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El plan de Boca para vencer a la altura

Cómo trabajó el cuerpo técnico para la semifinal de la Copa, en Quito, frente a Independiente del Valle

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PARA LA NACION
Martes 05 de julio de 2016
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Boca comenzará a transitar hoy, con su viaje a Ecuador, el camino que espera lo conduzca a otra final de la Copa Libertadores. El cuerpo técnico sabe que los 2800 metros de la altura de Quito tienen un efecto menor sobre el físico de los futbolistas que los 3600 de La Paz, pero la estrategia para visitar a Independiente del Valle será la misma que cuando enfrentaron a Bolívar en la etapa de grupos: permanecer en el llano y subir poco antes del partido. Así, el equipo dirigido por Guillermo y Gustavo Barros Schelotto partirá en las primeras horas de la tarde con destino a Guayaquil, donde instalará su búnker; recién tres horas antes de que la pelota empiece a rodar en el estadio Atahualpa, volará los poco más de 400 kilómetros para llegar a la capital ecuatoriana. De esta manera, evitará tanto la necesidad de adaptación como los efectos fisiológicos sobre los organismos habituados a la altura del mar. Apenas finalizado el partido, la delegación xeneize emprenderá el regreso en un vuelo chárter, como en cada uno de los tramos anteriores del periplo Libertadores.

El predio de la AFA y el complejo Pedro Pompilio fueron los escenarios en los que Boca encaró una preparación que debía contemplar el mediano plazo y la puntualidad de la serie de semifinales. Los Mellizos y el preparador físico Javier Valdecantos entendían que no podían aligerar demasiado las cargas para que el plantel llegase liviano a los compromisos con Independiente del Valle, porque la base física no les sería suficiente para mantenerse en forma óptima hasta fin de año. Entonces, optaron por una posición intermedia. Lo que podría haber resultado un desafío, para el cuerpo técnico de Boca no representó ningún riesgo. Los imprevistos cambios de los calendarios entrenaron a los cuerpos técnicos argentinos para diagramar planes a prueba de cualquier contingencia.

Antes de la pretemporada, los hermanos Barros Schelotto analizaron lo que necesitaban en cuanto a la resistencia, aceleración, trajín en la cancha y demás variaciones de cada jugador; así, Valdecantos diagramó planes individuales para cada futbolista detrás de una misma búsqueda colectiva que bien podría caracterizarse con el hashtagh #Explosión. Diagonales de recorrido corto de los delanteros, piques rápidos de los volantes para achicar y presión alta de los defensores son las pautas de un equipo que se pretende con escasos metros entre las líneas y certero.

A la salida de esa exigente puesta a punto, Olimpia, de Paraguay, en un encuentro amistoso (2-0, con goles de Daniel Díaz y Andrés Chávez), y Atlético Güemes, de Santiago del Estero, por la Copa Argentina (4-0, con dos tantos de Cristian Pavón; Insaurralde y Pablo Pérez completaron la goleada), fueron los adversarios que midieron a Boca antes del partido que le esperará en la altura. Con dos de sus flamantes incorporaciones en la formación que se perfila para el duelo de Quito, Fernando Zuqui en la mitad de la cancha y Darío Benedetto en la delantera, la versión remozada del equipo de los Barros Schelotto afrontará su primer gran desafío.

El ex atacante de Arsenal jugó el último año y medio en América, que es local en los 2000 metros de la Ciudad de México. Entre las virtudes de Benedetto, una que lo caracteriza y en la cual se detuvieron los Barros Schelotto es su buena pegada desde lejos. Recibe, se perfila, carga el empeine derecho y dispara con naturalidad. Y eso en la altura es un valor agregado, de alta cotización. En la Copa Libertadores que Benedetto jugó para el conjunto de Sarandí, en 2013, se despachó con un golazo desde afuera del área contra The Strongest, en el Hernando Siles, de La Paz. En el 1-1 que Boca rescató en el mismo estadio, en la primera rueda de esta Copa, frente a Bolívar, el gol salió de un furioso tiro libre de Federico Carrizo, que también venía de jugar en México, en Cruz Azul, cuyo estadio se encuentra a 2250 metros sobre el nivel del mar.

La semifinal contra Independiente del Valle será la quinta presentación de Boca en Quito en un torneo internacional. Por la Copa Libertadores, en 1965, derrotó a Deportivo Quito 2-1, con tantos de Antonio Rattín, mientras que en 2000 y 2002 empató sin goles con El Nacional; en tanto, por la Copa Sudamericana igualó 1-1 frente a Liga Deportiva Universitaria, en 2008. Invicto en sus visitas a la capital ecuatoriana y también en la presente aventura de la Copa Libertadores, pasado mañana, desde las 21.45, irá por otro resultado que lo deje posicionado para definir la serie la semana próxima, ya en la Bombonera.ß

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