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Detrás de una falsa puerta hallan un megataller ilegal

Fabricaban miles de casacas de fútbol; fueron liberados 38 trabajadores

Miércoles 21 de septiembre de 2016
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LA NACION
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Desde afuera aparentaba ser una imprenta textil de Nueva Pompeya. Pero era una fachada. Cuando los detectives de la Policía Federal ingresaron, a primera vista no descubrieron nada extraño. Pero cuando comenzaron a inspeccionar el inmueble, detrás de una falsa puerta descubrieron un taller clandestino donde se confeccionaban camisetas de fútbol y se explotaba laboralmente a los trabajadores, que incluso tenían que pagar el agua que consumían.

En las últimas horas, por orden del juez federal Sebastián Casanello, la División Trata de la Federal hizo cinco allanamientos en inmuebles de aquel barrio, Villa Soldati y Mataderos. Liberó a 38 personas, la mayoría bolivianas y paraguayas, que habrían sido explotadas laboralmente.

Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales y policiales. La investigación comenzó hace 90 días, cuando una persona denunció con datos precisos a talleres textiles que hacían réplicas de camisetas. Identificó a dueños y encargados.

El fiscal federal Federico Delgado, a cargo de la investigación, avanzó en la pesquisa y requirió los allanamientos, en los que fueron detenidos cuatro sospechosos (dos argentinos y dos bolivianos) que fueron imputados y excarcelados, y en los próximos días serán indagados por Casanello.

En uno de los talleres había 30 trabajadores que estaban debidamente registrados y con todos los papeles en regla. Pero en los otros había 38 personas que eran explotadas laboralmente (entre las cuales había tres menores). Además de liberarlas, los detectives de la PFA secuestraron más de 3500 camisetas de equipos argentinos, alemanes e ingleses con logos de Adidas, New Balance, Umbro, Topper y Puma. Se investigan los delitos de trata de personas, falsificación de marca y violación de las leyes de migraciones y de residuos peligrosos.

"Vamos a ir hasta las últimas consecuencias contra quienes no sólo infringen la ley, sino que lo hacen a costa de la integridad de mujeres, niños y hombres", dijo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

El secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, sostuvo: "Las víctimas son siempre personas vulnerables, gente que busca trabajo y cae en la trampa de delincuentes que lucran con su explotación. Estamos trabajando para combatir este delito tan aberrante como la trata laboral, un sistema que debe desarticularse".

Según dijo a LA NACION un jefe policial que participó de la investigación, la sospecha es que las camisetas eran distribuidas para ser vendidas en ferias de la Capital y el conurbano.

"Se sospecha que la organización producía ropa deportiva y de mujer a destajo, tanto por la cantidad de máquinas secuestradas como porque en uno de los inmuebles allanados, en la calle Echagüe, se descubrió un acceso oculto que permitía el ingreso a otro edificio donde se hallaron máquinas industriales muy sofisticadas que permitían bordar a gran escala", explicaron fuentes del caso.

La falsa puerta medía 1,10 metros por 0,80 centímetros. Estaba en el patio del inmueble allanado. "Cuanto entramos descubrimos 41 máquinas industriales manuales y otras máquinas para coser por un valor cercano a los 300.000 dólares", sostuvo un investigador del caso. Además de las camisetas se secuestró indumentaria de mujer con etiquetas de una reconocida marca.

"La investigación aún no terminó. La intención es ir hasta los eslabones superiores de la organización y determinar si la ropa de mujer secuestrada era falsificada o si el taller producía indumentaria que después se comercializa en forma legal", explicó una calificada fuente judicial.

Detectives de la Federal explicaron que en los talleres allanados cada semana había que cumplir un determinado plan de producción. "Si no se llegaba, los trabajadores tenían que trabajar sin descanso sábados y domingos e incluso tenían que pagar el agua que consumían".

Los uniformados secuestraron también máquinas de coser, de sublimar y cortamoldes, y máquinas de bordado y de tejido, mesas de corte y para estampar, compresores, corta collaretas, mezcladoras de pintura, más de 200 rollos de tela, cajas con etiquetas bordadas y cientos de rollos e hilos de varios tamaños.

En los allanamientos participaron personal especializado del área de trata del Ministerio de Justicia, de la Dirección Nacional de Migraciones, del Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, la Dirección General de Habilitaciones e Inspecciones de la Ciudad, y funcionarios del Ministerio de Trabajo.

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