Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Poetas y académicos argentinos celebran el premio a Dylan

Varios autores se muestran convencidos de que la obra del músico, más allá de clasificaciones, es literatura

Jueves 13 de octubre de 2016 • 18:09
SEGUIR
LA NACION
0
Fabián Casas
Fabián Casas.

Varios autores argentinos celebraron ayer la concesión del Nobel a Bob Dylan . Las alabanzas a la obra del icónico cantante no escasearon y varios contaron que el galardonado fue una influencia en sus propias obras. Alguno cuestiona, no obstante, que el premio recayese en un compositor de canciones, pero, en su totalidad, destacaron el talento del juglar.

El poeta Horacio Fiebelkorn recordó que, desde siempre, la música popular fue uno de los soportes de la poesía. "El Nobel de Literatura a Bob Dylan se hace cargo de esa realidad, que es parte de la historia no sólo de las letras sino del arte en general". Tras esto, puntualizó que, "más allá de las reservas que uno tiene frente a un premio que lleva el nombre del creador de la dinamita y que llegó a darle el galardón de la Paz a tipos que sólo promovieron guerras, como Kissinger, el premio a Dylan actualiza una discusión siempre presente en relación a los soportes de la obra artística, cualquiera sea su disciplina".

El escritor cree que las artes visuales trabajaron, desde siempre, el muralismo, por dar un ejemplo. "Sin embargo, en el campo literario todavía se ve con recelo a quienes llevaron la alta poesía a la música popular. Y aquí me detengo también en Discépolo, Celedonio Flores, Luis Alberto Spinetta, Leonard Cohen o Fernando Cabrera. Me parece, en fin, muy bien el Nobel de Literatura a Bob Dylan".

"Creo que es provocador elegirlo a él, pero también pienso que nos hace preguntarnos qué consideramos literario o poético"
Karina Maccio

La poeta y editora Karina Maccio se sorprendió con la elección de Dylan como ganador, pero coincide en que está justificada. "Me causó mucha gracia un comentario en Facebook que decía algo como que si se lo dan a Dylan, la literatura ya fue. Me reí pero no comparto esa idea. Creo que es provocador elegirlo a él, pero también pienso que nos hace preguntarnos qué consideramos literario o poético".

Maccio sostiene que la poesía va en contra de sí misma, de la lengua. "Busca ser música, imagen, perfume, cuerpo. Entonces, ¿qué pasa? De pronto nos toma la idea de que un escritor solo puede sentarse en una máquina a tipear libros? Dylan sería más bien del tipo trovador. Su producción nos hizo sentir y escribir muchas cosas".

El escritor y poeta Fabián Casas fue tajante cuando se le preguntó por la decisión del jurado: "Dylan es un genio, no tengo ninguna opinión más que agregar".

La poeta y ensayista Anahí Mallol, quien dedicó un poema al nuevo Nobel en su libro Una ciudad, inspirado en su propia vivencia en un recital del músico, refuerza la idea de que, desde hace varias décadas, la poesía como género circula entre poetas y no poetas y bajo la forma de canciones. La autora cree que no existe una supuesta división tajante entre "letra de canción" y poesía para ser leída. "El cruce ha dado sus frutos. Muchos poetas contemporáneos, al ser consultados acerca de sus gustos literarios, nombran bandas musicales. Y hay versos que son letras de canciones y nombres de bandas que aparecen en los poemas".

Mallol opina que, a veces, "estas menciones permiten remitir a la canción lo que se ha querido dejar un poco por fuera de la poesía, por ejemplo algún elemento con una carga emocional o confesional. Pero la letra está ahí, permitiendo otras hibridaciones, como la mezcla entre el castellano y el inglés, por ejemplo, el poeta y el rockero, la forma del poema y ciertos estilos musicales. Y, en ese sentido, Bob Dylan siempre estuvo ahí, de pleno derecho. Pero como un artista total, diría yo, no sólo como un buen letrista o un poeta. Más que las letras, que son muy bellas y van más allá de los temas y las formas tradicionalmente admitidas para la canción, lo que me acompaña desde siempre de Dylan es su capacidad, sorprendente, única, para dotar de coloraciones cambiantes a esas letras y sus melodías. Es la voz en sus modulaciones, es la armónica, subiendo y bajando la escala de la letra y de la melodía, dispersando su respuesta en el viento, una respuesta que es una llamada, directo al centro de quien lo escucha".

