Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Un incentivo para Río 2016: la Argentina le ganó a Lituania en el segundo tiempo suplementario

Se impuso por 86-85 con un doble decisivo de Facundo Campazzo sobre la chicharra; el saldo final en Tecnópolis fue de una victoria y una derrota; ahora, los amistosos se trasladan a Córdoba, con el Súper 4

Miércoles 27 de julio de 2016 • 23:32
SEGUIR
LA NACION
0
Foto: Télam

Si el partido contra Australia había sido serio, el de este miércoles, contra Lituania, fue durísimo. Alguna vez en la NBA, un compañero de Luis Scola se molestó con él por jugar con mucha intensidad en los entrenamientos. Pues bien, esta vez fue Scola, a los tres minutos de juego que se lo sacó de encima a Paulius Jankunas con un gesto de fastidio por la pegajosa marca que proponía. Y un par de minutos después Jonas Valanciunas, agresivo pivote de Toronto, se fastidió con Roberto Acuña, que a los manotazos lo sacó de la zona pintada una y otra vez.

La hostilidad con la que se jugó quedó evidenciada en el magro resultado con el que terminó el primer cuarto (10-7), pero además ese período se replicó en el resto del juego, que terminó con un triunfo argentino por 86-85 en doble tiempo suplementario tras empatar en 68 y en 78, gracias a un doble de Facundo Campazzo en la última jugada.

No hay motivos para semejante intensidad en un amistoso. Pero son dos equipos fuertes, que cargan con cierta rivalidad en los últimos años. La Argentina le ganó la medalla de bronce en Pekín 2008. Lituania lo eliminó en los cuartos de final del Mundial de Turquía 2010. Y dos años después, en Londres, fue nuestra selección la que le dio un cachetazo al equipo europeo.

Los lituanos no tuvieron ninguna intención de tratar bien a los argentinos en su casa y la selección no quería permitirse más tropiezos en esta preparación. Los amistosos que quedan antes de llegar a Río serán igual de difíciles (Francia, Croacia y Serbia). Seguir sumando derrotas, aunque los mismos protagonistas lo nieguen, no hace más que mellar la confianza del equipo de cara a los grandes choques en los Juegos.

La lucha entre Acuña y Valanciunas fue una de las dos conclusiones positivas que se llevó Sergio Hernández. El rafaelino soportó muy bien la presión. El gigante lituano (2,13m) con mucha experiencia en la NBA se frustró completamente por la marca del argentino.

La otra gran noticia fue la buena respuesta de los suplentes, que cuando peor estaba el equipo, respondieron con solvencia para mantenerse siempre cerca en el marcador: Laprovittola, Campazzo, Garino, Mainoldi y Delía fue la formación que activó al equipo en el último cuarto.

El espectáculo se afeó en el cierre porque un par de fallos polémicos y que necesitaron de revisión en la TV generaron el enojo de los lituanos. Hasta el Arvydas Sabonis, gloria del básquetbol lituano y de la NBA, y actual presidente de la Federación de Lituania, se metió en la cancha para discutir con los árbitros argentinos por sus fallos.

Otro aspecto destacable es que aunque se trate de un amistoso, la selección volvió a ganarle a un gran rival europeo después de cuatro años.

jt/gs

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas