Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El software y la inteligencia artificial están cambiando el mundo de las leyes

Se hacen contratos como si fueran programas, con cláusulas de activación automática; y análisis de datos para determinar qué juzgados son más favorables a ciertas estrategias legales

Miércoles 19 de octubre de 2016 • 11:28
0

El avance de distintas ramas de la tecnología -como la inteligencia artificial y el uso de algoritmos para la resolución de conflictos- están empujando a la abogacía "no sólo a la actualización, sino al mismísimo cambio de paradigma", un proceso que tarde o temprano modificará una de las prácticas "más tradicionales y conservadoras en sus usos y costumbres", según un especialista.

Con fenómenos como el de "los contratos inteligentes, escritos como software, y que se auto-ejecutan cuando detectan un incumplimiento" o el uso de inteligencia artificial y de algoritmos para la resolución de dudas y conflictos, "la abogacía está siendo empujada ya no sólo a la actualización, sino al mismísimo cambio de paradigma", aseguró en diálogo con Télam Ariel Alberto Neuman, abogado, politólogo y doctorado en Comunicación.

Detectar la tendencia del juzgado

El especialista señaló que en algunos países en los que la práctica jurídica "está más digitalizada que en el nuestro", la inteligencia artificial se utiliza para, por ejemplo, saber cuál es la orientación de tal o cual juzgado en un tema en particular, en función de estadísticas sobre sus sentencias, y así anticipar qué argumento es más propenso a ganar una disputa.

El software Premonition se usa en los Estados Unidos "para predecir la orientación que van a tener las sentencias de los jueces", ejemplificó Neuman: al tener en cuenta los fallos de los juzgados, "dependiendo de cómo te caiga el sorteo, sabés que tenés más chances de ganar un litigio con tal o cual argumento. Así, especulan sobre qué día presentar la demanda y saber en que juzgado cae el sorteo".

Respecto de la Inteligencia Artificial, el experto en comunicación y marketing jurídico señaló como ejemplo que "los cuatro o cinco estudios más grandes del mundo" incorporaron a Watson -el sistema impulsado por IBM- "y le están enseñando a comportarse como un abogado", teniendo en cuenta que los litigantes y defensores están "entrenados para pensar en los peores escenarios posibles" y no sólo en los más racionales.

Contratos inteligentes de seguimiento automático

Pero los avances tecnológicos hacen también que ciertos procesos se salteen directamente la intervención de jueces y abogados. En este sentido, Neuman se refirió a los "contratos inteligentes" que pueden aplicarse en la Internet de las cosas.

Por ejemplo, "un contrato de cinco líneas escritas como software que estipula que tal día el cliente tal compró la heladera y se comprometió a pagar tal monto. Ese contrato está conectado con la cuenta bancaria que debe recibir el depósito. Si no recibió el pago, la tienda le ordena, por ejemplo, que le deje de dar información inteligente al dueño. Si incumple por segunda vez, le dice que deje de enfriar", y así sucesivamente.

Todos estos procesos se hacen sin intervención de un juez e incluso de un ser humano. "Se suprime la intervención judicial", consideró Neuman, y afirmó que "lo que durante siglos estuvo en manos monopólicas de abogados hoy pasa a manos de otros especialistas y de otros saberes".

En la Argentina este tipo de herramientas "son incipientes", continuó, y si bien valoró iniciativas como el lanzamiento del capítulo local de Legal Hackers -un movimiento global en el que abogados, politólogos, tecnólogos y académicos exploran soluciones creativas en cuestiones que cruzan la ley y la tecnología-, recordó que el expediente electrónico recién empezó a regir este año.

"El Ministerio de Justicia de la Nación tiene una vocación muy fuerte con la despapelización, por lo que cabe esperar que se apliquen mejoras tecnológicas aplicadas a la profesión", analizó, y sostuvo que "hoy en día, con cinco millones de causas por año en la Argentina, es fundamental" tener un soporte informático más desarrollado.

"Hay muchos abogados que pertenecen a una generación para la cual no Internet si no la computadora en sí es algo demasiado nuevo. Hay un atraso importante en el sector", consideró, y recordó que "en muchos tribunales todavía se cosen expedientes con hilo y aguja y en todo el país, con 40 grados a la sombra, es fácil identificar a un abogado en la calle por su atuendo de traje y corbata".

Neuman comparó esta realidad con la experiencia de Brasil, donde hay una base de todos los abogados habilitados para trabajar en cada uno de los estados que se actualiza cada día, o lo que sucede en los shoppings del país vecino, donde "tenés pantallas táctiles para hacer denuncias vinculadas a la defensa del consumidor".

De todas formas, la problemática aparece en el radar de los abogados. La VI Encuesta sobre el Mercado Jurídico realizada por la consultora Artículo Uno entre 1080 profesionales de países de habla hispana mostró que el 27% de los abogados considera que los mayores cambios en la práctica jurídica de cara al futuro cercano estarán dados por los avances tecnológicos. En orden de importancia, le siguieron los desafíos que representa el capital humano (22%), la especialización (19%), la competencia en el mercado extra jurídico (17%) y la gestión del negocio (15%).

Los principales puntos de esa transformación serán los que se abordarán en el IV Encuentro de Abogados, que se realizará el 4 de noviembre en el Círculo Italiano de la Ciudad de Buenos Aires.

Agencia Télam

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas