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Ellerstina logró lo que parecía una utopía: quebrar a La Dolfina

Triunfó 10-9, logró un título tras casi cuatro años y le sacó un invicto de 39 partidos

Jueves 10 de noviembre de 2016
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LA NACION
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El festejo de Ellerstina en el Abierto de Hurlingham. Por fin se le dio ante La Dolfina
El festejo de Ellerstina en el Abierto de Hurlingham. Por fin se le dio ante La Dolfina.

Imagine esperar una derrota de Rafael Nadal en Roland Garros en sus tiempos de apogeo. O que alguien le conectara dos buenos golpes y enviara a la lona a Floyd Mayweather. O que en la Fórmula 1 de hoy en el podio no estén ni Lewis Hamilton ni Nico Rosberg. Raro. Casi una utopía.

Como si fuese un desprendimiento del Perito Moreno, esa imagen que es esperada con expectativa y ansiedad, Ellerstina logró lo que se estaba tornando imposible: quebrar a uno de los mejores equipos de polo de todos los tiempos, La Dolfina . Que desde que comenzó su ciclo con esta formación, en 2011, dejó en claro que llegaba para marcar territorio y ganar casi todo lo que se le cruzara en el camino. Fue así nomás. Su triple Triple Corona consecutiva y los 39 éxitos seguidos no se los sacará nadie. Como tampoco a Ellerstina ser el único equipo que le ganó los únicos cuatro partidos sobre un total de 62 que disputó en estos seis años. ¡Un mérito indiscutible!

Quiso el destino que fuera otra vez Gonzalito Pieres el hombre del gol de oro. Como en aquella tarde de Palermo 2008 sobre la Fina Pepa, esta vez arriba de Open Z Jones, una de sus yeguas predilectas, para terminar con las marcas de La Dolfina y sellar el 10-9 en el suplementario que le valió a Ellerstina el título del Hurlingham Club. A sólo 72 horas de que comience el Abierto de Palermo. Un desenlace que marca agenda para ambos, protagonistas del gran clásico de este siglo del polo argentino y acaparadores de títulos.

Ellerstina pasó casi cuatro años sin festejos. Una enormidad, que a la vez marca lo que es La Dolfina. Los Pieres deben sobrellevar el efecto nocivo que significa cada derrota frente al equipo de Cambiaso, su karma histórico. Buscan todas las variantes tácticas, de formación de equipo y hasta de ayudas externas (hoy, con el campeón olímpico de vela Santiago Lange como asesor, por ejemplo) para llegar al objetivo. La ansiedad es mucha. Por eso, tiene un valor descomunal lo que concretaron ayer. Tras un desarrollo parejo hasta el final del 6° chukker, de un partido poco claro, enredado y de escasísimos goles (estaban 5-5; La Dolfina erró 5 penales y un córner), de desconectarse por un fallo que entendieron controvertido y de quedar 6-9 en el arranque del 8° chukker. Era historia concluida...

Pero creyó. Se sostuvo en Nicolás Pieres, se soltó Gonzalito sacándole petróleo a la yegua Comedida y forzó al chukker extra. Lo ganó con coraje y por no renunciar al partido. Como en aquella final de Tortugas 2011, también ante La Dolfina. Y mira lo que viene con mayor optimismo, frescura y sin tanta angustia. Muy consciente, también, de que La Dolfina quedó tocado y que eso es lo peor que le puede pasar a un gran campeón.

cc/gs

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