Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Entre sueños y pesadillas

Viernes 30 de septiembre de 2016 • 23:19
0

El sueño olímpico puede convertirse rápidamente en pesadilla, lo sabe bien Thomas Bach . El alemán que preside el COI vio impotente como Virginia Raggi, la alcaldesa de Roma, no sólo bajaba a la ciudad eterna de la carrera por ser sede en 2024, sino que mientras lo hacía demolía todo el edificio argumental de los Juegos Olímpicos : "Los Juegos benefician a las grandes empresas y a los lobbies de la construcción, no a la gente común".

Roma y su alcaldesa están hoy de ese lado, exactamente el opuesto al que se encamina Buenos Aires, niña mimada del COI, cuyo presidente no deja de insistir en que es hora de que la capital de la tercera economía latinoamericana se postule nuevamente. Lo pidió en una entrevista en La Nación en julio, se lo dijo a Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta con germana claridad en agosto en Río de Janeiro y volvió a a insistirle al presidente de la Nación en septiembre durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Aunque en Río se haya confundido con las fechas y hablado de 2030, Macri sabe bien que la progresión es 2018 - Juegos de la Juventud -, unos potenciales Panamericanos en 2023 y el premio mayor en 2028 o 2032. Parece mentira, pero la Argentina tiene hoy más posibilidades de ser sede olímpica que de co-organizar con Uruguay en 2030 el Mundial de fútbol del centenario. Todos saben lo que quiere el Comité Olímpico Argentino (COA) , nadie sabe aún -¿y por cuánto tiempo?- hacia dónde irá la AFA. Pero para lanzar en 2019 una campaña por la sede olímpica de Buenos Aires, Werthein necesita que Macri se encamine en la dirección de aquella promesa de enunciado inverosímil: pobreza cero. Si dentro de tres años uno de cada tres argentinos continúa privado de toda esperanza, Bach seguirá probablemente en manos del poder chino y ruso, que es lo que sutilmente busca cambiar cada vez que llena de palabras bellas a Buenos Aires.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas