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La OPS reclama información más clara sobre los alimentos

Busca que se aplique a los productos procesados y ultraprocesados

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LA NACION
Jueves 18 de agosto de 2016
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Una herramienta elaborada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para clasificar límites de azúcares libres, sal, grasas, grasas saturadas y ácidos grasos trans en los alimentos envasados promete encender algunas hogueras en el campo minado de la nutrición.

El documento, titulado Modelo de Perfil de Nutrientes, se presentó ayer en la sesión inaugural del Congreso de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota) y, entre otras cuestiones, desalienta el consumo de productos procesados y ultraprocesados (ver aparte), y desaconseja cualquier nivel de edulcorantes, naturales o artificiales.

"Este instrumento proporciona información basada en la mejor evidencia científica", afirmó la doctora Chessa Lutter, asesora principal en nutrición y alimentación de la OPS, e investigadora de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reclama información más clara sobre los alimentos
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reclama información más clara sobre los alimentos. Foto: Archivo

Lutter, que inició su presentación aclarando que no tenía ningún conflicto de interés, explicó que con la más alta prevalencia de obesidad y sobrepeso del planeta (62% en adultos mayores de 20 años, y una tendencia creciente que ya ronda entre el 20 y el 25% en chicos y adolescentes), los países miembros de la OPS pidieron en octubre de 2014 la elaboración de esta herramienta para ayudar a distinguir alimentos y bebidas saludables de los no saludables. Su formulación estuvo a cargo del reconocido nutricionista chileno Ricardo Uauy, como presidente del equipo que integraron Carlos Monteiro, Juan Rivera, Lorena Rodríguez, Dan Ramdath y Mike Rayner. En representación de la OPS participaron Enrique Jacoby, Chizuru Nishida y la propia Lutter.

Basado en publicaciones de la OMS y la FAO, el modelo define la ingesta máxima diaria de nutrientes y clasifica los productos alimenticios entre los que contienen una cantidad "excesiva" de uno o más nutrientes críticos si su contenido es mayor que el nivel máximo correspondiente recomendado por la OMS.

"También agrega otra sustancia sobre la que la OMS no tiene posición, pero que a juicio de los expertos debía incluirse: son los edulcorantes naturales y artificiales no calóricos -subrayó la especialista-. Conducen a una habituación al sabor dulce y promueven el consumo de alimentos y bebidas dulces. Es muy importante desaconsejarlos, sobre todo en los chicos, porque tienen implicancias en sus gustos y preferencias para toda la vida."

Además requiere el etiquetado obligatorio de los alimentos envasados con declaración del contenido de energía, sodio, azúcares totales, grasas totales, grasas saturadas y grasas trans, y una lista de todos los ingredientes del producto, incluidos los edulcorantes sin azúcar, que "deben declararse en cualquier cantidad y restringirse en las escuelas".

Para el doctor Sebastián Laspiur, ex viceministro de Salud de la Nación y ahora funcionario de la OPS, "tal como se hizo en el caso del tabaco, es importante regular para orientar las elecciones del consumidor".

"Los consumidores deben ser conscientes de estas recomendaciones -dijo Lutter-. Por ejemplo, el ketchup, la mostaza, las sopas... todos tienen azúcar agregado. No queremos estigmatizar alimentos, pero el etiquetado frontal ayudará a que la gente no compre sin saber."

Los especialistas esperan que este perfil nutricional se aplique a la restricción de la comercialización y publicidad de alimentos y bebidas "malsanos" para los chicos; a la reglamentación de los alimentos en el entorno escolar; al uso de etiquetas de advertencia en el frente del envase; a la definición de políticas impositivas para limitar el consumo de alimentos no aconsejados; la evaluación de los subsidios agropecuarios, y la selección de alimentos proporcionados por programas para grupos vulnerables.

"Cuando empecé a estudiar Nutrición, los ultraprocesados se utilizaban circunstancialmente, algún fin de semana, no estaban en las alacenas de la cocina", observó la doctora Rosa Labanca, directora del Centro de Asistencia, Docencia e Investigación de la Saota.

"Es una herramienta maravillosa -coincidió el doctor Julio Montero, ex presidente de la Saota-. Debe aplicarse no sólo a las políticas públicas, sino también a la práctica privada en la prescripción de alimentación y de dietas."

La clasificación según la entidad

Procesados

Hortalizas en salmuera o encurtidos; extracto o concentrados de tomate (con sal o azúcar); frutas en almíbar; carnes saladas, ahumadas o curadas; quesos y productos horneados, entre otros

Ultraprocesados

Snacks envasados, galletitas, helados, golosinas; bebidas gaseosas; jugos endulzados y bebidas energéticas, y cereales endulzados, entre otros

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