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El alcohol... ¿fija las grasas?

Una creencia que repetimos en cada brindis o ingesta de alcohol: qué hay de verdadero o falso en tal afirmación

Martes 10 de mayo de 2016 • 00:47
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Curiosa época la actual donde es más fácil fisurar un átomo que un prejuicio, sentenció Albert Einstein. Algo parecido sucede con los mitos en general y con la mitología médica en particular. La cantidad de mitos relacionados a la salud son innumerables, algunos de ellos nos acompañan hace miles de años.

Los relacionados con el peso corporal están entre aquellos que más frecuentemente se escuchan, a todo el mundo le interesa controlarse, ya sea por salud o por estética. Hay asimismo palabras que "pegan" justo como para construir mitos difíciles de derribar. Uno de ellos, que los médicos escuchamos en cada consulta o incluso en almuerzos y cenas de familiares y de amigos es que el alcohol "fija las grasas". Es que en realidad la palabra "fija" es pegadiza y hace pensar, casi naturalmente, que la grasa que ingerimos con los alimentos queda adherida al abdomen como si el alcohol fuera una suerte de cemento instantáneo que condena a la panza. Bueno, en realidad es algo falso que tiene algo de cierto. Espere, no se sobre preocupe que vamos a tratar de aclararlo.

Cuando comemos cualquier comida, que tenga algún contenido graso, en gran o menor cantidad, y lo acompañamos con alguna bebida alcohólica, digamos vino, es falso que el alcohol adhiera las moléculas de grasa al cuerpo, "es falso"…Bien, mito derribado…

El porqué del mito

Ahora: hay una parte que sí es cierta y que no contradice en lo absoluto lo antes dicho, el hecho es que el alcohol contiene en sí mismo calorías. Es decir produce energía al procesarse en nuestro cuerpo y no poca, a razón de 7 calorías por gramo de alcohol. Con un agravante que es que solo tiene calorías sin hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas o minerales.

Es lo que en medicina llamamos calorías, energía que tiene tendencia a acumularse o almacenarse en el cuerpo, y la forma de almacenar energía es atreves de la grasa. En conclusión: el alcohol produce grasa corporal. No es que no se puede ingerir, pero en la medida que sea más de lo recomendable, el exceso de energía se va a guardar en las células adiposas.

Esta es la parte cierta, el exceso de ingesta alcohólica simplemente engorda debido a que se acumula como grasa, pero porque simplemente produce energía y no porque "fije las grasas".

Si usted ve a un gran tomador de vino o cerveza que tiene panza no es porque "fije las grasas", sino simplemente porque las produce…Mito derribado.

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