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La provocación sin fin del poeta: Oliverio Girondo al alcance de la mano

Una muestra en la Biblioteca Nacional revive la vanguardia rioplatense; en 2017 se cumplen 50 años de la muerte del autor que inauguró la modernidad en la Argentina

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LA NACION
Sábado 24 de diciembre de 2016
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Desde la puerta de ingreso de la Biblioteca Nacional se ve un muñeco de casi tres metros de altura, vestido con traje, capa y galera, guantes blancos y monóculo. Es el célebre espantapájaros con el que Oliverio Girondo promocionó su libro de poemas por las calles de Buenos Aires en 1932, un recurso inédito que inauguró en forma temprana el marketing literario local.

La escultura se exhibe por primera vez al público en la muestra Oliverio Girondo: al alcance de todos, que puede visitarse por estos días en la sala Leopoldo Lugones de la BN. Curada por Jorgelina Núñez y Nicolás Reydó, es un homenaje al poeta a casi 50 años de su muerte (24 de enero de 1967).

Buena parte de la exhibición se nutre de material del acervo de la Sala del Tesoro, donde se conservan primeras ediciones de títulos como Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (Editorial Martín Fierro, 1922), Calcomanías (Calpe, 1925) e Interlunio (Sur, 1937). Hay también manuscritos y cartas, fotografías personales y el dibujo "Soy la mujer etérea".

En una de las paredes, al lado del enorme y elegante muñeco de papel maché y 2,86 metros, está el caligrama con el que comienza Espantapájaros: "Yo no sé nada / Tú no sabes nada / Ud. no sabe nada / Él no sabe nada / Ellos no saben nada / Ellas no saben nada / Uds. no saben nada?" Al igual que en la edición original, las palabras forman el cuerpo del personaje que da título al libro.

Otras palabras juegan en una pizarra imantada, al alcance del público, para que los visitantes puedan crear sus propios poemas. Y hay también un reproductor de audio con auriculares para escuchar la voz de Girondo en una grabación de En la masmédula de los años sesenta. "La idea es mostrar el perfil menos conocido de Girondo: como dibujante, artista visual, creativo", explicó Núñez en la recorrida con LA NACION.

Cuando buscaban materiales para montar la muestra, los curadores ubicaron el espantapájaros original, que se conserva en el Museo de la Ciudad de Buenos Aires, pero no es exhibido al público. Lo pidieron a préstamo hasta marzo, cuando cierra la exposición. Sólo tuvieron que reconstruir el monóculo, ya que el muñeco estaba intacto.

La escultura, ideada por Girondo, le dio volumen a la imagen con la que el artista José Bonomi ilustró la tapa de Espantapájaros. Al alcance de todos, publicado en 1932.

Para promocionar el libro, el escritor pergeñó una original campaña: paseó la enorme figura durante quince días en una carroza fúnebre, mientras que unas jóvenes promotoras vendían los ejemplares en puestos de la calle Florida.

Además de utilizarla como recurso publicitario exitoso (se vendieron los cinco mil ejemplares del poemario en un mes), Girondo tenía planeado otro destino para la escultura, que representa el estereotipo de un académico: polémico y provocador, el poeta pensaba quemarla a modo de festejo cuando se cumplieran los 25 años de la salida de la revista Martín Fierro. Su mujer, la escritora Norah Lange, la salvó del fuego.

Durante años, el espantapájaros recibió a las visitas de la casa de la pareja en la calle Suipacha 1444, donde en la actualidad funcionan las oficinas administrativas del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco. En las tertulias que organizaban Girondo y Lange en esa casona se cruzaban Federico García Lorca, Pablo Neruda, Miguel Ángel Asturias, Macedonio Fernández y Borges.

Una de las fotografías exhibidas en la muestra refleja una escena famosa de 1933: la presentación de la novela 45 días y 30 marineros, de Lange, con Norah vestida de sirena y un numeroso grupo de hombres, entre ellos Girondo y Neruda, disfrazados de marineros.

Inaugurada el 1° de diciembre, la exhibición se puede visitar de lunes a viernes de 9 a 21. La semana próxima es la última de este año, antes del receso de verano de la Biblioteca, que estará cerrada todo enero y reabre el 1º de febrero. Durante ese mes, y hasta fines de marzo, se podrá visitar también los sábados y domingos de 12 a 19.

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