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Los europeístas hicieron oír su voz en las calles de Londres

Más de 50.00 personas marcharon por la capital para rechazar el Brexit; la reina pidió mantener la calma

Domingo 03 de julio de 2016
Miles de manifestantes con consignas proeuropeístas cubrieron ayer la capital británica
Miles de manifestantes con consignas proeuropeístas cubrieron ayer la capital británica. Foto: Reuters
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LONDRES.- Un océano azul y amarillo, como los colores de la bandera de la Unión Europea (UE), desfiló ayer por las calles de Londres para decir no al Brexit, justo en el día en que la reina Isabel habló públicamente por primera vez desde el referéndum. Desde Escocia, la monarca invitó al país a mantener "la calma y la sangre fría".

Más de 50.000 personas marcharon en la capital británica, un bastión del sector que apostó por permanecer en la UE, bajo la convocatoria de una protesta pacífica y colorida que se organizó espontáneamente desde las redes sociales.

Fue un modo de expresar "la ira y la frustración" del 48% de los británicos que votó a favor de permanecer en la UE, contra un 52% que se impuso y selló la salida.

Desde Hyde Park al Parlamento, fueron tres kilómetros de carteles y banderas. No sólo los londinenses, sino británicos de todo el reino y muchos inmigrantes europeos que viven y trabajan desde hace años en el país estuvieron en la marcha. "Fromage no Farage", fue uno de los juegos de palabras con el apellido de Nigel Farage, el líder del partido independentista británico UKIP, que pregona la ruptura con la UE y que tiene una postura anti inmigrante, y la palabra queso en francés.

Esa fue una de las consignas más populares de los manifestantes que, en clave de humor británico, agitaron creativos carteles. También corearon grandes éxitos del pasado: desde "Hey EU", la versión pro-europea de la obra de los Beatles "Hey Jude", hasta la mítica canción del grupo sueco Abba "SOS".

Fue una verdadera fiesta pro europeísta bajo el Big Ben y un sol de verano en esta capital que ayer no tuvo un día lluvioso como el del referéndum.

"Me sentí realmente aturdido la mañana siguiente de la votación", dijo el manifestante Nathaniel Samson, de 25 años, de Hertfordshire, al norte de Londres. "Sentí una profunda incertidumbre sobre mi futuro -añadió-. Estoy marchando aquí para demostrar mi descontento. Acepto el resultado, pero esta marcha es para mostrar que no lo vamos a aceptar tranquilamente."

No todo está perdido, decretó la multitud pidiendo al gobierno de que "no apriete el gatillo" del artículo 50 del Tratado Europeo que establece un plazo fatal de dos años para negociar los términos de la salida de la UE. Sin embargo, el Brexit fue votado por el 52% de los británicos, unas 17 millones de personas que tampoco quieren ser traicionadas por el gobierno y que desean que se cumpla su voluntad.

Incluso, es improbable que el gobierno vuelva atrás el referéndum, aún con la petición de celebrar una segunda consulta -avalada hasta hoy por cuatro millones de firmas- o con los últimos sondeos que muestran un buen número de arrepentidos que votaron por la salida del bloque.

Entre las caras conocidas en la marcha estuvo el ex Pink Floyd Bob Geldof, que habló en el escenario montado frente al Parlamento. Pero la ausencia de políticos prominentes en el evento mostró la distancia entre "el palacio y el pueblo". Ni siquiera apareció el alcalde de la capital, Sadiq Khan, otro europeísta.

Varios kilómetros al norte, en un ambiente mucho más gris que el de Londres, iluminada sólo por su traje verde azulado, la reina Isabel tomó la palabra por primera vez desde el referéndum, confirmando, acaso, que ella sea la única figura capaz de mantener unido al reino.

"Tranquilos", porque estos son "tiempos difíciles", fue la advertencia de Isabel. Un mensaje en estilo real, por lo tanto, sin una referencia directa a la votación. "Vivimos en un mundo cada vez más complejo, donde la capacidad para mantener la calma a veces puede ser difícil", dijo.

Sin embargo, sus sentencias fueron leídas por varios en el Palacio de Buckingham como un recordatorio para bajar el tono de confrontación política y una invitación a no quedar atrapados por el pánico posterior al referéndum. La bandera de "mantener la calma y seguir", una de las frases más usadas en las consignas de estos días, no es nueva, sino que fue inventada por el gobierno británico en el lejano 1939, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

Agencias ANSA y Reuters

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