misterio, para decirlo con una dosis de generosidad, radica en que se desconoce todo de Elena Ferrante, la autora. Lo mínimo que puede pensarse al respecto es que, en estos tiempos hiperinformativos, dicha ceguera proviene de una ingenuidad galopante o, en todo caso, de un loable gesto voluntarioso. Con un dejo de malicia, acaso cabría la posibilidad de que estemos ante una "novedosa" jugada de marketing, cuya única contra sería la de terminar dejando desnudos el texto y la escritura que la justifican. Porque en definitiva: ¿qué hay en La amiga estupenda que invite a ser revelado, que justifique ya no sólo recorrer sus páginas sino también ir más allá de ellas?

Si el misterio de Thomas Pynchon (otro autor que evita mostrarse en público) sobrevive se debe a dos razones. Por un lado, la extraordinaria cantidad -y calidad- de información que sus novelas contienen. Por otro, la imaginación desbordada y la pluma filosa de un escritor que, real o no, vivo o muerto, no necesita a nadie que lo infle. Pero la novela de Ferrante -o como sea que en verdad se llame- no posee ni por asomo ninguna de esas cualidades.

Hundido de lleno en una suerte de realismo social -que la contratapa niega, sólo para confirmar-, un costumbrismo pintoresco salpicado con alguna que otra nota amarga, el relato se centra en la infancia y la adolescencia de las dos mentadas amigas, Lenù y Lila. Lenù es la narradora, que a propósito de un hecho del presente se retrotrae al comienzo de la relación, cuando ambas iniciaban la escuela primaria. Hay en realidad una desigualdad, una perspectiva a la que otras veces le ha tocado mejor suerte (de Sherlock Holmes a El gran Gatsby o En el camino): la del partenaire, o simplemente el segundón, que por lo general es quien cuenta la historia y que muchas veces siente por el otro una fascinación y una dependencia que arrasan con su propia vida. Es el caso de Lenù, que primero sigue a Lila en cada una de sus acciones y luego, cuando empieza a enhebrar su camino, la atesora como su referencia constante, convirtiéndola en algo así como su gurú, una iluminada (no casualmente, aunque la novela termine haciendo trampa con el sentido del título, el original geniale puede entenderse también como "brillante" o "ingeniosa"). Pero Ferrante extrema el recurso, lo ridiculiza; cada pequeña acción, cada pensamiento de Lenù necesita de la aprobación de su amiga, aunque se trate de cuestiones del todo insignificantes.

La primera mirada de un hombre, la primera felicitación, el primer logro intelectual, el primer vestido, el primer odio, la primera tristeza; por supuesto, la primera menstruación. No todos esos hechos se cuentan en La amiga estupenda, pero da lo mismo: hay muchos otros equivalentes, y muchísimos más tan triviales que ni siquiera es posible recordarlos. Y sin embargo el problema central está en la escritura. Entre las pocas verdades absolutas de la literatura, figura aquella sentencia que nos legaron los rusos hace cien años y que dice que el secreto consiste en volver extraño lo conocido, en la batalla que un texto da en el campo del lenguaje.

El verdadero misterio en torno de La amiga estupenda, entonces, es comprender por qué una novela cuyo fondo y forma son un catálogo de lugares comunes genera semejante atracción, incluyendo la posibilidad inminente de un premio supuestamente prestigioso como el Man Booker. ¿Millones de moscas pueden, de vez en cuando, equivocarse?

LA AMIGA ESTUPENDA

Por Elena Ferrante

Lumen Trad.: Celia Filipetto

386 páginas

$ 229

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