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Ideas que inspiran. Gill Hicks: "Sobreviví a un ataque terrorista y esto es lo que aprendí"

Tras sobrevivir al ataque terrorista que sufrió Londres hace casi 11 años, esta activista australiana dedica su vida a promover por el mundo su mensaje: "es mucho más lo que nos une como especie que lo que nos puede separar"
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11 de julio de 2016  • 17:11

"Nunca podría haber imaginado que un joven de 19 años terrorista suicida en realidad me enseñaría una lección valiosa. Pero sí, lo hizo. Me enseñó a no suponer nada sobre cualquier persona que no se conoce", inicia su exposición Gill Hicks, la referente de M.A.D. for Peace, organización que fundó tras haber sobrevivido al ataque terrorista que padeció Londres el 7 de julio de 2005.

"Aquel jueves de julio de 2005, el terrorista y yo, sin saberlo, entramos al mismo vagón de tren al mismo tiempo. Ya saben qué es no mirar a nadie en el metro, pero supongo que él sí me vio. Creo que nos miraba a todos nosotros mientras su mano rondaba el interruptor de detonación. A menudo me he preguntado: ¿en qué estaría pensando?", se pregunta frente a un auditorio repleto, en el marco de la jornada TEDxSydney que tuvo lugar en mayo último.

"Sé que no era personal. No se dispuso a matarme o mutilarme a mí. El no me conocía. Pero me colocó una etiqueta injustificada. Me había convertido en el enemigo. Para él, yo era el 'otro'. La etiqueta de 'enemigo' le permitió deshumanizarnos. Esto le permitió apretar ese botón. Acabó con 26 preciosas vidas sólo en mi vagón. Y yo casi fui una de ellas", rememora.

Australiana de nacimiento pero instalada en Londres desde hacía varios años, aquel atentado le mutiló ambas piernas. "Yo era una mujer australiana joven haciendo cosas extraordinarias en Londres. Y no estaba preparada para poner fin a todo eso. Estaba tan decidida a sobrevivir que con mi pañuelo até torniquetes en la parte superior de mis piernas. Bajé la tasa de respiración. Elevé mis muslos. Me mantuve en posición vertical y luché contra el impulso de cerrar los ojos. Me aferré durante casi una hora, una hora contemplando la totalidad de mi vida, hasta ese momento. Tal vez debería haber hecho más. Tal vez podría haber vivido más, visto más. Tal vez debería haber ido a correr, bailar, hacer yoga..."

Y a pesar de aquella terrible experiencia, Hicks siente que el amor le ganó a la intolerancia incluso durante aquella jornada. "Para los rescatistas no importaba si yo era rica o pobre, el color de mi piel, si era hombre o mujer, mi orientación sexual, a quién voté, si tenía educación, si tenía confesión o carecía de fe alguna. Nada importaba más allá de ser una preciosa vida humana. Yo soy una prueba de que el amor incondicional y el respeto no sólo pueden salvar sino que pueden transformar vidas", asegura.

"Creo que el potencial para un cambio positivo generalizado es absolutamente enorme porque sé de lo que somos capaces. Sé lo hermoso de la humanidad. Así que esto me deja con algunas cosas bastante grandes para reflexionar", reconoce.

"¿No es lo que nos une mucho más que lo que nos puede separar? -se pregunta- ¿Tiene que pasar una tragedia o un desastre para que nos sintamos profundamente desconectados como una sola especie, como seres humanos?"

Tras aquel atentado, Hicks fundó una organización sin fines de lucro llamada M.A.D. for Peace., que promueve la paz y la tolerancia en el mundo.

Aquí podés ver la charla completa, con subítulos optativos:

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