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¡Ojo! El Sr. Google no es médico

Estar informado ayuda a mantener la salud, pero sin un diagnóstico personalizado puede ser contraproducente

Martes 05 de julio de 2016 • 09:13
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Es muy bueno que el paciente sepa todo lo necesario para el tratamiento de sus dolencias. La hipertensión arterial, la diabetes, obesidad, colesterol, enfermedades gastrointestinales, neurológicas, respiratorias, cardíacas, reumatológicas y toda la larga variedad de afecciones son mejor tratadas cuando el paciente conoce con la profundidad necesaria la naturaleza de su afección y como tratarla adecuadamente.

En la actualidad la información sencillamente abunda y está al alcance de un ¡clic!... Pero atención, digo información que no es necesariamente lo mismo que conocimiento.

Información versus conocimiento

Cualquiera puede googlear un síntoma o una enfermedad y accederá a un caudal de información prácticamente ilimitado. Una referencia llevará a otra y está a otra y así sucesivamente. Así que podemos consultar en google cualquier información y obtendremos algún resultado. Por ejemplo podemos googlear: "Pirámide de Keops" y no solamente accederemos a información escrita, también a imágenes, videos y cualquier otro tipo de información a esa maravilla de la arquitectura que ha registrado a un gigante aún mayor, ha resistido al tiempo.

Ahora bien supongamos que presentamos algún síntoma, cualquiera sea, y consultamos con google, ¿qué sucederá? La información que obtendremos podría ser literalmente infinita. Lo que seguramente no sabremos es qué significa ese síntoma en nosotros, no sabremos nunca el diagnóstico y hasta es muy notable que luego de consultar el frondoso mar de Internet, nos quedemos desorientados, preocupados y hasta es posible con algún miedo por considerar las posibles causa diagnósticas de ese síntoma. Es decir no llegaremos al diagnóstico y como contrapartida estaremos aún más preocupados.

Sucede que el Sr. Google no es médico. Por otro lado también es posible que Usted tenga ya un diagnóstico y quiera saber más sobre su enfermedad o dolencia. Entonces recurre a Google y como es de esperar se abrirá sobre nuestra pantalla una verdadera catarata de información que probablemente no sea fácil de interpretar y que incluso confunda o genere mayor preocupación.

El valor de la relación médico y paciente

¿Qué es lo que sucede entonces? Sucede que el Sr. Google no es médico. No quiere decir que no podamos consultarlo, la verdad es que toda información bien entendida es positiva para el paciente y para su médico. Lo que sucede es que hay que saber cuáles son los alcances y limitaciones. Siempre sostengo que cuanto más sepan las personas sobre los aspectos relacionados a la salud y al bienestar es mejor. Pero cuando se trata de síntomas o de enfermedades lo bueno es que sea el médico el que haga el diagnóstico y que incluso le ayude a Usted a comprender adecuadamente la información googleada. Está bien buscar información, pero en el caso particular de la medicina nada reemplaza a la relación médico-paciente.

Siempre digo que Usted puede encontrar información sobre una enfermedad determinada en internet, lo que no puede encontrar es "su enfermedad", como una determinada enfermedad interactúa con Usted, es decir alcances, pronóstico, consecuencias y tratamiento adecuado. Eso solo se lo podrá decir su médico personal.

Un viejo dicho médico aclara esta problemática, no hay enfermedades sino enfermos, cada persona es un mundo y en definitiva el Sr. Google no es médico.

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