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Para mirarte mejor: La Boca se luce en varias muestras

En la Fundación Proa y el Museo Benito Quinquela Martín, pasado y presente se encuentran para rendir homenaje al más emblemático de los barrios

Sábado 31 de diciembre de 2016
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LA NACION
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La Fundación Proa ofrece Entre-nos. Crónicas de La Boca, hasta marzo. Gentileza: Fundación Proa
La Fundación Proa ofrece Entre-nos. Crónicas de La Boca, hasta marzo. Gentileza: Fundación Proa.

Dos muestras complementarias en la Vuelta de Rocha homenajean el barrio porteño por excelencia con viajes de ida y vuelta entre distintas épocas, los aportes de la inmigración y la creatividad de artistas, habitantes y, por qué no, instituciones públicas y privadas. En términos históricos, La Boca fue desde fines del siglo XIX un yacimiento de creación artística plural. En Fundación Proa, la exposición Entre-nos. Crónicas de La Boca y El arte que trajo el río. Arte y letras en la Vuelta de Rocha en el Museo Benito Quinquela Martín son pruebas rotundas del dinámico perfil cultural de la zona sur.

Crónicas boquenses

La exposición de Proa se divide en varias secciones: arquitectura, cine, fotografía, historia, teatro y pintura. A cargo de cada una de ellas trabajaron especialistas, curadores e investigadores, y Proa contó con el apoyo de instituciones del barrio. El Ateneo Popular de La Boca, Impulso. Agrupación de Gente de Arte y Letras, el Museo de Bellas Artes "Benito Quinquela Martín", el Museo el Cine de Buenos Aires "Pablo C. Ducrós Hicken" y el Museo Histórico de La Boca, además del Archivo General de la Nación, museos, artistas y coleccionistas, aportaron obras, imágenes y documentos. En Entre-nos el protagonista es el territorio barrial y la labor de sus artistas y sus habitantes en el proceso de construcción de una identidad colectiva. Más de 300 obras conforman una antología estética diversa y apasionante sobre el paisaje social de la Ribera.

Hallazgos de archivo

En las cuatro salas se despliega, a la manera de un álbum familiar, la historia del bario mediante imágenes de archivo, fotos de Horacio Coppola, Sameer Makarius, Sara Facio y Aldo Sessa, afiches, los audiovisuales La Boca del Riachuelo y El paisaje de La Boca en el cine, maquetas hechas por Emiliano Miliyo, figurines de Eduardo Lerchundi y Delia Cancela para las obras representadas en el teatro Caminito y una colección única de pinturas, grabados y dibujos de Rómulo Macció, Adolfo Bellocq, Pío Collivadino, Fortunato Lacámera y Benito Quinquela Martín, entre otros,

"Los artistas plásticos fueron atraídos a La Boca no sólo por el ambiente de bohemia que caracterizaba sus calles y habitantes, sino también por haber sido el escenario de movimientos anarquistas y socialistas -dice Sergio Baur, curador de la Sala 3-. Las obras exhibidas, desde los libros de viajeros que mostraron la imagen del Riachuelo hasta las del presente, muestran que los artistas acuden al barrio a veces nucleados por propuestas estéticas y otras, motivados por su identificación política." Desde Quinquela hasta Orlando Stagnaro, Lacámera, pasando por Victorica y Macció, los artistas recrearon el paisaje boquense. Baur destaca Historia de arrabal, la novela de Manuel Gálvez publicada en 1922 e ilustrada por Bellocq. "Es una obra fundamental de la iconografía boquense y de la vanguardia social de esos años. El escenario de la novela es el Riachuelo, la isla Maciel, las casas del suburbio, el majestuoso transbordador, el frigorífico, el burdel, imágenes que componen ese paisaje a través de 72 grabados", dice. Las imágenes del barrio y los personajes de la novela se vinculan con los de la película Tango!, dirigida por Luis Moglia Barth de 1933, cuyas imágenes se proyectan en la sala contigua. Otro hallazgo de su curaduría es la selección de pinturas de Luis Ferrini (1898-1954).

