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Dejar atrás el aislamiento internacional

La participación de nuestro país en la reunión de la Alianza del Pacífico y la aspiración de sumarnos a la OCDE son pasos clave para reintegrarnos al mundo

Jueves 30 de junio de 2016
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En su vocación por salir del frustrante aislamiento en que se había encerrado e integrarse al mundo para crecer con transparencia, nuestro país acaba de incorporarse como observador a la Alianza del Pacífico, al tiempo que aspira a sumarse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La Alianza del Pacífico es un bloque regional integrado desde 2011 por Chile, Colombia, México y Perú, que apunta a activar el libre comercio, principalmente con la región asiática, que hoy es la más dinámica del mundo en materia de intercambios comerciales. Por esa razón, el presidente Mauricio Macri concurrirá a la reunión de ese bloque prevista para mañana en Puerto Varas, Chile.

Cabe recordar que, en 2014, el entonces canciller, Héctor Timerman, mantuvo una primera reunión con ese bloque, que luego quedó en la nada, como ocurrió con mucho de lo que se emprendió en una larga década en la cual nuestros gobernantes, equivocadamente, decidieron aislar a la Argentina del mundo y abroquelarla con el particular y cada vez más cuestionado universo chavista, hoy fracasado.

Las autoridades argentinas han entregado también una nota dirigida al secretario general de la OCDE, el reconocido economista mexicano Ángel Gurría, en la que se expresa la intención de ingresar formalmente a esa organización.

Fundada en 1961, la OCDE es una entidad muy respetada, que tiene como fin esencial la promoción de programas y políticas que mejoren el bienestar económico y social alrededor del mundo. En ella se pueden compartir experiencias y encontrar soluciones y alternativas para enfrentar problemas comunes. Para ello se miden sistemáticamente la evolución de la productividad de las economías y los flujos globales de inversión y de comercio para poder identificar y anticipar tendencias y trazar los criterios relacionados con las definiciones en las políticas públicas.

La organización tiene su sede principal en la ciudad de París y cuenta con un centro especializado en nuestra región, que funciona en México. Por el momento, la relación de la Argentina con esa importante entidad internacional se limita a colaborar con algunos de sus comités de trabajo, tales como aquellos que tienen que ver con cuestiones de naturaleza fiscal, comercial, agrícola, de ciencia y tecnología, desarrollo, inversiones, y hasta de corrupción. Además, nuestro país es ya miembro del Centro de Desarrollo de la OCDE.

Esta organización tiene, asimismo, mecanismos especiales de colaboración y cooperación con los que llama "países clave" del mundo, concretamente con Brasil, China, la India, Indonesia y Sudáfrica, así como con otras 60 naciones. Se aprovecha de este modo la existencia de un programa regional de la OCDE para América latina y el Caribe, recientemente delineado. Hasta hoy, tan sólo México y Chile, dos de las economías más modernas de la región, pertenecen a esa organización. Colombia y Costa Rica están camino a ser miembros.

La aceptación de nuestra solicitud será probablemente lenta y requerirá un intenso trabajo, particularmente después de la enorme desconfianza y el fuerte desprestigio internacional que generaron las administraciones de los gobiernos kirchneristas. Dependerá, además, del resultado de un proceso analítico que llevará presumiblemente unos dos años de labor.

Entre las cuestiones por abordar en el futuro inmediato están las que tienen que ver con la inflación -uno de los temas más urgentes que el gobierno nacional debe enfrentar con impostergable decisión-, el endeudamiento, la ocupación, la recaudación tributaria y las inversiones. Cabe destacar que ha sido esencial la reestructuración del Indec, luego de la fraudulenta manipulación que éste sufrió en tiempos de los Kirchner.

Un primer paso generado por la solicitud argentina de ser parte de la OCDE ha sido la llegada esta semana de una primera misión técnica de la organización, encabezada por su director de Asuntos Globales, Marcos Bonturi, para evaluar los avances alcanzados en materia de información y estadísticas públicas por el gobierno nacional.

Curiosamente, la misión de la OCDE arribó a la Argentina pocos días antes de que, en otra notoria expresión de regreso a la sensatez y a la seriedad, llegaran los funcionarios del Fondo Monetario Internacional con los que ya se ha restablecido un diálogo fértil que nunca debió ser interrumpido.

La decisión de acercarse a la OCDE y a la Alianza del Pacífico debe ser aplaudida como demostración inequívoca de seriedad y como una manifestación más de la voluntad de gobernar con toda transparencia e integrados al mundo.

A partir de ahora, los avances comerciales que se hagan con la mira puesta en el mundo del Pacífico serán seguramente graduales y deberán estar necesariamente acompasados con el accionar de nuestro país en los demás esquemas de integración y comercio a los que pertenece, algunos de los cuales lamentablemente están hoy semiparalizados por haber sido convertidos en apenas máquinas de predicar retórica populista.

Debemos ponderar estos positivos y significativos pasos, que evidencian cómo, más allá de las palabras y los gestos, estamos visiblemente dispuestos a entrar en acción para abrir nuevos horizontes comerciales, generando valiosas opciones y oportunidades para nuestros exportadores.

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