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El aborto y la voz de los que no tienen voz

Merece ser destacada la inédita manifestación de mujeres embarazadas, realizada en Chile, que hicieron oír públicamente los latidos de sus hijos por nacer

Lunes 10 de octubre de 2016
Con megáfonos conectados a un monitor de latidos, las “voces” de los bebes se hacen audibles
Con megáfonos conectados a un monitor de latidos, las “voces” de los bebes se hacen audibles. Foto: MOVIMIENTO DE MUJERES REIVINDICA

En la vecina República de Chile tiene lugar un intenso debate a raíz del proyecto de ley de despenalización del aborto enviado al Congreso por la presidenta Michelle Bachelet. Esa iniciativa prevé la despenalización en tres casos: cuando haya peligro para la vida de la madre, cuando el embrión o feto fuese inviable para la vida extrauterina o en el caso de violación.

En la actualidad, Chile es una de las pocas naciones del mundo que penalizan el aborto en todas sus formas, de modo que la normativa proyectada suscita grandes enfrentamientos, como sucede siempre al comenzar a juzgar si las personas tienen derecho, en algunas circunstancias, a disponer de la vida de otras que aún no han nacido.

Ese proyecto introduce un régimen similar al que rige en la Argentina desde la sanción del Código Penal, en 1922, y la interpretación formulada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en 2012. Es decir, el aborto en nuestro país no es punible cuando hubiese peligro para la vida o la salud de la mujer, o para el caso de violación (de cualquier mujer) o cuando hubiese ocurrido un atentado contra el pudor sobre una mujer "idiota o demente". Conforme el fallo citado, tampoco es necesario recurrir a la Justicia para su realización en esos casos.

Más allá de los argumentos jurídicos relativos al derecho a la vida, en el conflicto que plantea el camino del aborto suele pesar más en la balanza ética la voluntad de las mujeres embarazadas en aquellas circunstancias que la voz inexpresada y por lo tanto totalmente indefensa de los hijos aún silenciosos, cuyas vidas posibles serían tronchadas antes de haber sido conocidos o escuchados.

Justamente, el domingo 2 del corriente mes, en la ciudad de Santiago, Chile, en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda y en el marco del Día Internacional de la No Violencia, el Movimiento de Mujeres Reivindica realizó una manifestación inédita para dar voz a los niños aún no nacidos,

Cien mujeres embarazadas, algunas de ellas que continúan su proceso de gestación a pesar de existir peligro para su vida o su salud, hicieron un llamado a "escuchar la voz del corazón" de sus hijos todavía dentro de sus vientres.

Mediante megáfonos conectados a un monitor de latidos fetales, lograron que se oyera el latido del corazón de sus hijos, desde la Plaza de la Constitución hacia el Palacio de Gobierno, permitiendo por primera vez que ellos mismos se manifestasen contra la ley de aborto (https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=890700921063436&id=102724316527771).

Esa demostración tuvo una enorme repercusión en Chile y también en el exterior pues, más allá de las posturas que los ciudadanos tengan sobre este polémico tema, todas las personas comparten sentimientos comunes, y el impacto emocional que implica escuchar "la voz del corazón" de los no nacidos seguramente hizo advertir a muchos, quizá mirando a sus hijos o a sus nietos, que esas personas queridas sin cuya presencia el mundo sería inimaginable tal vez no habrían nacido jamás si sus madres hubiesen decidido abortar.

Actualmente, se han proyectado manifestaciones similares en distintos países, ya que esa forma de transmitir en forma directa y haciendo visible (o, mejor dicho, audible) la vida de los hijos en gestación, que son seres humanos desde la concepción, podría evitar que se banalice el aborto como simple solución para evitar los efectos no deseados de relaciones sexuales casuales, en el contexto de sociedades cada vez más cortoplacistas, hedonistas y carentes de valores.

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