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Las urgencias y los problemas se unieron para grandes recambios

Los técnicos de los poderosos incorporaron para garantizarse un plantel que pelee arriba, mientras que para otros, como Grelak, Cristian Díaz y Llop, la ingeniería fue distinta

Viernes 26 de agosto de 2016
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Foto: Prensa Boca

Cada entrenador atiende su juego, en función de las necesidades. Todos asumen presiones, algunos por tener la obligación de pelear por el título, como los casos de los equipos grandes, pero también aquellos que pelearán por no descender. En este contexto, la mayoría generó en el receso un gran recambio dentro de los planteles.

Boca no para de incorporar

La frustración por la eliminación de la Copa Libertadores con Independiente del Valle provocó en Guillermo Barros Schelotto pedido de más refuerzos a los dirigentes. Así llegaron Centurión, Sebastián Pérez, Wilmar Barrios, Werner y Nazareno Solís, que se sumaron a quienes ya habían llegado antes para las semifinales: Zuqui, Benedetto, Bou y Vergini. Pero la abundancia muchas veces puede generar problemas. Hoy el Mellizo debe manejar un plantel numeroso de 34 futbolistas. Y no todos van a poder jugar.

Quilmes, envuelto en reiteradas crisis

Se le fueron 24 jugadores y contrató a 17 con tope en los sueldos. Resolvió sacar al nuevo DT (Marcelo Broggi) y recuperar al entrenador que tenía contrato hasta junio de 2017: Alfredo Grelak. Su objetivo será mantener la categoría. Más allá de que es un técnico que conoce los pasillos, le costará arrancar de cero.

Méndez y Aguirre, en sintonía

Cuando un entrenador cuenta con un plantel estable y que le dio resultados, las modificaciones se dan, pero son menores. En este rubro ingresan Sebastián Méndez en Godoy Cruz y Diego Aguirre en San Lorenzo. En el Tomba, pese a que perdió a Zuqui y Lucas Ceballos, dos de los referentes, mantiene la estructura que peleó el torneo hasta el final con San Lorenzo. En el Ciclón salió Guede e ingresó el uruguayo Aguirre, pero más allá de perder a 13 futbolistas, también entendió que, desde las características, debía incorporar poco: confía en el plantel y por eso sumó apenas tres refuerzos: Coloccini, Tino Costa y Corujo.

Querer no siempre es poder

Gabriel Milito les había pedido siete refuerzos a los dirigentes de Independiente, pero sólo llegaron dos: Damián Martínez y Sánchez Miño; con Figal, se interrumpió el préstamo con Olimpo. Está obligado a potenciar el ingenio.

Llop, Cristian Díaz y el otro extremo

Sumando la cantidad de altas (13) y de bajas (20), Juan Manuel Llop es uno de los que más desequilibrio afrontó. Deberá pelear con Rafaela tras perder a jugadores como Werner, Pussetto y Graciani, que podían ganarle un partido. E incorporó lo que pudo. Cristian Díaz (Olimpo) lo sigue con 16 refuerzos y 13 bajas.

cl/jt

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