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Tres mosqueteros sostienen la historia de Mendoza

Osvaldo Príncipi

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PARA LA NACION
Sábado 15 de octubre de 2016
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La provincia de Mendoza mantiene encendida la estirpe de su escuela boxística; clásica, fina, eficaz. Propia y distintiva de cualquier otra región. Sus protagonistas parecen emerger de historias míticas, que destacan personajes como Emilio Civit, Ministro de Obras Públicas del presidente Julio A. Roca, quien difundió desde París hacia los Andes los principios básicos de este deporte, asesorado por el mismísimo Barón Pierre de Coubertin, en 1904.

Un centenar de nombres propios podrían componer la gran leyenda del boxeo mendocino. Sobre todo del moderno, gestado por maestros inigualables, como Lisandro Salcedo y Carlitos Suarez, generadores de discípulos notables como los entrenadores Felipe Segura, Francisco "Paco" Bermúdez, Diego Corrientes y Héctor Mora.

Más allá de este glorioso pasado, la tierra viñatera necesitaba un suceso fresco para despertar al siglo XXI y a las viejas hazañas de artistas del ring inolvidables como Cirilo Gil, Pascual Pérez, Nicolino Locche, Gustavo Ballas y Hugo Corro, entre otros. Y ese impacto lo produjeron, en distintas circunstancias, tres de sus últimos mosqueteros: Jonathan Barros, Pablo Chacón y Juan Carlos Reveco.

Barros, ex campeón pluma (AMB) y primero en el ranking de la FIB, fue el causante del "gran golpe". Su reciente victoria en Tokio sobre el japonés Satoshi Hozono -eliminatoria para combatir con el galés Lee Selby, campeón mundial (FIB)- evocó las épicas contiendas tempraneras en las que el tecnicismo cuyano anulaba el desborde oriental.

A los 32 años, con potencia, convicción y alto vuelo, volvió al primer plano tras su olvidado reinado mundial (2010-2011). En su rincón sobresalió la figura de Pablo Chacón, de 41años, bronce olímpico en Atlanta 1996 y ex campeón mundial de la OMB (2001-2002), que supo imponer una estrategia en la que el orden, primero, y el estallido, después, fueron vitales para conseguir el gran objetivo. Relegado de la conducción de varios boxeadores mendocinos por falencias propias y extrañas, Chacón revivió como entrenador y abrió otra vez las polémicas sobre las razones grises de su marginación como conductor del equipo nacional que participó en los Juegos Olímpicos de Río 2016, deficitario en orientación técnica.

Por último, Juan Carlos Reveco, ex bicampeón mundial (2007-2015), rompió el letargo que azotaba su carrera desde la derrota con Kazuto Ioka, anunciando su reaparición ante el dominicano Diego Pichardo para diciembre próximo. El malargüeño, a quien la industria del boxeo le secó el alma, deberá demostrar, a los 33 años, cuánto ánimo le queda en su máquina de pelea para recuperar peldaños perdidos. Talento le sobra, pero sus heridas internas siguen abiertas.

Mendoza siempre renace de las crisis más profundas. Y estos tres mosqueteros se aprestan a batallar contra ellas.

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