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Todo mal: en la noche fatídica, hasta Tevez jugó el peor partido

El Nº 10 casi no apareció en la Bombonera, Orion regaló un gol y Lodeiro desaprovechó un penal; el único rescatable fue Pavón

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PARA LA NACION
Viernes 15 de julio de 2016
Foto: Daniel Jayo
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Boca estaba anoche ante su partido más importante del año, pero hizo todo mal. Era de esos encuentros en los que más se espera de quienes más pueden ofrecer. Necesitaba del hombre más determinante en la estructura consolidada por Barros Schelotto . En Carlos Tevez se depositaba buena parte de las ilusiones de una Bombonera desbordada como en los viejos tiempos.

Pero el Apache no estuvo a la altura. Más que eso: en el encuentro que más se lo precisaba, Tevez jugó el peor partido desde que volvió a Boca, hace un año y dos días. Si bien nunca apareció en este 2016 aquel jugador desequilibrante que deslumbró en el segundo semestre del año pasado, lo de anoche fue pobrísimo. Sin precisión en los pases, sin encontrar una posición clara en la cancha, sin presencia en el área... Si no fuera por el peso específico de su apellido, Carlitos debió haber sido reemplazado anoche.

Pero no fue sólo Tevez el que desentonó. Boca fue un concierto de errores que Independiente del Valle aprovechó para hacerse un festín histórico. Continuaron las fallas defensivas, sobre todo por el lado de los laterales, que ya habían quedado en evidencia en Quito. Tampoco hubo juego asociado en el medio campo, donde Cubas hizo lo que pudo, y Zuqui y Pérez apenas intervinieron en el juego. Y en el plano ofensivo hubo más ansiedad que inteligencia para quebrar la resistencia de una última línea que otra vez se apoyó en las cualidades, y por momentos la suerte, del arquero Azcona.

Agustín Orion, otro referente, cometió un error inexplicable. Cuando se jugaban 5 minutos de la segunda etapa, pifió un despeje con el pie y le dejó servido el tercer gol a Angulo. Fue el final. El mazazo que derrumbó las ilusiones xeneizes. Porque si remontar el 2-3 global parecía complicado, verse obligado a anotar cuatro goles en 40 minutos fue una utopía. Paradojas del fútbol, gracias a los penales atajados por el Nº 1 ante Nacional, Boca accedió a las semifinales, y en parte como consecuencia de su falla ante el conjunto ecuatoriano, el equipo fue eliminado.

Como si el destino se hubiera encaprichado anoche con el equipo de la Ribera, también hubo lugar para que Nicolás Lodeiro desperdiciara un penal. El anunciado remate del uruguayo, que anoche jugó su último partido con la camiseta azul y oro, fue detenido sin inconvenientes por Azcona.

El único que cumplió una digna tarea fue Cristian Pavón. El Nº 7 multiplicó sus esfuerzos para suplir la floja tarea de sus compañeros. El delantero abrió el marcador a los 3 minutos, y señaló el decoroso 2-3 casi sobre la hora. Su entrega tuvo premio. Toda la Bombonera lo reconoció con un grito unánime: "Olé, olé, olé, olé. Pavón, Pavón". El pibe, fastidiado por la inevitable derrota, apenas si pudo tomar dimensión de la ovación.

La eliminación oscurece el futuro internacional de Boca. Ausente en la inminente Copa Sudamericana (por haber caído 4 a 0 con San Lorenzo, en la Supercopa Argentina), ahora está obligado a retener el título en la Copa Argentina para lograr clasificarse a la Copa Libertadores 2017.

Fue una mala noche de principio a fin. Desde el arco hasta el área rival. Desde Orion hasta Tevez, justo los referentes. El sueño de volver a Japón sigue siendo un imposible para la gestión de Daniel Angelici.

pi/gs

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