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Por qué Calu Rivero no representa a la Argentina

LA NACION
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Sebastián Fest
Viernes 01 de julio de 2016 • 16:15

Calu Rivero tiene un gran mérito: 1.290.000 seguidores en twitter. A partir de ellos todo es posible. Correr 200 metros llevando la antorcha olímpica dispara sensaciones muy difíciles de graficar, y no hay dudas de que Rivero las vivió también. Eso sí: lo de ella es muy diferente a lo que sentirá, por ejemplo, Sebastián Crismanich dentro de unos días cuando le toque llevar la antorcha a él. Crismanich representará a la Argentina, porque fue el Comité Olimpico Argentino (COA) el que lo designó. Calu Rivero, en cambio, sólo se representa a sí misma: no la invitó el COA, y mucho menos el Comité Olímpico Internacional (COI).

Llegar a ser uno de los 12.000 hombres y mujeres llevando la antorcha es un privilegio, pero con un poco de suerte, no tan difícil. ¿Se merece la totalidad de los deportistas olímpicos argentinos llevar la antorcha mucho más que Calu Rivero? Sí, absolutamente, pero lo que la actriz tiene es un conocimiento público lo suficientemente elevado como para que uno de los muchos patrocinadores involucrados le obsequiasen uno de sus slots, o, como sucedió en su caso, ser directamente invitada por el comité organizador. Los organizadores de Río 2016 quieren darle la máxima y más favorable exposición a unos Juegos que arrastran polémicas, y apostar por un youtuber como Germán Garmendia, con sus 7,9 millones de seguidores, es rentable. Hacerlo por Calu Rivero, también.

Sucedió el 3 de mayo en Brasilia, en el primer día del recorrido de la antorcha por Brasil. Allí había mucha gente ajena al deporte, aunque emocionada por la oportunidad. Los había invitado un banco. De eso se trata: publicidad, imagen, relaciones públicas. Los Juegos Olímpicos son más que deporte, son también negocio y patrocinadores. Indignarse no tiene probablemente demasiado sentido. Culpar al Comité Olímpico Argentino de que a Calu Rivero le haya caído la antorcha en sus manos, mucho menos.

sf/gs

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