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Guillermo: "Puede ser que ahora los clásicos con River sean más picantes"

El técnico de Boca destacó el trabajo defensivo del equipo millonario y comparó los cruces de su época con los de ahora ante el clásico rival

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PARA LA NACION
Viernes 18 de marzo de 2016
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Guillermo Barros Schelotto tuvo que dirigir un Boca vs. River con dos prácticas. Luego de pasarla mal en el primer tiempo, rescató un empate y cuando le preguntaron por el dominio millonario, respondió: "Tuvieron la pelota, sí, pero tampoco nos llegaron tanto?" Es que el Mellizo, desde el primer día que empezó a dirigir en Lanús, declaró para defender a los suyos, para encontrar argumentos en su favor incluso en situaciones adversas. Como futbolista le aportaba chispa antes, durante y después de los cruces con River. En esta nueva etapa puede esperarse algo similar. "Puede ser que ahora los clásicos con River sean más picantes, pero para el afuera. Para los jugadores eso no influye", aclara.

-¿Qué equipos del fútbol argentino te gustan?

-No hay un equipo que se destaque por encima de los demás. Pero es muy bueno lo de Rosario Central. También lo de Lanús. Defensa y Justicia, Atlético Tucumán y Godoy Cruz en este torneo también están haciendo las cosas bien. Pero estamos en un campeonato raro, con un formato nuevo.

Foto: LA NACION

-¿Y qué jugadores te gustan de otros clubes?

-Lautaro Acosta, de Lanús, Sebastián Blanco y Fernando Belluschi, de San Lorenzo. La defensa de River me gusta; atrás está muy bien, con jugadores que llevan mucho tiempo jugando juntos, con Barovero, Mercado, Maidana, Vangioni, ahora de nuevo jugó Alvarez Balanta.

-Compará el fútbol de los 90 con el de hoy. ¿Cambió porque hay una manera distinta de entrenar y de ver el fútbol, o la influencia del contexto?

-Cambió todo, también la forma de entrenar. Antes te mandaban a una pretemporada a correr 20 kilómetros los 15 días. Hoy eso no lo hace nadie. Ahora se entrena a mayor velocidad, mayor precisión. Hoy se nota enseguida el buen jugador, el que controla bien la pelota.

-¿Se perdió técnica?

-Se perdió, sí. Pero tiene que ver con todo lo que estamos diciendo. A veces destacás más a alguien con personalidad que con técnica.

-¿Ves a algún "Guillermo" hoy en el fútbol argentino?

-No, por lo que estábamos diciendo: el fútbol cambió. No hay un Guillermo. Pero tampoco hay un Palermo, que te mataba adentro del área.

-En los últimos dos Mundiales de Clubes se vio mucha diferencia en los partidos San Lorenzo-Real Madrid (0-2) y River-Barcelona (0-3). ¿Se agrandó la brecha con el fútbol europeo?

-Son dos casos puntuales de un poderío muy grande, como Barcelona y Real, y también se lo puede agregar a Bayern Munich. Se ha potenciado mucho el nivel de esos equipos, que son una marca en sí misma.

-¿Se les puede ganar?

-Sí. Cuando nosotros jugamos con Boca contra el Real Madrid también tenían un equipo con muchas figuras, como Figo, Raúl, Roberto Carlos, Hierro. Igual, creo que Barcelona y Real Madrid están todavía más fuertes que hace diez años.

-¿Cuántas de las decisiones que tomás las consensuás con tu hermano?

-Todas. No solo con él, también con Ariel Pereyra. Convivimos los tres desde los 15 años; a los 18 nos íbamos de vacaciones juntos, y ahora tenemos 42. Nos conocemos mucho, cada gesto, cada señal. No hay entre nosotros tres la distancia que hay entre un técnico y un ayudante. En nuestro vestuario se puede escuchar cualquier barbaridad, porque tenemos tanta confianza que nos podemos decir cualquier cosa.

-¿Hay algo que pueda llegar a decirte Gustavo durante un partido que te sorprenda?

-No, porque más o menos vamos viendo las mismas cosas en cada circunstancia de un partido y de acuerdo a cuál sea el resultado. Cada uno de los tres estudia bien contra quién vamos a jugar.

-¿Lanús va a ser un partido bisagra para Boca?

-Es relativo, porque podés perder y si después ganás los otros ocho partidos obligarías a Lanús a ganar al menos cinco. Pero está claro que si ganamos nos ponemos a tiro y si perdemos... quedamos lejos.

-¿Con qué material te encontraste en las inferiores?

-Todavía no pude hablar con quienes están en el fútbol juvenil. Sé cómo le fue a cada categoría el año pasado, pero no puedo hacer un análisis. Aún no pude ver mucho de los de primera, menos todavía de los juveniles. Conozco a (Alexis) Messidoro, (Julián) Chiccó, (Iván) Vallejos y (Matías) Roskopf, que están en la lista de la Copa, y algunos ya trabajaron con nosotros.

-¿Los jugadores son más o menos profesionales de lo que eran los de tu generación?

-Igual en cuanto a la dedicación. Lo que pasa es que ahora crecieron mucho las posibilidades de ser mejor profesional. Antes terminabas de entrenar y te tenías que hacer la comida en tu casa. Ahora los jugadores se van con el baño de frío o calor, ya comidos. Hoy hay un cuidado más grande para el profesional, que en Boca está muy bien desarrollado.

-¿Y la pasión por el juego de esos futbolistas es la misma que tenían ustedes?

-Sí, es igual. Ocurre que la posibilidad de irte a Europa está mucho más presente que antes. Yo, cuando llegué a Boca, había venido para ser campeón con Boca, no para irme a Europa. Hoy, cuando un jugador anda bien, enseguida se dice que se va a ir, no que se va a quedar diez años en Boca.

-¿Hoy el jugador necesita del técnico más que antes?

-Sí, necesita que lo apoye más y le dé más información. Porque cambió el fútbol. También es cierto que hoy uno espera del jugador muchas más cosas que tiempo atrás. Se necesita de un cuidado que la mayoría lo tiene.

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