Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Súper primavera de arte en Rosario

Mayor asistencia del público local y de los visitantes a las muestras que se exhiben en las dos sedes del Castagnino+macro

Foto: Gentileza museo Macro
Jueves 29 de septiembre de 2016 • 14:29
SEGUIR
LA NACION
0

Tres grandes muestras convierten la ciudad de Rosario en una meca del arte durante la primavera: Nicola Costantino inauguró en agosto Rapsodia inconclusa en el Castagnino+macro, y el Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino alberga, en el primer piso, una muestra retrospectiva de la obra de Anselmo Piccoli. En la planta baja de ese museo, la muestra itinerante del Bicentenario curada por Andrés Duprat y Jorge Gutiérrez llegó el viernes 23. Efervescencia, muchos visitantes y cambios en puerta para el mundo de las artes visuales en una de las ciudades más importantes del país.

La Secretaría de Cultura y Educación apuesta por las innovaciones y la democratización en el acceso de los bienes culturales. En 2017, el Castagnino cumple 80 años y habrá festejos no sólo intangibles: la intendencia pondrá en marcha un proyecto de ampliación y mejoramiento de las instalaciones del museo rosarino.

Nicola Costantino en el Macro
Nicola Costantino en el Macro.

Nicola Costantino en el Macro

Rapsodia inconclusa, curada por Fernando Farina, representó a la Argentina en la 55º Bienal Internacional de Venecia en el año 2013. La artista rosarina Nicola Costantino se centró en la imagen de Eva Perón para desarrollar una constelación de imágenes mitológicas que orbitan alrededor de esa figura histórica. Compuesta por fotografías, videoinstalaciones e instalaciones, la muestra se divide en cuatro instancias desplegadas en todos los pisos del museo, situado frente al ancho río Paraná. "Eva y la fuerza", "Eva y el espejo", "Eva y la lluvia" y "Eva y los sueños" son las "estaciones", a la manera de un vía crucis, que Costantino enriquece con sus imágenes cargadas de misterio y la infiltración de su propio cuerpo en la obra.

Se suman a esta muestra un conjunto de documentos, notas y artículos sobre la artista y su obra, videos sobre el backstage del montaje en la Bienal y la proyección de la película La artefacta, dirigida por Natalie Cristiani. El Macro informó que la muestra ya tiene récord de visitantes: 4000 en 40 días de exposición; así, se perfila como la de mayor asistencia de los últimos años allí. Costantino, profeta en su tierra, vuelve a su ciudad natal con una obra compleja y polémica.

Cierra el 13 de noviembre.

La persistencia de una obra: Anselmo Piccoli

En el primer piso del Castagnino, 97 obras de Anselmo Piccoli configuran una monumental retrospectiva del artista rosarino. Avatares de la forma, curada por Cristina Rossi, rastrea las rupturas y continuidades del lenguaje y el pensamiento visual del pintor.

Piccoli nació en Rosario en 1915. En su formación temprana fue clave el aprendizaje del dibujo a partir del modelo vivo así como también la práctica de la pintura mural. Discípulo de Antonio Berni, en 1942 integró la Agrupación de Plásticos Independientes, conocida como "la Mutualidad".

En su producción, la figuración pasó por varias etapas, del realismo a la pintura por retículas o grillas. En 1969, realizó la primera exposición de arte no figurativo. Sus obras participaron en más de un centenar de exposiciones colectivas e individuales en la Argentina, Alemania, España y México, logrando las más significativas distinciones. Falleció en Buenos Aires el 12 de julio de 1992.

El guión de la muestra está organizado a partir de tres grandes núcleos: la figuración, la etapa de transición y la abstracción. Entre las obras que se destacan, Hombre herido. Documento fotográfico está presentado por una gigantografía de 3 x 2 metros (medida real de la obra pintada en 1935 por Berni-Piccoli) y en el extremo opuesto a esta gran imagen figurativa se encuentra una de las primeras abstracciones de los años 60, Relaciones armónicas, cuya composición está basada en una trama de cuadrados pintados con colores planos.

