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El día que el cine de Jim Jarmusch volvió a enamorar a Cannes

El director presentó Paterson, una tragicomedia que está entre lo mejor de su filmografía; también hubo aplausos para Loving, un drama sobre un matrimonio interracial perseguido en la Virginia de los años 50

Lunes 16 de mayo de 2016 • 13:01
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Adam Driver, Golshifteh Farahani y el director Jim Jarmusch, en el photocall de Paterson
Adam Driver, Golshifteh Farahani y el director Jim Jarmusch, en el photocall de Paterson. Foto: EFE

CANNES.- El amor de los franceses por el cine norteamericano viene de muy larga data. Si fueron los críticos de la revista Cahiers du Cinéma quienes reivindicaron y elevaron a la categoría de autores a ciertos directores que trabajaban a sueldo para los estudios de Hollywood, no extraña que esa tradición celebratoria se mantenga hasta hoy en el Festival de Cannes. Así, en las últimas horas tuvieron su estreno mundial en distintos ámbitos de la selección oficial cuatro esperados títulos estadounidenses, dos de ellos en la competencia por la Palma de Oro: Paterson, de Jim Jarmusch y Loving, de Jeff Nichols. Además, se exhibieron Hell or High Water, western moderno clase B con Chris Pine, Jeff Bridges y Ben Foster; y una comedia muy bien recibida como Dos tipos peligrosos, con Ryan Gosling y Russell Crowe.

Jarmusch contó con Adam Driver (el de la serie Girls y el Kylo Ren de Star Wars) y con la iraní Golshifteh Farahani para una tragicomedia que se ubica entre lo mejor de la filmografía del director de El camino del samurái, Flores rotas y Solo los amantes sobreviven. Driver -fiel a su apellido- es un conductor de colectivos urbanos. Se llama Paterson, al igual que la película y que la zona obrera de Nueva Jersey donde transcurre la historia. Además, es un poeta amateur pero incansable, tiene una novia que es pura bondad, un bulldog que lo odia y unos patéticos amigos en el bar que frecuenta todas las noches.

Narrada durante el lapso de una semana, la película sigue las vivencias cotidianas de Paterson: levantarse bien temprano, ir a la terminal, manejar varias horas, reencontrarse con su chica, sacar al perro a pasear y terminar el día bebiendo algo en el bar. Jarmusch encuentra oro en la rutina de este hombre común: es un film poético sin proponérselo; humorístico sin apelar al gag efectista; sensible sin golpes bajos; y con un tono zen (y unos haikus) que remite más a una idiosincracia japonesa que estadounidense. Optimista, inocente, relajada y de una extraña belleza, Paterson resultó otra joya de una Competencia Oficial que este año no para de sorprender.

Jarmusch -quien desde que 1984 presentó Extraños en el Paraíso estrenó casi todos sus films en Cannes- aseguró que "voy a contramano de ese cine que lo explica todo, es el público el que debe descubrir las cosas". Consultado sobre su visión del estado de las cosas, indicó: "No creo que ver películas en las salas esté pasado de moda, me gusta ir y disfrutar de la oscuridad y del acto colectivo; para mí es importante preservar los clásicos, mantener la memoria y revisar la historia del cine. Sí, puede que sea un dinosaurio".

Ruth Negga y Joel Edgerton en una escena de Loving
Ruth Negga y Joel Edgerton en una escena de Loving. Foto: DPA

La otra película que se presentó hoy en la sección principal fue Loving, de Jeff Nichols, y muchos analista ya la apuntan como una de las favoritas para los premios Oscar. El director de Shotgun Stories, Atormentado, Mud y Midnight Special reconstruye la historia real de Richard y Mildred Loving (Joel Edgerton y Ruth Negga), una pareja interracial que se casó y tuvo tres hijos en la conservadora y represiva Virginia de fines de la década de 1950. Sentenciados a prisión y luego a abandonar el estado si no anulaban el matrimonio, siguieron luchando (con la ayuda de varias organizaciones ligadas al movimiento por los derechos civiles) y su caso llegó hasta la Corte Suprema. Más allá de que pueda ser leída como una apuesta algo oportunista, políticamente correcta e inevitablemente didáctica y aleccionadora, Nichols mantiene aquí buena parte de la intensidad psicológica, visual y narrativa de sus trabajos previos. Un film que seguramente dará mucho que hablar de aquí hasta la temporada de los premios de comienzos del año próximo.

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