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La historia de los "cisnes negros", en el cierre de una edición bisagra

En su 25° aniversario, la feria, que termina hoy, tuvo sorpresas: los trabajos eróticos del padre del op art, el récord de coleccionistas y la vuelta de las ventas en dólares

Domingo 22 de mayo de 2016
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LA NACION
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El stand de Del Infinito fue protagonista con una serie de Vasarely
El stand de Del Infinito fue protagonista con una serie de Vasarely. Foto: LA NACION / Maximilano Amena

Con las piernas abiertas, la mujer se inclina sobre un espejo que refleja su cuerpo desnudo. Llegó a Buenos Aires desde París, para debutar como la sorpresa que faltaba en una edición aniversario de arteBA que no da respiro. Ella integra un grupo de mujeres de alto voltaje erótico que permanece oculto en un pequeño cuarto de La Rural. Y que aun pese al forzado encierro llamó la atención de cuatro interesados que se pelean por tenerlas. "Tengo ofertas pero no sé si las quiero vender. Son lo que llamamos «cisnes negros», obras muy raras de ver, que no tienen reposición: no puedo volver a conseguirlas", dice Julián Mizrahi en la trastienda del stand de Del Infinito. Sólo en este espacio al que no llegan niños puede mostrar sin pudor las seis obras de Victor Vasarely que descubrió hace tres años en una subasta de un familiar de la célebre galerista Denise René. "El nieto del artista, Pierre Vasarely, confirmó su autenticidad", asegura Mizrahi, mientras duda de si accederá vender estas piezas únicas del padre del op art, figura inspiradora de artistas como Rogelio Polesello.

"Esta edición de arteBA será muy recordada", había dicho horas antes Alec Oxenford, presidente de arteBA Fundación, en una entrevista con LA NACION. No sólo porque esta feria pionera en América latina cumple un cuarto de siglo, sino porque fue el año de las sorpresas: se anunció que habrá otra versión de la feria en el Distrito de las Artes; se lanzó una revista semestral destinada a registrar la escena local; se supo que la Argentina será el país invitado a Arco Madrid 2017 -con un rol clave de arteBA en el proyecto-; se reveló la existencia de obras nunca vistas de Antonio Berni, y se supo que fue Eduardo Costantini el comprador detrás del récord de 15,7 millones de dólares pagado por una obra muy codiciada de Diego Rivera. Fiel a su estilo, el empresario y fundador del Malba dio la noticia en el lugar justo y el momento indicado para viralizarla por el mundo, ya que 300 coleccionistas internacionales -otro récord- viajaron a Buenos Aires invitados por arteBA.

Como si esto fuera poco Tomás Saraceno, tucumano radicado en Berlín, anunció que realizará el año próximo su primera muestra importante en la Argentina. Será en el Museo de Arte Moderno, institución dirigida por Victoria Noorthoorn, que también dio varias sorpresas en las últimas semanas. No sólo porque exhibirá además las obras mencionadas de Berni, sino porque reconstruyó un mural de Kenneth Kemble como parte de las acciones para celebrar los 60 años del museo. La obra se instaló en la entrada de la feria, en el mismo sitió que ocupó la versión original, y su destino final será el Distrito de las Artes, en La Boca. Al Moderno se destinará también Algunos segmentos (1970), obra de Elda Cerrato elegida en la galería Henrique Faria para la primera edición del Premio Adquisición Konex, lanzado en esta edición de arteBA.

Como es habitual, nadie quiere hablar de precios. Pero los galeristas admiten estar más que satisfechos con ventas que vuelven a concretarse en dólares después de años de cepo cambiario. Tras haber vendido la primera obra de la feria, ganadora del Premio Adquisición Chandon, la galería Pasto ya se había desprendido el viernes de todo lo exhibido en su stand del Barrio Joven.

Punto de encuentro

Y aunque se prevé que la feria volverá a superar los 100.000 visitantes en cuatro días, lo que la convierte en la tercera más convocante del mundo, esta edición se caracterizó especialmente por expandir los límites de La Rural para convertir la ciudad en un polo artístico internacional. "Las ferias son un punto de encuentro con colegas de otros países. Si a arteBA no le fuera tan bien, yo tal vez no vendría a Buenos Aires", admitió Carlos Urroz, director de Arco, durante una visita VIP a una de las principales colecciones porteñas.

Con un calendario de ferias y bienales que se reproduce cada año en todo el mundo, "ya no es tan claro cuáles son las ciudades faro del arte", como en otra época fueron París o Nueva York. Así lo señaló Inés Katzentstein, directora del Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella, en una edición especial de Conversaciones organizada por LA NACION en arteBA.

De hecho, había cierto clima berlinés en la fiesta realizada anteanoche en la Usina del Arte para celebrar este 25° aniversario. Desde la capital alemana llegó Sabine Schmidt, directora de PSM e integrante del comité de selección de galerías de esta edición. Según ella, "arteBA tiene mucho potencial, porque es impulsada por una fundación sin fines de lucro. Y eso es algo muy único".

Claves del final

Números

Participaron 400 artistas representados por 85 galerías de 14 países, más de la mitad son extranjeras y 29 participan por primera vez. Hubo 300 invitados extranjeros. Además, 23 museos locales e internacionales compran en la feria,

Instituciones

Compraron, entre otras, el Malba, el Museo Nacional de Bellas Artes, Muntref y el Dallas Museum of Art.

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