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Enigmas sin mucha resolución

Sobre La muerte de Ulises, de Petros Márkaris

Domingo 29 de mayo de 2016
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PARA LA NACION
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Ocho son los relatos que integran el último libro de Petros Márkaris (1937), La muerte de Ulises. Quien espere encontrar al inspector Járitos, su célebre detective, como protagonista debe saber que sólo se da una vuelta por dos cuentos. El volumen reúne disímiles historias en torno a algunos temas insistentes en la vida literaria y personal del escritor griego: los intelectuales y los políticos, la guerra y sus efectos, las minorías étnicas, su convivencia y supervivencia en territorios propios y ajenos, los desplazados y las víctimas de toda la violencia implícita y explícita inscripta en estas situaciones. Los escenarios predominantes son Turquía y Grecia, pero también Alemania; el tiempo de las historias recorre parte del siglo XX aunque domina el presente.

Los relatos tienen extensiones muy diferentes. El más largo, "Tres días", recrea una situación política vivida por Márkaris de jovencito, cuando todavía se encontraba junto a su familia en Estambul, su ciudad natal. La historia transcurre en 1955 y se centra en los atroces desmanes producidos en los barrios griegos por una enardecida y violenta muchedumbre turca, tras conocerse la noticia de que una bomba había estallado en Tesalónica, en la casa natal de Atatürk, el "padre" de la Turquía moderna. El protagonista, Vasilis, es un tendero griego que sostiene relaciones cordiales con sus vecinos turcos. Pertenece a una minoría étnica junto con los judíos y los armenios, a quienes el personaje llama los "tres mosqueteros", siempre castigados en conjunto cuando los turcos se ensañan con alguno de ellos. El vandalismo representará la quiebra económica de Vasilis, pero también la develación de un misterio largamente guardado en su familia. Al lector que desconoce el contexto histórico y político le puede resultar un poco confusa la situación, porque hay información esencial que está presupuesta.

En "La destrucción de Pompeya", el odio y la violencia explícita contra los que ayudan a los inmigrantes sacuden brutalmente. Hay un relato ubicado en la Segunda Guerra Mundial ("Un atentado que llegó tarde") que narra la conspiración para asesinar a Hitler desde la visión de un funcionario alemán. Queda un poco fuera del conjunto y sólo lo une la idea de la sinrazón de la violencia y de que todos somos iguales ante la muerte y el hambre. Otros relatos son protagonizados por intelectuales vanidosos, despectivos, egocéntricos y competitivos. El mundo editorial, el del cine y el académico también albergan celos profesionales, miserias y prejuicios que el autor tan bien conoce y al que parecen divertir cuando retrata a sus personajes con rasgos exagerados.

Las narraciones plantean enigmas interesantes, pero su resolución muchas veces decepciona, como si el formato de narración breve no le fuera bien a Márkaris, o como si a determinada altura ya no le importara demasiado el final, porque lo sustancial no es el desenlace sino lo que alimenta la tensión narrativa, las circunstancias y los personajes que construyen las historias. Sin embargo, el estilo "sencillo" y un sutil humor aceitan la maquinaria, cuyo fondo dramático no deja de interpelar.

En "La muerte de Ulises" -el relato que da nombre al libro- un viejo griego decide regresar a Estambul para pasar sus últimos años en el lugar que considera su hogar, a pesar de haber sido expulsado en el pasado por la misma intolerancia que va a reencontrar. A diferencia del Ulises que regresa a Ítaca, quien tras la contienda con los pretendientes es reconocido y recupera su lugar en su familia y su reino, a este Ulises del siglo XXI sólo lo espera el anonimato de un geriátrico y la certeza tardía de que ya no hay ningún lugar. "Los griegos -dice el personaje de Márkaris- arrastramos la maldición de todas las minorías étnicas y no somos felices en ningún sitio." De otro modo y con una belleza crepuscular ya lo había advertido otro griego, el poeta Constantino Kavafis, en los últimos versos de "La ciudad": Aquí terminarás, no esperes nada mejor. / No hay barco para ti, no hay camino. / Como has destruido aquí tu vida, / en esta angosta esquina de la tierra, / así la has destruido en todo el mundo.

LA MUERTE DE ULISES

Por Petros Márkaris

Tusquets

Trad.: Ersi Spiliotopulu

176 páginas

$ 219

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