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El abrazo de la emoción azulgrana: Julio Lamas y Marcelo Tinelli tras el título de San Lorenzo

Luego de la consagración el técnico y el vicepresidente se emocionaron en las tribunas del Etchart en una sociedad que ya busca nuevos desafíos internacionales y disfrutar de la vuelta a Boedo

Viernes 24 de junio de 2016 • 14:41
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LA NACION
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La emoción del abrazo de campeón
La emoción del abrazo de campeón.

La consagración se había consumado hacía apenas unos minutos. Mientras uno se abrazaba con sus amigos y miraba al cielo como buscando un guiño cómplice de su papá Dino, el otro saludaba a todos y recibía el tradicional baño de agua helada por parte de su plantel. San Lorenzocelebraba en el estadio Héctor Etchart su primer título de Liga Nacional

De repente Julio Lamas se acercó a la tribuna, justo detrás del banco donde había conducido a su equipo al título y se estrechó en un abrazo eterno con Marcelo Tinelli, vicepresidente del club y padre de la criatura de este Ciclón campeón.

Fueron cuatro abrazos en uno, lágrimas en los ojos de ambos y una alegría que no cabía en ninguno de los dos. "Gracias por aceptar este desafío y por darnos el título", le decía Marcelo a Julio, quien le respondía: "Gracias por dejarme salir campeón con San Lorenzo".... A los dos los unía la misma pasión azulgrana.

El tiempo del podio para recibir el título marcó el punto final de ese abrazo tan fraternal como sentido que dejó a los dos protagonistas emocionados. Luego Lamas se recompuso y pudo poner en palabras sus sensaciones en una charla a corazón abierto.

"Estoy muy feliz y emocionado porque me siento afortunado de poder ser campeón de la Liga con el equipo del que soy hincha. Haber sido parte de esta vuelta de San Lorenzo a la primera división que arrancó bendecida con este título es una sensación única", enfatizó el técnico que logró su cuarta corona en la LNB, todas con equipos diferentes: Boca (1996/97), Ben Hur (2004/05) y Libertad (2007/08).

"Todos queremos ser reconocidos en el lugar donde trabajamos pero este lugar es especial porque soy hincha de San Lorenzo. He aprendido un montón este año y quiero agradecerle a los jugadores, al resto del cuerpo técnico y a los dirigentes, especialmente a Marcelo Tinelli que confió en mi para este momento tan especial del club", añadió el entrenador de 52 años.

"Tengo miles de anécdotas con este club, como ir con mi papá y mi tío Coco al Viejo Gasómetro, ir con mi hijo a Rosario a ver la final de 1995, aunque lo dejé en el hotel y fui con dos amigos de Cañada de Gómez, o esperar hasta muy tarde cuando vivía en España para poder ver los partidos... es toda una vida con estos colores", añadió Lamas.

"A mis hijos le compré miles de camisetas de San Lorenzo y sufría mucho cuando estaba en Boca y Palermo vino, lo agarró a mi hijo y le tocó el mechoncito rubio... Ahí salí a comprar camiseta, media o pantalón porque me mataba si me salía hincha de Boca", completó en su anecdotario cuervo.

Luego de otro abrazo con todos al recibir la Copa, llegó el momento de Marcelo Tinelli de explicar el significado de esta consagración.

"Estoy muy emocionado. Esto es una devolución que le hago a mi papá que me metió la semillita del básquetbol en el cuerpo cuando veníamos a Buenos Aires y me decía que San Lorenzo era de las instituciones más grandes y era la Catedral de este deporte y me hablaba de Visciglia, Perales y los grandes jugadores de este club", enfatizó el actual vicepresidente con un dejo de añoranza.

"Se ha hecho un gran trabajo y quiero agradecer a mucha gente: principalmente a Julio Lamas que creyó en este proyecto y que tiene sangre azulgrana en su corazón, luego al plantel porque cuando fui a contratar a los jugadores, algunos de ellos personalmente, me encontré con que ellos tenían que creer en un proyecto que no existía, y rescatar a los primeros: el Penka (Aguirre), Walter (Herrmann), Marcos (Mata). Y esta estructura hoy se convierte en campeona de la Liga Nacional de Básquetbol", agregó.

El festejo de madrugada luego unió a todas las familias de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, además de sumar al presidente Matías Lammens, que por cábala no asistió a los partidos decisivos de la Liga.

El festejo de San Lorenzo tras el título
El festejo de San Lorenzo tras el título. Foto: LA NACION / Mauro Alfieri

Allí fue tiempo de pensar en los desafíos futuros. "Ahora se viene otro momento emotivo que va a ser la inauguración del Polideportivo que, además de ser uno de los estadios más lindos de Capital va a ser muy emocionante por la vuelta a Boedo. A partir de mañana nos ponemos a trabajar en el plantel de la próxima temporada con un gran desafío en la Liga de las Américas", expresó Tinelli.

"A San Lorenzo le vienen cosas muy lindas por delante y volver a jugar a Boedo tiene una parte emotiva gigante en la identidad del hincha. Y luego será tiempo de jugar Liga de las Américas y defender el título a nivel nacional; hay un potencial enorme", completó Lamas.

Las luces del Héctor Etchart se apagan y en la pared una foto de León Najnudel, el creador y mentor de la Liga Nacional, se jacta de haber asistido a otra de las páginas importantes de esta Liga Nacional, la primera consagración de San Lorenzo.

fc/ph

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