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El rey entra en acción para destrabar el bloqueo político que exaspera a España

Convocó a los líderes para determinar los apoyos a Rajoy para formar gobierno

Viernes 22 de julio de 2016
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El Rey Felipe VI
El Rey Felipe VI. Foto: Reuters

MADRID.- Un mes después de la repetición electoral, el rey Felipe VI asume la delicada misión de mediar entre los líderes políticos españoles en busca de una solución al bloqueo institucional que impide desde fines de diciembre formar un gobierno estable en España.

El clima sigue enrarecido pese al fortalecimiento del presidente Mariano Rajoy (Partido Popular) en los comicios del 26 de junio. Incapaz de sumar aliados sólidos, el dirigente conservador mantiene la amenaza de rechazar un eventual encargo del monarca para presentarse ante el Congreso a pedir la confianza de la mayoría.

Felipe VI convocó ayer a 14 de los partidos representados en la Cámara a una serie de audiencias que se desarrollarán entre el martes y el jueves próximos. Busca determinar los apoyos concretos que podría tener Rajoy y, sobre todo, la predisposición de éste para jugar sus cartas.

Las funciones del rey son limitadas y reguladas por la Constitución, pero él aspira a usar su capacidad de arbitraje para terminar con la crisis, según fuentes del Palacio de la Zarzuela. Un primer gesto fue haberle dado a Rajoy una semana para que avance con sus negociaciones antes de completar la ronda formal de consultas y decidir si le encomienda o no la misión. "Quiero gobernar y pido que me dejen gobernar", insistió el presidente en funciones el martes, en un mensaje dirigido a sus opositores.

Rajoy tiene 137 diputados, pero necesita 176 sufragios para ser reelegido presidente en una primera votación o mayoría simple en una segunda. Ningún partido accede a apoyarlo. Los liberales de Ciudadanos (C's) anunciaron su disposición a abstenerse, pero sus 32 bancas son insuficientes para romper el bloqueo.

La llave la tiene el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), segunda fuerza con 85 diputados. Su líder, Pedro Sánchez, insiste en que votará no. Las presiones mediáticas, económicas y políticas son inmensas para que acepte abstenerse y deje asumir a Rajoy. Pero los socialistas sugieren que no se moverán al menos mientras los conservadores sigan sin sumar aliados.

La situación podría cambiar si, por ejemplo, C's aceptara votar sí en lugar de abstenerse. De ese modo, Rajoy llegaría a la sesión de investidura con 169 votos sobre 176 necesarios, lo que dejaría con muy poco margen de resistencia al PSOE.

El candidato de C's, Albert Rivera, se reafirma por ahora en su postura. Esta semana pactó la designación de Ana Pastor, de máxima confianza de Rajoy, como presidenta del Congreso. Fue en una votación secreta que terminó con una polémica impensable, ya que la candidata del PP ganó gracias a la abstención de los partidos independentistas de Cataluña.

Los rumores de un acuerdo secreto alarmaron a Rivera, un catalán militante contra los separatismos. "Si se comprueba que el PP está pactando con los que quieren romper España votaremos no a Rajoy", advirtió José Manuel Villegas, vicesecretario general de C's.

El rey deberá lidiar con este nudo de conflictos y desconfianzas. Esperará hasta el jueves para anunciar su decisión, después de recibir uno tras otro a Rivera, Pablo Iglesias (líder de Podemos), Sánchez y Rajoy.

La Constitución no prevé la hipótesis de que ningún candidato acepte presentarse a la sesión de investidura. Rajoy ya se negó en enero, cuando tenía menos diputados que ahora. ¿Qué puede hacer si se repite la historia?

Antes que nada, el rey tiene una decisión fundamental por tomar. Un camino es no encargarle el gobierno a nadie. De esa manera la parálisis puede prolongarse sin plazos hasta que los partidos encuentren una solución. Otro es darle la responsabilidad a Sánchez u a otro opositor, como hizo en enero. Así, aunque el candidato fracasara, empezaría a correr un período de dos meses que terminaría en otro llamado a elecciones. La tercera vía, más discreta, es ejercer su persuasión para forzar a los líderes a presentar un candidato de consenso capaz de superar la prueba. Lo que no puede hacer es obligar a nadie.

Rajoy espera usar el tiempo que le da el rey para formalizar una oferta a C's que le permita cambiar la abstención por un sí y redoblar la presión sobre el PSOE. Su aspiración de máxima es formar gobierno la primera semana de agosto, pero en sus últimas declaraciones empieza a asumir que podría llevarle mucho más tiempo encontrar la salida del laberinto.

Felipe VI

Rey de España

El monarca debió asumir la delicada misión de mediar entre los líderes políticos españoles en busca de una solución para el bloqueo institucional que desde diciembre padece España; mantendrá audiencias entre el martes y el jueves próximos

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