Mallarmé en la vereda

Invitados por Proa para realizar uno de sus sites specific que combinan arte, arquitectura y, en este caso, también poesía, los artistas rosarinos residentes en Berlín Dolores Zinny y Juan Maidagan idearon una intervención en la vereda de la fundación del Grupo Techint. Desde 2010, ambos artistas mostraron interés por la historia de un poema de Stéphane Mallarmé, el célebre "Una tirada de dados jamás abolirá el azar", en el que el poeta utilizó el blanco de la página como una matriz estética. Empleó diferentes tipografías para graficar la tirada de dados, hizo anotaciones en los márgenes de las páginas y probó el sentido del texto a lo largo de los años. Zinny y Maidagan usaron, en vez de letras, adoquines de cemento de distintos colores. "Adaptamos el poema a lo que estaba predeterminado, el área de la vereda, según la cuadrícula que permitían los adoquines con los que contábamos, como si superpusiéramos las hojas en grupos y el blanco de las hojas fuese transparente", cuentan los arquitectos convertidos en médiums del poeta francés. En la galería Henrique Faria (Libertad 1628), Zinny y Maidagan exhiben hasta el 4 de enero las maquetas de la obra de Proa, junto con las pesquisas que realizaron desde 2010 por bibliotecas del mundo, tras la huella del "golpe de dados" que cambió para siempre la poesía.

Se suma Marcos López

En muchas muestras colectivas, el espectador se encuentra con obras de Marcos López. En la de Proa también. Es una instalación del año 2007, donde el artista recrea el interior de una cantina del barrio. Echa mano, como suele ocurrir en su obra, de estereotipos sociales: el tanguero, la mujer fatal, el melancólico plato de pizza para un solitario comensal y el vaso de vino tinto, la vista del puente transbordador Nicolás Avellaneda, el bandoneonista. Il Piccolo Vapore, según el artista santafesino, "es un gesto final de resistencia poética ante el avance del progreso". Pero López hace uno de sus guiños cómicos al instalar, frente a la obra, una tarima para que los asistentes (de a uno) tomen una foto desde una perspectiva adecuada. Resistencia a medias.

Una obra que es parte de la muestra El arte que trajo el río. Gentileza: Museo Benito Quinquela Martín
Una obra que es parte de la muestra El arte que trajo el río. Gentileza: Museo Benito Quinquela Martín.

En el Quinquela Martín

A pocos metros de Proa, en el museo que honra la figura del artista boquense por antonomasia, se exhibe El arte que trajo el río. Arte y letras en la Vuelta de Rocha. "Es un recorrido que vincula pinturas, grabados y mascarones de proa con imágenes del archivo del museo y textos de escritores boquenses, muchos de ellos olvidados", cuenta Víctor Fernández, director del museo situado en Pedro de Mendoza 1835. En ese sentido, la muestra del MBQM salva un déficit de la de Proa, donde los escritores (excepto Gálvez) casi no existen. "El núcleo principal que articula la exposición es la diversidad de miradas que confluyeron sobre el Riachuelo, presentándolo primero como inspiración para los artistas y, luego, como espacio reinventado por el arte", agrega Fernández. La exposición comprende un período que va desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX, y reúne obras propias del museo con otras provenientes de colecciones particulares. El elenco de artistas es amplio: se encuentran Quinquela, Lacámera, Victorica, Diomede, Lynch, Collivadino, Lázzari, Buzzurro, Ferrini, Pugliese. Y Antonio Porchia, Bartolomé Botto, Marcelo Olivari y Blanca Garibaldi son algunos de los poetas que le ponen letra al barrio.

Educar por el arte

Junto a esa muestra, el MBQM presenta Aguas arriba, un conjunto de producciones de artistas contemporáneos que participaron en un ciclo de navegaciones coordinado por Andrea Ferrarazo y la Dirección General de Limpieza, encargada de parte de las obras de limpieza del Riachuelo. Está integrada por dibujos, pinturas, fotografías, esculturas, videos centrados en el Riachuelo, su estado actual y algunas propuestas de recuperación esgrimidas desde el arte. Las exposiciones se complementan y atraviesan distintas generaciones que, desde el arte, miran, sueñan y transforman el río. El director del museo está satisfecho con el balance de 2016. "Experimentamos un gran crecimiento en la afluencia de público. Cabe destacar que la intensa acción educativa del MBQM ha originado un crecimiento fenomenal en la cantidad de grupos de estudiantes que nos visitan: casi un 52% de nuestros visitantes provienen de comunidades educativas de la ciudad de Buenos Aires y de todo el país." ¿Benito Quinquela Martín no se sentiría orgulloso?

Entre-nos. Crónicas de La Boca, hasta marzo de 2017 en Fundación Proa.

El arte que trajo el río. Arte y letras en la Vuelta de Rocha y Aguas arriba, hasta el 2 de abril en el Museo Benito Quinquela Martín.

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