Karina Galperin, doctorada en Lenguas Romances y profesora de la Universidad Di Tella
Karina Galperin, doctorada en Lenguas Romances y profesora de la Universidad Di Tella.

La licenciada en Letras y en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires, doctorada en Lenguas y Literaturas Romances por la Universidad de Harvard, además de profesora en la Universidad Di Tella, Karina Galperín, cree que el premio a Dylan fue "merecedísimo" y dio sus razones.

Galperin señala que Dylan tiene varios atributos: "produce una literatura que circula en el rock pero que se nutre de Whitman, de las baladas medievales, del Viejo y Nuevo Testamento y lo mezcla con la modernidad, con el movimiento beatnik, con la poesía popular norteamericana. Es una combinación productivísima", dice. Además, apunta que, como poeta, el galardonado "posee una riqueza excepcional: abarca todos los géneros de la poesía, la lírica, épica, satírica, dramática. Dylan es una fusión originalísima de tradiciones y el influjo de su poesía en el rock fue inigualable. Hizo que las letras del rock fueran poesía y borró las barreras entre la «alta» y «baja» literatura. Caminó por esa senda sin ninguna rimbombancia".

Galperin considera que su obra hay que escucharla y leerla con detenimiento. "Dylan borró la línea entre literatura y rock. Sobre el discurso de si es música o poesía, digo que la poesía nació como letra y música". Tras esto, concluyó en que, de cierto modo, el premio tendría que haber sido compartido con Leonard Cohen, quien, desde su punto de vista, realizó un aporte similar a la introducción de la poesía en el rock.

"Hoy es un día feliz para mí; es como si el Nobel lo hubiera ganado un amigo"
Beatriz Vignoli

La novelista y poetisa Beatriz Vignoli considera que es un premio "muy bien otorgado. Hoy es un día feliz para mí; es como si el Nobel lo hubiera ganado un amigo", dijo. "Dylan es un cantautor que lleva décadas componiendo, escribiendo y cantando una obra que merecía formar parte de la literatura universal. La prosodia de Bob Dylan, su voz única, se alimenta de versos excelsos de todos los tiempos y nutre a los poetas. No habríamos extendido nuestras manos hacia el estante más alto de la biblioteca si antes él no nos hubiera llevado cantando hacia allí".

La autora cree que la obra de Dylan es un eslabón entre el rock y la literatura. "Las letras de sus canciones constituyen poemas y relatos en verso. Por ejemplo, su canción "Tangled up in Blue" sigue siendo la mejor memoir que conozco. Él se basa en la extensa tradición popular anglosajona de la balada de los géneros folk y country, por eso no es el primero en contar historias con canciones. Pero también se apoya en otra tradición: la alta literatura, y así el "poeta del siglo trece" que menciona al pasar en dicha canción no ha de ser otro que Dante Alighieri; en otra canción del mismo disco, el poeta dice sentirse "como Verlaine y Rimbaud". El álbum del que hablo es Blood on the Tracks, y sé por conversaciones con mis colegas que no soy la única poeta argentina de mi generación que ha encontrado una fuente de inspiración en esas canciones de tan alto nivel literario. Lo que menciono es sólo una perla de una obra inmensa, inabarcable. ¡Lo aplaudo de pie!"

El poeta, ensayista y traductor Jorge Fondebrider expuso una postura más crítica, aunque acabó reconociendo que, "en lo personal, me gusta" la decisión. El escritor cree que, "si uno participa de la ficción de que un premio otorgado nada más que por un grupo de suecos es importante", este premio merece una lectura atenta.

Fondebrider entiende que, por lo general, los beneficiarios suelen ser novelistas, cuentistas, ocasionalmente poetas y, mucho más atrás, dramaturgos. Por eso, "que el año pasado le haya tocado a una cronista y que éste le corresponda a un compositor, abre todo un universo de posibilidades más que interesantes. Ahora bien, salvo cuando escribe poesía (que lo hizo), Bob Dylan no es un poeta, sino un compositor de canciones, cuyas letras, como las de Leonard Cohen, Paul Simon, Joni Mitchell, Chico Buarque, Violeta Parra o Georges Brassens, están muy por encima de la media. Por supuesto que comparte con los poetas algunos recursos, pero lo suyo tiene especial sentido cuando viene acompañado de otra música, que, a diferencia del caso de los poetas, no es la que intrínsecamente comparten las palabras solas".

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas