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En Ecuador, el daño económico se suma al drama humano por el terremoto

Rafael Correa estimó en un 3% del PBI los costos del sismo que dejó casi 500 muertos

Miércoles 20 de abril de 2016 • 11:34
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QUITO.- El dolor por los muertos, los heridos y los destrozos materiales por el terremoto del sábado se acrecienta estos días en Ecuador con pérdidas que podrían alcanzar los 3000 millones de dólares, según estimó el propio presidente Rafael Correa .

A esto se suman interminables réplicas y sismos como uno de 6,1 en la escala de Richter que se registró hoy en el mar, a 125 kilómetros al oeste de Muisne, un pequeño poblado en la costa.

Rescatistas trabajan en la ciudad de Pedernales
Rescatistas trabajan en la ciudad de Pedernales. Foto: Reuters

"Registramos un enjambre de sismos", dijo Andrés Ojeda, auxiliar de monitoreo del Instituto Geofísico de Ecuador.

La entidad aseguró que el sismo de hoy se registró a las 3.33 hora local (5.33 hora argentina) y fue seguido por 18 réplicas hasta el momento. No hubo inmediatamente una alerta de tsunami.

Las autoridades ofrecieron hoy diferentes cifras de víctimas de la tragedia que, según el viceministro de Interior, Diego Fuentes, habría causado al menos 480 muertos, mientras que el ministro de Defensa, Ricardo Patiño, indicó que los fallecidos son 443 y, según la Fiscalía General del Estado, 525, aunque solo en la provincia de Manabí.

Patiño, por otro lado, agregó que se contabilizan 4027 heridos y 231 desaparecidos, mientras que el canciller, Guillaume Long, indicó que unas 20.000 personas quedaron sin techo a causa de los derrumbamientos de casas y edificios.

En medio de la avalancha de información negativa el presidente del país ofreció la estimación de daños que, según dijo, representa un 3 % del producto interno bruto e implica que la reconstrucción de las zonas afectadas durará años.

Mientras algunos sobrevivientes del terremoto enfrentan la dura tarea de enterrar a sus muertos, la vida se abre paso en medio de ruinas, como en la ciudad de Manta, principal puerto pesquero de Ecuador y uno de los epicentros del sismo, donde continúa el rescate de algunos sobrevivientes entre los escombros.

"Ñaño (hermano) allá abajo hay cuatro", fueron las primeras palabras de una de esas personas rescatadas, una joven ecuatoriana al ser rescatada por los bomberos de entre los restos de un edificio de Manta.

Esos fueron algunos de los elementos esperanzadores en medio de los duros escenarios que la costa norte de Ecuador muestra al mundo, como el que presenta Portoviejo, una ciudad que es ahora una postal de escombros y polvo de los edificios derrumbados y donde aún quedan víctimas por rescatar.

El daño en el centro de la ciudad se ve en los escombros de extintas construcciones, pero también en el resto de edificios que, parcialmente destruidos y con grandes grietas en su base, amenazan con derrumbarse en cualquier momento.

En materia de atención a los afectados, el gobierno anunció hoy el envío de 12.000 raciones diarias de comida a la zona del desastre y el establecimiento de un sistema de distribución de agua, alimentos y otros artículos en las Unidades de Policía Comunitaria (UPC).

Mientras se sucede la llegada de equipos de rescate y prosigue la distribución de ayuda humanitaria desde diferentes puntos del país, organizaciones como Unicef advirtieron que el terremoto ha dejado también a unos 88.000 niños sin escuela y que la mitad de los afectados por el sismo son menores de 20 años.

Agencias Reuters y EFE

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