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Héctor Presa: una usina para la imaginación

Sábado 19 de marzo de 2016
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LA NACION
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Historias de por ahí, una nueva propuesta
Historias de por ahí, una nueva propuesta. Foto: La Galera encantada

Es posiblemente uno de los directores teatrales más prolíficos y que más espectadores suman en la Argentina. Sólo en 2015 asistieron a sus obras unas 130.000 personas, la mayoría de ellos chicos. Y esto lo viene haciendo desde hace casi 30 años. Sin embargo es difícil que alguien perciba a Héctor Presa -de él se trata- como un generador de espectáculos de masas. Sus funciones en general reúnen entre 50 y 150 espectadores. Prefiere mantenerse en su reducto intimista de la sala propia en Palermo, el teatro La Galera, antes que abordar las marquesinas luminosas de la calle Corrientes. Y asegura que el público lo acompaña. "Hoy en día, quien se puede quedar en el barrio y no ir al centro no va, se queda en el barrio." Con chicos de la mano, suena sensato.

Desde Palermo extiende Presa sus redes de acción al Museo Larreta, en el vecino barrio de Belgrano, y las multiplica en funciones en escuelas en Buenos Aires y en Córdoba. Incansable, apenas finalizada una intensa temporada de verano estrenó las dos primeras de las siete puestas en escena nuevas y otras tantas reposiciones que tiene previstas para este año. Los miedos nocturnos y el intrigante destino de las cosas perdidas, aventuras intergalácticas y una versión más cómica que trágica de Romeo y Julieta, así como otro Shakespeare con la Comedia Infanto-Juvenil de Córdoba y un Robin Hood inclusivo forman parte del programa. También una nueva incursión en la difusión de la música clásica con la Camerata Bariloche y un proyecto para llevar teatro a escuelas cuyos chicos no suelen tener acceso a las salas, ni del centro ni de Palermo.

"Quería que La Galera se abriera este año a nuevas producciones, en una apuesta a una renovación importante", cuenta Presa, que ya suma más de 150 puestas en escena de su autoría en el repertorio del elenco que dirige. Historias de por ahí y El cuiki, recién estrenadas, son los dos primeros hitos de esa renovación. "Todo el mundo olvida y deja algo por ahí. Un guante, un paraguas, un diente de leche que debía ir a manos del Ratón Pérez...", dice Presa sobre el origen de Historias de por ahí. "Así que me puse a inventar ese lugar en que caen las cosas perdidas, ese por ahí. Y generé unos personajes que recrean las historias que se pueden esconder detrás de esos objetos, sobre el frío que pasaría la mano sin guante, la desesperación del chico que no encuentra el diente para dejarle al ratón." En línea con los preceptos de Gianni Rodari en su Gramática de la fantasía, la idea de fondo es: "Cualquiera puede meterse en el plano de la invención, la creación, y no importa cuán disparatadas sean".

También cualquiera puede enfrentarse a los miedos. Ese es el leitmotiv de El cuiki. "No le contamos a los chicos que existen ni los ruidos, ni los miedos, ni la oscuridad, ni los monstruos. Ya lo saben. Lo que nosotros les contamos es que los podemos derrotar", explica el director sobre su puesta con personajes que se desdoblan, en su ambivalencia entre la valentía y el temor, cada uno con títere de guante en la mano como álter ego. Sigue en abril el estreno de El hoyito glotón, la historia de la lucha de un niño nacido en un asteroide contra la voracidad de estrellas de un agujero negro. Y poco después, la actuación del mismo Presa en su particular versión de Romeo y Julieta, representada por una compañía ambulante en la que el actor encargado de todos los roles secundarios se empeña en evitar el final trágico, ya se verá si con éxito o no. "Todo el mundo la conoce como una historia de amor, no como una tragedia", justifica Presa la insistencia de su personaje.

Para el concierto didáctico que prepara con la Camerata Bariloche en el Konex está a la búsqueda de un conductor carismático como lo fue en su momento Antonio Gasalla con el elenco instrumental en las recordadas funciones de domingos por la mañana en el Teatro Colón. Con un elenco de actores de capacidades diferentes planea a la vez montar Robin Hood, un héroe diferente, redoblando la apuesta de la iniciativa de sorprendente calidad teatral inaugurada las dos últimas temporadas con La arena y el agua y El mago de Oz. Presa saca teatro de la galera con artes de prestidigitador de los escenarios. Y asegura que se divierte como un chico.

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