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En España, hasta los Reyes son fanáticos de Les Luthiers

El grupo divierte a los españoles, en un homenaje a Daniel Rabinovich, con la incorporación definitiva de Turano y O'Connor

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Domingo 03 de abril de 2016
Un desopilante y virtuoso momento de Chist!, en Madrid
Un desopilante y virtuoso momento de Chist!, en Madrid. Foto: EFE / Víctor Lerena
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MADRID.- Siempre son noticia en la Madre Patria, donde no basta un teatro de amplias dimensiones para albergar a sus seguidores durante la temporada, sino que es necesario acudir a un estadio. La semana pasada, minutos antes de que comenzara la función, un matrimonio español, como tantos otros admiradores de Les Luthiers , ocupó su lugar en el Palacio de los Deportes del coqueto barrio de Salamanca, y se dispuso a reír a carcajadas con la compañía argentina. Estos espectadores eran los mismísimos don Felipe VI y doña Letizia. Así, los reyes presenciaron los distintos números de la antología de sketches que integra ¡Chist! No son los artistas quienes cuentan la anécdota, sino las redes sociales. También Joan Manuel Serrat y los integrantes de Le Tricicle fueron a acompañarlos en su paso por Barcelona.

"Venimos a España desde 1974. La primera gira fue un fracaso. Vivía Franco. Creo que el país no estaba para nosotros, ni para nuestro humor, ni para descubrir una cosa que por entonces era joven. Así que no volvimos hasta 1981. Ahora sí hemos tenido tiempo de crear un público. Desde entonces, España es un gran lugar para nosotros", dice Carlos López Puccio promediando la primera gira del año por España, donde regresará en octubre, tras su paso por México y también por Buenos Aires [el 13 de mayo vuelven al Gran Rex con Viejos hazmerreíres]. No son los monarcas los únicos fanáticos del grupo, ya que, en los ochenta, cuando el grupo terrorista ETA amenazaba el orden y la paz, y ante la imposibilidad de acudir a la sala, el por entonces presidente Felipe González, no quiso perder la oportunidad de saludarlos y los invitó a la Moncloa.

Les Luthiers no tiene un público común, raso, sino que cosecha una relación duradera con sus espectadores. Son generaciones las que los siguen desde sus inicios, o que recuerdan, por ejemplo, los manuales escolares donde aparecían algunos de sus versos, como el número "El rey enamorado", ideal y entretenido ejercicio que las docentes de Lengua solían utilizar para ejercitar los pronombres con sus alumnos. Es por eso, a causa de este vínculo tan familiar que supieron tejer, de un lado y otro del Atlántico, que esta temporada el público se acerca como homenaje a Daniel Rabinovich, quien murió en agosto último. Por entonces no quisieron hacer declaraciones. No había tampoco demasiado para decir. El dolor de este "hermano", como ellos lo llaman, era atroz. "La enfermedad de Daniel fue más larga de lo que la gente supo. Daniel actuó por última vez en el Gran Rex en enero de 2015. Terminó la temporada en Buenos Aires y teníamos que viajar a las Canarias, pero los médicos no lo dejaron. Daniel estaba consciente de que manteníamos el espectáculo guardando su lugar, pensando en un posible y milagroso regreso. Era una cosa hablada", agrega López Puccio.

Les Luthiers es hoy un sexteto, integrado por Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortes, Martín O'Connor y Horacio "Tato" Turano. También hay dos covers siempre dispuestos a salir a escena: Roberto Antier y Tomás Mayer Wolf. Turano y O'Connor son los más nuevos, pero no por eso "son nuevos", ya que integran la agrupación desde 2000 y 2011, respetivamente. "Cuando vivía Daniel era más fácil, porque estaba en su casa y hablábamos por teléfono. Lo complejo no fue lo artístico, sino lo humano", dice Turano y explica que el hecho de tener un compromiso en el Orfeo de Córdoba, seis días después de la muerte de su amigo, los obligó a todos a continuar, "sin el bajón del parate".

¡Chist! está atravesada por una historia intermitente llamada "La comisión (himnovaciones)". En ella, dos políticos acuden al estudio de un compositor para pedirle que modifique el himno nacional, y así cambie la historia para que el partido oficialista pase a la posteridad. "Estrenamos el número en 1994. Por entonces, para el público, era clarito que se trataba de Menem y después la seguimos haciendo en sucesivos gobiernos y países. Calza siempre. El chiste de cambiar la historia tuvo en los últimos tiempos una explicación para el sector anti-K, que así lo entendía. ¡Pero está escrito desde hace más de 20 años!" Tanto Turano, quien sabe el papel de todos los integrantes y ejecuta múltiples instrumentos, como O'Connor, quien sorprende -es una figura excelsa del musical- con su dote de cantante lírico, hoy le dan brillo y eficacia a esa amalgama perfecta de una compañía de humor elegante y universal.

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