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Maduro revive el modelo cubano para apuntalar el aparato de inteligencia popular

Quiere replicar los Comités de Defensa de la Revolución de la isla, donde los ciudadanos aportan información a las agencias de seguridad

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PARA LA NACION
Viernes 30 de diciembre de 2016
Maduro, junto a su esposa, encabezó un acto militar en Campo de Carabobo
Maduro, junto a su esposa, encabezó un acto militar en Campo de Carabobo. Foto: Reuters
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CARACAS.- Nicolás Maduro ha acudido de nuevo al modelo cubano para apuntalar un sistema de inteligencia popular, ya sugerido en otras iniciativas, que luche contra "el sicariato, el paramilitarismo, el terrorismo y la ultraderecha (oposición)", una adaptación moderna de los famosos Comités de Defensa de la Revolución (CDR) del castrismo.

"Debemos fortalecer la capacidad de inteligencia, y aquí quien más sabe de todo es el pueblo, busquemos a los consejos comunales, los CLAP (comités locales de distribución de alimentos, también creados como si se tratase de unas actualizadas libretas de racionamiento cubanas) y los Congresos de la Patria", exigió el presidente durante su saludo del miércoles a las fuerzas armadas.

La excusa de Maduro para reforzar la información con un nuevo y "poderoso sistema de inteligencia estratégica, preventiva y popular" son los acontecimientos sufridos en Venezuela tras el caos monetario provocado por las medidas del gobierno en diciembre.

"Para que más nunca en la vida vuelva a suceder lo que sucedió en La Fría", que el presidente definió como un ataque sorpresivo de paramilitares pagados con dinero de la droga colombiana. Aquel 18 de diciembre, manifestantes quemaron la alcaldía de este municipio en el estado fronterizo de Táchira, minutos antes de que el propio Maduro diera una monumental marcha atrás a la medida que sacaba de circulación el billete de 100 bolívares.

"Ni lo que sucedió en Ciudad Bolívar, donde grupos que pagan con el tráfico de drogas y de oro destruyeron no sé cuántos comercios y amedrentaron a la población con armas largas", añadió el presidente, olvidando que el estallido de ira social en la capital del estado fronterizo con Brasil se inició tras el mismo caos monetario y se cobró la vida de cinco personas, además de desvalijar más de 400 comercios.

El presidente hizo pública su decisión el mismo día en que se daban a conocer las cifras aterradoras de la inseguridad venezolana (28.479 homicidios en 2016, lo que equivale a una muerte violenta cada 18 minutos, según el Observatorio Venezolano de la Violencia) que el chavismo tradicionalmente ha imputado al capitalismo, a sus superhéroes (Spiderman, Superman), a los videojuegos violentos o las telenovelas sobre narcotraficantes y que durante el mandato de Maduro ha sumado a "dos lacras a las que hay que combatir, el paramilitarismo colombiano, que se ha infiltrado con narcotráfico y dinero, y el paramilitarismo de la ultraderecha, que utiliza la legalidad de algunos grupos políticos para tirar ataques".

El "hijo de Chávez" no sólo quiere emular a los hermanos Castro, sino que también pretende con esta decisión hacerse con el control absoluto de la inteligencia, que hoy no está por entero en sus manos. El Servicio de Inteligencia Bolivariano (Sebin) está dirigido por uno de los hombres de confianza de Diosdado Cabello, el jefe militar de la revolución.

"La activación de inteligencia popular en 2017 para tareas de vigilancia, seguridad y contraloría social profundizará la discriminación política. Será utilizada para criminalizar a opositores y disidentes", advirtió de inmediato Rocío San Miguel, presidenta de Control Ciudadano. De hecho, desde las protestas de 2014 el chavismo ha usado las informaciones de los llamados "patriotas cooperantes" en las acusaciones contra presos políticos, amparados en su anonimato.

"Son mecanismos fascistas de monitoreo sistemático de los ciudadanos donde ¡todos estamos bajo sospecha!", se quejó Laurens Pernía, articulista de la web chavista crítica Aporrea.

En realidad, no se trata de una iniciativa nueva del chavismo, como reconoce el propio Pernía. Ya en 2014, el propio Maduro, amparándose en la ley habilitante, creó el Sistema de Protección Popular para la Paz (SP3), un intento fallido, de momento, para integrar toda la información del Estado.

Ya hace dos años, el jefe de Estado propuso la incorporación al nuevo sistema de inteligencia de la polémica milicia, que según las cifras aportadas desde el Palacio de Miraflores está conformada por 379.000 milicianos preparados para dar su vida por la patria.

En la actualidad, los milicianos participan en todas las marchas gubernamentales, vigilan algunos hospitales y custodian el Cuartel de la Montaña, donde descansan los restos de Hugo Chávez.

Las milicias volverán a ser eje fundamental en los ejercicios militares convocados por Maduro para el 14 de enero, que ya tiene un nombre: el año de la unión-cívico militar en homenaje al militar y luchador popular Ezequiel Zamora.

Otra prórroga para los billetes

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció ayer por segunda vez la postergación de la eliminación del billete de 100 bolívares, el de mayor uso y denominación en el país. El Banco Central de Venezuela extenderá hasta el 20 de enero la vigencia del billete, que había previsto sustituir a partir del 2 de enero por una nueva familia de papeles que todavía no empezaron a circular. Hace dos semanas, Maduro ya había optado por revertir la medida que por dos días sacó de circulación el billete de 100 bolívares, tras las protestas y saqueos que se produjeron en varias ciudades del país por la falta de efectivo.

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