Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Lúcidas batallas íntimas

Sobre AQUÍ ESTOY, de Jonathan Safran Foer

Domingo 13 de noviembre de 2016
SEGUIR
PARA LA NACION
0

Las grandes historias, es decir, aquellas que involucran a todos porque se hacen cargo de su contexto y del pasado que les da sentido, se cuentan por lo general desde la intimidad y la minucia. No tiene caso encauzarlas sobre los acentos de lo histórico, porque éstos son bien conocidos; de lo que se trata, en esencia, es de mantenerlos vivos en la memoria, reverdecerlos desde una nueva perspectiva, evitar al fin que se conviertan en letra muerta. Lo íntimo hace de lo real algo más verdadero, licuando sus imprecisiones y volviendo a materializarlo. Sin embargo, determinados relatos invierten los términos de esa ecuación; podría decirse que lo social-histórico es apenas un marco, una autopista sobre la que transitan más fluidamente el camino desde y hacia lo íntimo. Tal es el caso de Aquí estoy, la última novela de Jonathan Safran Foer, uno de los caballitos de batalla favoritos, en los últimos tiempos, de la intelligentsia literaria norteamericana.

Nacido en 1977 en Washington, Safran Foer es autor de apenas un puñado de libros, pero su visibilidad literaria ha resultado enorme. En primera instancia, las adaptaciones cinematográficas de sus dos novelas iniciales, Todo está iluminado y Tan fuerte, tan cerca, publicadas ambas antes de los treinta años, lo depositaron en un terreno para el que sólo pueden estar destinados los escritores de la propia máquina hollywoodense. Luego, el ensayo-manifiesto Comer animales, en el que atacaba la industria ganadera y defendía sus convicciones vegetarianas, lo situó en un espacio diferente, en el que no tardó en granjearse nuevas simpatías pero, también, un frondoso abanico de enemistades literarias, y de las otras. Aquí estoy es el libro de su entrada a la madurez, o más precisamente el libro en el que acepta el desafío de escribir la siempre mentada "gran novela americana" y, como no podía ser de otro modo -¿quién podría pergeñar, a estas alturas, semejante disparate?-, fracasa honrosamente en el intento.

Mucho hay en esta novela de esa búsqueda, tan propia de los novelistas estadounidenses, de elegir el recorrido de una familia para ilustrar el de un país entero, o al menos el de algunas de sus comunidades más representativas, si bien, como ya se ha dicho, ese planteo funciona ante todo en la dirección contraria: el terremoto que devasta buena parte de Medio Oriente y que desencadena una nueva guerra entre israelíes y árabes es poco más que una excusa para que uno de su protagonistas, Jacob Bloch, resuelva en un campo diferente la batalla que ha venido librando consigo mismo. Esa batalla atraviesa, claro, la cuestión judía, entre otras cosas porque tanto él como su mujer, Julia, son capaces de conservar con cierto entusiasmo buena parte de sus tradiciones pero poco pueden hacer contra una fe que se diluye a grandes zancadas. Padres de tres chicos inverosímilmente brillantes -el mayor está a punto de perder su Bar Mitzvá a causa de una suerte de panfleto plagado de incorrecciones-, hijos o nietos o primos en una familia para la que Israel representa la suma de todo lo ganado y lo perdido, Jacob y Julia se las ven con otra guerra, bastante más trivial pero para ellos mucho más determinante: la crisis de la mitad de la vida. Jacob escribe guiones para una serie que apenas respeta, y el novelista que supo ser ha quedado anclado en el recuerdo; Julia es una arquitecta que imagina hasta la obsesión casas que representan sus sueños, y que, por supuesto, nunca construye.

Aunque abuse de los gags y los diálogos interminables con intercambios absurdamente veloces, aunque tenga una debilidad algo infantil por las apariciones fortuitas y los enredos domésticos, Safran Foer revela una lucidez infrecuente para desentrañar las ambigüedades de la percepción y las contradicciones humanas. "¿Cuánta felicidad era suficiente?", se pregunta en voz alta el narrador desde la perspectiva de Julia. Quizá sea esa la pregunta clave para aquellos que parecen tener todo. Safran Foer no comete el error de responderla, pero tiene la valentía de lidiar con ella durante setecientas páginas sin perder contundencia. Y eso no es poco.

AQUÍ ESTOY

Por Jonathan Safran Foer

Seix Barral

Traducción: C. Andreu

717 páginas

$ 449

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas