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La transformación digital ya no es opción para las empresas

Ejecutivos de compañías tecnológicas hablaron con LA NACION sobre este cambio

Domingo 26 de junio de 2016
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Orsei y Mascheroni (parados); Giraldo, Sakata, Girotti y Brinkmann
Orsei y Mascheroni (parados); Giraldo, Sakata, Girotti y Brinkmann. Foto: LA NACION / Fernando Massobrio

En esta cuarta revolución industrial, según se aludió a la transformación impulsada por la tecnología digital en el último Foro de Davos, las empresas marchan hacia un cambio radical. Cada vez más quedarán atravesadas por un componente tecnológico determinante de su eficiencia y su aptitud para competir.

Reunidos con LA NACION, seis directivos de multinacionales que proveen tecnologías y consultoría en la Argentina analizaron las transformaciones y coincidieron en que mientras la ola digital avanza, el que no avance con ella quedará bajo el agua.

Gabriel Sakata, country manager de Cisco, evaluó el marco para el cambio: "En materia de infraestructura de comunicaciones, el Gobierno anunció un plan para expandir la conectividad de alta velocidad a 1000 ciudades. Ocurre que, fuera de Buenos Aires y grandes centros urbanos, no siempre la calidad de conectividad de banda ancha tiene las mismas funcionalidades. En muchos casos ese acceso está restringido", comentó. El acceso, pero también el enriquecimiento de la oferta, amplió, es clave para cerrar la brecha social, que consideró "sinónimo de brecha digital". "La conectividad es un elemento fundamental, pero no es el único para que la digitalización ocurra", evaluó.

La banda ancha en la Argentina ha sido considerada cara y lenta en relación con otros países de la región. "¿Cómo evolucionó?", preguntó LA NACION. El ejecutivo local de Cisco analizó el panorama: "El precio no es un factor; sube y baja, en especial por las devaluaciones. La penetración de banda ancha en la Argentina no está mal, y en cuanto al despliegue 4G recuperamos bastante. Lo que pasa es que podés tener 30 megas, pero si sólo sirve para ver una película no hay un impacto en la competitividad".

La nueva infraestructura que fortalece el envío de datos da lugar a nuevas respuestas. Pablo Orsei, director y VP de Negocios Motorola Solutions, detalló: "Existen distintas soluciones que apuntan a operación crítica y emisión crítica, es decir, donde el error se paga con vidas humanas. Por ejemplo, una minera o una empresa de trenes. Hoy se basan en las redes de comunicación instantánea, de voz. Pero con el LTE y 4G se pueden implementar soluciones de datos, sobre las que pueden funcionar distintas aplicaciones de recolección de datos, que se procesan y se entregan como información, por ejemplo a alguien que está en la calle, para que pueda tomar una decisión rápida". En la Argentina, aclaró, esto es incipiente.

Jorge Giraldo, director de Google For Work, distinguió dos dimensiones en el cimbronazo digital: una tecnológica y otra cultural: "Por un lado hay una presión muy grande y ventajas infinitas en la digitalización que son reconocidas. En general, las empresas ya llevan varios años digitalizándose hacia afuera, extendiendo su presencia, con herramientas transaccionales y comercio electrónico". La faceta por desarrollar, señaló, es interna. "En ese plano, las compañías están completamente estancadas", evaluó.

¿Cómo condiciona el contexto macro para encarar este proceso? La pregunta tuvo diversas respuestas. Marcelo Girotti, CEO de BGH Tech Partner, tomó la palabra: "Hay un enorme potencial en la Argentina, producto de una desinversión, en eléctricas, rutas y gasoductos. Y a causa de eso vemos un creciente interés en soluciones de tecnología para acompañar ese desarrollo. Hoy tenemos casi 40 proyectos de Internet de las Cosas, por ejemplo, en control de activos, medición de factores como clima, contaminación o caudal hídrico". Según Girotti, el desafío hacia delante es atender a este proceso de cosas interconectadas que van a generar información, y van a necesitar ser automatizadas y controladas.

Orsei consideró que la tecnología es una herramienta esencial, sobre todo cuando "hay estabilidad y el entorno se vuelve más competitivo, y entonces, el centavo importa".

Adrián Mascheroni, managing director de Accenture, destacó un denominador común en los países de la región, más allá de lo doméstico. "La economía digital -dijo- es transversal a la macroeconomía local. En algunos países, la tecnología es parte de la supervivencia. En los que se están expandiendo es clave en la búsqueda de diferenciación. Así está en la agenda, más allá del momento de cada país."

En el escenario local, la inflación es el factor saliente. LA NACION quiso saber si las subas foguean el negocio. Girotti puso la mira más allá de la coyuntura: "Tengo la convicción de que dentro de un par de meses será un problema del pasado. En realidad, el entorno inflacionario ocultó la baja productividad de las empresas y, en un ambiente más competitivo, el desafío será cómo aumentar la productividad, para llegar a nuevos mercados y a más clientes con nuevos y mejores servicios".

Para Guillermo Brinkmann, presidente de SAP para la Región Sur, esta nueva etapa de la revolución tecnológica trascenderá las tareas de eficientizar procesos, optimizar y ahorrar. "Aunque eso continuará, creo que esta cuarta revolución industrial, como las tres anteriores, trae aparejado un incremento enorme del producto bruto, que ya en 2015 fue del 22%", indicó. "Más que ahorrar -agregó- se trata de qué parte de ese nuevo valor van a tomar las empresas; de pensar, imaginar y redefinir modelos de negocio para tomar esa riqueza."

Los seis concordaron en que la transformación está llegando a todos los niveles. "La oportunidad es para todos. Una empresa grande tiene una oportunidad de rediseñar y readaptar el modelo de negocio para expandir el mercado. Una pyme puede aprovechar su tamaño y su agilidad para transitar este camino más rápido que las grandes. Y si es una startup tiene una oportunidad de oro de nacer digital", detalló Brinkmann.

Una de las herramientas de más fácil acceso para las pequeñas y medianas empresas es la nube (cloud computing). "En las empresas ya no se discute si deben o no adoptarla, sino cuándo se mueven a cloud. Y, en este contexto, las pymes son las que se mueven más rápido para aprovechar este gran habilitador, por ejemplo, para trabajar en un mundo sin barreras con plataformas de colaboración", graficó Giraldo.

Mascheroni identificó a las telcos y los bancos como las industrias que más impulsan el cambio hacia lo digital. "En cambio, el retail es más reticente a la hora de invertir, porque mira su flujo de caja. Y, por otra parte, la industria de utilities ha sido relegada estos años y ahora tiene una oportunidad infinita", contrastó.

Sakata sumó un ejemplo en el sector público, al que también señaló como uno de los campos con mayor potencial de transformación: "En la justicia bonaerense había un problema porque había pocos peritos, que perdían días en ir a juzgados del interior. Ahora, con tecnología y video, el proceso les lleva sólo dos horas".

¿Podrá concretarse el potencial? ¿Confían en que el país recibirá inversiones y crecerá? Orsei se mostró optimista. "Es un proceso; se hicieron modificaciones en un esquema distinto, que necesita acomodarse, entrar en una meseta y luego volver a crecer. Hay planes de mejora de competitividad que atraen mejores inversiones para el país; no sé si vendrán rápidamente o no, pero estoy seguro de que vendrán", concluyó.

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