"Esta exposición retrospectiva presenta casi un centenar de obras de Piccoli y cinco de artistas contemporáneos que han tomado algún aspecto de su obra o sus acciones para producir una reflexión en el presente -dice Rossi, curadora de la muestra-. Una obra singular es Persistencia de un ritmo, pintura que, en el otro extremo de la sala, dialoga con Video de un cuadro, creado a partir de esa misma pintura por Marcelo Pombo con Santiago Villanueva. Se trata de la filmación con cámara fija de ese cuadro de Piccoli que hoy pertenece al patrimonio del Castagnino y que ellos acompañaron con un sonido que repite un mismo ritmo."

Piccoli es un artista interesante para analizar la historia del arte argentino y latinoamericano porque con su vida y su obra atravesó un período central para la construcción del arte moderno. "En su primera etapa, tomó la línea berniana de una figuración comprometida con la realidad social y, con el devenir de los años, entendió que para interpretar los cambios que se habían producido en la sociedad de posguerra era preciso cambiar el lenguaje plástico; entonces trabajó, estudió y transformó su propia poética. La exposición no sólo muestra los dos extremos, sino también el período de transición", indica Rossi.

En el desarrollo de la muestra se pueden seguir los "avatares" de la forma, "todo ese proceso de transformaciones que desde las clases de dibujo con modelo vivo que tomaban en la Mutualidad Popular de Estudiantes y Plásticos de Rosario¸ el trabajo sobre el paisaje del litoral que realizó a partir de una beca que logró en los primeros años 40, la geometrización y síntesis, la llegada a la abstracción constructiva y, en la madurez artística, la elaboración de su propia poética e, inclusive, la posibilidad de experimentar, ya que hacia el final de su vida había comenzado a realizar texturas incorporando cartones, metales y otros materiales", enumera la curadora.

Ávido lector, Piccoli recorrió los museos y admiró a muchos maestros de la historia del arte universal. A fines de los años 70 pintó una serie de homenajes a partir de la obra de algunos artistas que admiraba, con el fin de estudiar la estructura que subyace en esas obras. Algunos de estos homenajes (a Braque, a Rubens) integran Avatares de la forma.

"Desde mediados de los años 70 Piccoli tuvo muchos discípulos que continuaron su legado -señala Rossi, que prepara para fines de octubre un libro sobre la muestra- pero, además, hoy algunos jóvenes están descubriendo otras posibilidades de proyectar su obra y su personalidad desde el arte contemporáneo."

Cierra el 30 de noviembre.

Doscientos años de arte argentino en el Castagnino

El viernes de la semana pasada, una comitiva integrada por funcionarios del Ministerio de Cultura de la Nación, entre ellos el ministro Pablo Avelluto, y representantes de la Secretaría de Educación y Cultura de Rosario inauguraron la muestra que coronó los festejos por el Bicentenario de la Declaración de la Independencia. Llegada a Rosario desde Tucumán, la muestra curada por Duprat y Gutiérrez pretende establecer "diálogos" entre obras de la colección del Museo Nacional de Bellas Artes y de artistas contemporáneos.

La exhibición, organizada y financiada por el Ministerio de Cultura de la Nación, se quedará en esa ciudad hasta el 30 de noviembre y luego continuará viaje hacia Mar del Plata, Neuquén, Córdoba, San Juan y Salta. La muestra reúne 79 obras de 52 artistas, y cubre un arco que va desde 1859 hasta 2016, en disciplinas que incluyen pintura, escultura, grabado, dibujo, fotografía, instalaciones, objetos y videoarte.

Las obras fueron organizadas en cuatro núcleos: "Paisaje y territorio", "Visiones sobre la subjetividad", "Los cambios sociales" y "Vanguardia y abstracción". Algunas de las firmas seleccionadas por los curadores son incuestionables: Cándido López, Emilio Petorutti, Juan Carlos Castagnino, Fernando Fader, Luis Felipe Noé, Xul Solar, Guillermo Kuitca y Rómulo Macció; Lino Spilimbergo, Antonio Berni, Grete Stern, León Ferrari, Jorge Macchi, Carlos Alonso, Alejandro Kuropatwa, Liliana Maresca y Marta Minujín. De los 52 artistas que integran la muestra, cinco son rosarinos: además de Berni, hay obras de Emilia Bertolé (que también fue poeta), Enio Iommi, Graciela Sacco y Fabiana Imola.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas